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La odisea de llegar a fin de mes: “Hoy por hoy llegar a fin de mes es la muerte”

Andrea y Priscila son dos jefas de hogar que relataron en primera persona cómo es vivir atravesadas por una de las problemáticas sociales que viven millones: no les alcanza el sueldo para llegar a fin de mes. En un nuevo informe de Telenueve e IP, conocimos sus historias de vida. 

“Hoy por hoy llegar a fin de mes es la muerte, es muy difícil. Cuesta un montón y no llegás”, explicó Andrea, una mujer de 44 años, madre de 13 hijos y vecina de La Boca. “Vivo con 9 de mis hijos y todo lo que gano se gasta en comida”, contó. Antes de que comience la pandemia, trabajaba como empleada doméstica, pero las circunstancias la hicieron rebuscarse el dinero a través de un emprendimiento de venta de comida casera. Además, comentó que  quisiera mudarse, “pero no se puede porque no hay alquileres, te piden muchos requisitos y están muy caros”.

Priscila es una joven de 27 años que trabaja en un famoso local de comida rápida y tiene un hijo de seis años. “Si no tuviera a mi mamá con la que vivo y que me ayuda, no llegaría a fin de mes”, relató y agregó: “No tengo un sueldo para poder mantenerme sola. No alcanza. Con el que tengo no podría alquilar y darle de comer como corresponde a mi hijo”. La vida de la mujer, vecina de Ezeiza, consiste en calcular el gasto: “Tengo que trabajar y no tener francos para que me alcance para la comida y darle un gustito a mi hijo. Priorizo lo básico cuando voy a comprar y veo si me alcanza. Cuido mucho la plata”, expresó.

La odisea de llegar a fin de mes: “Hoy por hoy llegar a fin de mes es la muerte”

Andrea y Priscila son dos jefas de hogar que relataron en primera persona cómo es vivir atravesadas por una de las problemáticas sociales que viven millones: no les alcanza el sueldo para llegar a fin de mes. En un nuevo informe de Telenueve e IP, conocimos sus historias de vida. 

“Hoy por hoy llegar a fin de mes es la muerte, es muy difícil. Cuesta un montón y no llegás”, explicó Andrea, una mujer de 44 años, madre de 13 hijos y vecina de La Boca. “Vivo con 9 de mis hijos y todo lo que gano se gasta en comida”, contó. Antes de que comience la pandemia, trabajaba como empleada doméstica, pero las circunstancias la hicieron rebuscarse el dinero a través de un emprendimiento de venta de comida casera. Además, comentó que  quisiera mudarse, “pero no se puede porque no hay alquileres, te piden muchos requisitos y están muy caros”.

Priscila es una joven de 27 años que trabaja en un famoso local de comida rápida y tiene un hijo de seis años. “Si no tuviera a mi mamá con la que vivo y que me ayuda, no llegaría a fin de mes”, relató y agregó: “No tengo un sueldo para poder mantenerme sola. No alcanza. Con el que tengo no podría alquilar y darle de comer como corresponde a mi hijo”. La vida de la mujer, vecina de Ezeiza, consiste en calcular el gasto: “Tengo que trabajar y no tener francos para que me alcance para la comida y darle un gustito a mi hijo. Priorizo lo básico cuando voy a comprar y veo si me alcanza. Cuido mucho la plata”, expresó.

Andrea y Priscila son dos jefas de hogar que relataron en primera persona cómo es vivir atravesadas por una de las problemáticas sociales que viven millones: no les alcanza el sueldo para llegar a fin de mes. En un nuevo informe de Telenueve e IP, conocimos sus historias de vida. 

“Hoy por hoy llegar a fin de mes es la muerte, es muy difícil. Cuesta un montón y no llegás”, explicó Andrea, una mujer de 44 años, madre de 13 hijos y vecina de La Boca. “Vivo con 9 de mis hijos y todo lo que gano se gasta en comida”, contó. Antes de que comience la pandemia, trabajaba como empleada doméstica, pero las circunstancias la hicieron rebuscarse el dinero a través de un emprendimiento de venta de comida casera. Además, comentó que  quisiera mudarse, “pero no se puede porque no hay alquileres, te piden muchos requisitos y están muy caros”.

Priscila es una joven de 27 años que trabaja en un famoso local de comida rápida y tiene un hijo de seis años. “Si no tuviera a mi mamá con la que vivo y que me ayuda, no llegaría a fin de mes”, relató y agregó: “No tengo un sueldo para poder mantenerme sola. No alcanza. Con el que tengo no podría alquilar y darle de comer como corresponde a mi hijo”. La vida de la mujer, vecina de Ezeiza, consiste en calcular el gasto: “Tengo que trabajar y no tener francos para que me alcance para la comida y darle un gustito a mi hijo. Priorizo lo básico cuando voy a comprar y veo si me alcanza. Cuido mucho la plata”, expresó.

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