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Alberto Fernández y Carla Vizzotti se reunieron con trabajadores de la salud para analizar la situación sanitaria

El presidente Alberto Fernández y la ministra de Salud de la Nación, Carla Vizzotti, recibieron en la tarde de este viernes al personal de salud comprometido en la asistencia a los pacientes con COVID-19 para conversar sobre el estado del sistema de salud en medio de la segunda ola de contagios.

Los funcionarios escucharon el diagnóstico de lo exigido que se encuentra el sistema sanitario, en algunos casos con salas de Unidades de Terapia Intensiva (UTI) ocupadas al 100 por ciento. En está línea, Fernández transmitió “su admiración y agradecimiento por todo el trabajo que hacen”.

“Hicimos en el último año un esfuerzo por aumentar el número de camas, de respiradores, pero el recurso humano es finito. Entiendo el cansancio, sé que no van a bajar los brazos, cada decisión que tomo es pensando en aliviar su trabajo”, reconoció el Presidente, en un comunicado.

Y agregó: “Quiero que sepan que los vamos a ayudar en todo lo que podamos. El 95 por ciento de los trabajadores y trabajadoras de la salud han recibido una dosis y más del 60% completaron el esquema de vacunación”.

Otras preocupaciones que surgieron es el descenso en la edad de los pacientes internados, con un promedio que bajó "de los 61 a los 56 años" así como casos graves de personas de entre 20 y 40 años que deben recibir asistencia respiratoria y pasar por períodos de internación más extensos.

Alberto Fernández y Carla Vizzotti se reunieron con trabajadores de la salud para analizar la situación sanitaria

El presidente Alberto Fernández y la ministra de Salud de la Nación, Carla Vizzotti, recibieron en la tarde de este viernes al personal de salud comprometido en la asistencia a los pacientes con COVID-19 para conversar sobre el estado del sistema de salud en medio de la segunda ola de contagios.

Los funcionarios escucharon el diagnóstico de lo exigido que se encuentra el sistema sanitario, en algunos casos con salas de Unidades de Terapia Intensiva (UTI) ocupadas al 100 por ciento. En está línea, Fernández transmitió “su admiración y agradecimiento por todo el trabajo que hacen”.

“Hicimos en el último año un esfuerzo por aumentar el número de camas, de respiradores, pero el recurso humano es finito. Entiendo el cansancio, sé que no van a bajar los brazos, cada decisión que tomo es pensando en aliviar su trabajo”, reconoció el Presidente, en un comunicado.

Y agregó: “Quiero que sepan que los vamos a ayudar en todo lo que podamos. El 95 por ciento de los trabajadores y trabajadoras de la salud han recibido una dosis y más del 60% completaron el esquema de vacunación”.

Otras preocupaciones que surgieron es el descenso en la edad de los pacientes internados, con un promedio que bajó "de los 61 a los 56 años" así como casos graves de personas de entre 20 y 40 años que deben recibir asistencia respiratoria y pasar por períodos de internación más extensos.

El presidente Alberto Fernández y la ministra de Salud de la Nación, Carla Vizzotti, recibieron en la tarde de este viernes al personal de salud comprometido en la asistencia a los pacientes con COVID-19 para conversar sobre el estado del sistema de salud en medio de la segunda ola de contagios.

Los funcionarios escucharon el diagnóstico de lo exigido que se encuentra el sistema sanitario, en algunos casos con salas de Unidades de Terapia Intensiva (UTI) ocupadas al 100 por ciento. En está línea, Fernández transmitió “su admiración y agradecimiento por todo el trabajo que hacen”.

“Hicimos en el último año un esfuerzo por aumentar el número de camas, de respiradores, pero el recurso humano es finito. Entiendo el cansancio, sé que no van a bajar los brazos, cada decisión que tomo es pensando en aliviar su trabajo”, reconoció el Presidente, en un comunicado.

Y agregó: “Quiero que sepan que los vamos a ayudar en todo lo que podamos. El 95 por ciento de los trabajadores y trabajadoras de la salud han recibido una dosis y más del 60% completaron el esquema de vacunación”.

Otras preocupaciones que surgieron es el descenso en la edad de los pacientes internados, con un promedio que bajó "de los 61 a los 56 años" así como casos graves de personas de entre 20 y 40 años que deben recibir asistencia respiratoria y pasar por períodos de internación más extensos.

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