Día Mundial de la Salud Mental: ¿Por qué se celebra?

El 10 de octubre se conmemora el Día Mundial de la Salud Mental con el propósito de tomar consciencia sobre esta problemática y erradicar mitos al respecto.

La fecha fue instaurada por la Organización Mundial de la Salud, junto con la Federación Mundial para la Salud Mental, desde 1995. Los especialistas apuntan a la importancia de comprender que las enfermedades mentales no solamente afectan al paciente, sino al entorno familiar y de acompañamiento. Las mismas abarcan cuestiones muy amplias como padecimientos como el Alzheimer, disminución de facultades mentales plenas, epilepsia, hasta cuestiones relacionadas con la depresión y el suicidio. Los organismos de cuidado mundial comprenden a la misma como un derecho, al igual que la salud física, entendido como la capacidad de los seres humanos de pensar, sentir, trabajar, aprender y construir relaciones dentro de las comunidades del mundo. 

Efectos de la pandemia 

La pandemia alertó a los médicos sobre cuestiones como el aislamiento y falta de seguimiento personalizado a pacientes con enfermedades mentales. Un estudio de Unicef indicó que el 15% de los niños y adolescentes entre 10 y 19 años fueron diagnosticados con algún trastorno mental. Unas 16 millones de personas en esta franja etaria de América Latina y el Caribe viven esta situación. En nuestro país existe un marco regulatorio para las enfermedades mentales, con la Ley Nacional de Salud Mental (26.657) reglamentada en 2013, junto  con el Plan Nacional de Salud Mental 2013-2018. Unicef hizo hincapié en que solamente el 1,8% de los presupuestos de Salud en la región se destinan a salud mental. Una de las recomendaciones para evitar los efectos nocivos del encierro durante la pandemia, fue hacer ejercicio físico de manera regular, comer sano, dormir unas 8 horas por día y socializar con los seres queridos. 

 

 

 

Día Mundial de la Salud Mental: ¿Por qué se celebra?

El 10 de octubre se conmemora el Día Mundial de la Salud Mental con el propósito de tomar consciencia sobre esta problemática y erradicar mitos al respecto.

La fecha fue instaurada por la Organización Mundial de la Salud, junto con la Federación Mundial para la Salud Mental, desde 1995. Los especialistas apuntan a la importancia de comprender que las enfermedades mentales no solamente afectan al paciente, sino al entorno familiar y de acompañamiento. Las mismas abarcan cuestiones muy amplias como padecimientos como el Alzheimer, disminución de facultades mentales plenas, epilepsia, hasta cuestiones relacionadas con la depresión y el suicidio. Los organismos de cuidado mundial comprenden a la misma como un derecho, al igual que la salud física, entendido como la capacidad de los seres humanos de pensar, sentir, trabajar, aprender y construir relaciones dentro de las comunidades del mundo. 

Efectos de la pandemia 

La pandemia alertó a los médicos sobre cuestiones como el aislamiento y falta de seguimiento personalizado a pacientes con enfermedades mentales. Un estudio de Unicef indicó que el 15% de los niños y adolescentes entre 10 y 19 años fueron diagnosticados con algún trastorno mental. Unas 16 millones de personas en esta franja etaria de América Latina y el Caribe viven esta situación. En nuestro país existe un marco regulatorio para las enfermedades mentales, con la Ley Nacional de Salud Mental (26.657) reglamentada en 2013, junto  con el Plan Nacional de Salud Mental 2013-2018. Unicef hizo hincapié en que solamente el 1,8% de los presupuestos de Salud en la región se destinan a salud mental. Una de las recomendaciones para evitar los efectos nocivos del encierro durante la pandemia, fue hacer ejercicio físico de manera regular, comer sano, dormir unas 8 horas por día y socializar con los seres queridos. 

 

 

 

El 10 de octubre se conmemora el Día Mundial de la Salud Mental con el propósito de tomar consciencia sobre esta problemática y erradicar mitos al respecto.

La fecha fue instaurada por la Organización Mundial de la Salud, junto con la Federación Mundial para la Salud Mental, desde 1995. Los especialistas apuntan a la importancia de comprender que las enfermedades mentales no solamente afectan al paciente, sino al entorno familiar y de acompañamiento. Las mismas abarcan cuestiones muy amplias como padecimientos como el Alzheimer, disminución de facultades mentales plenas, epilepsia, hasta cuestiones relacionadas con la depresión y el suicidio. Los organismos de cuidado mundial comprenden a la misma como un derecho, al igual que la salud física, entendido como la capacidad de los seres humanos de pensar, sentir, trabajar, aprender y construir relaciones dentro de las comunidades del mundo. 

Efectos de la pandemia 

La pandemia alertó a los médicos sobre cuestiones como el aislamiento y falta de seguimiento personalizado a pacientes con enfermedades mentales. Un estudio de Unicef indicó que el 15% de los niños y adolescentes entre 10 y 19 años fueron diagnosticados con algún trastorno mental. Unas 16 millones de personas en esta franja etaria de América Latina y el Caribe viven esta situación. En nuestro país existe un marco regulatorio para las enfermedades mentales, con la Ley Nacional de Salud Mental (26.657) reglamentada en 2013, junto  con el Plan Nacional de Salud Mental 2013-2018. Unicef hizo hincapié en que solamente el 1,8% de los presupuestos de Salud en la región se destinan a salud mental. Una de las recomendaciones para evitar los efectos nocivos del encierro durante la pandemia, fue hacer ejercicio físico de manera regular, comer sano, dormir unas 8 horas por día y socializar con los seres queridos. 

 

 

 

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