Alemania va a elecciones en la carrera por suceder a Angela Merkel en el poder

Después de 16 años consecutivos bajo el mandato de la canciller Angela Merkel, se realizarán este domingo 26 de septiembre las elecciones federales en Alemania. Siete fuerzas políticas que posiblemente deberán coalicionar para alcanzar un triunfo en una democracia parlamentaria. De esos siete partidos, tres encabezan los resultados estimados: el Partido Socialdemócrata Alemán (SPD), la Unión Cristianodemócrata (UCD) y el Partido Alianza 90/Los Verdes. Estos deberán acordar ciertos lineamientos para pensar en futuras coaliciones por un lado, porque el país se rige mediante una democracia parlamentaria y por otro, para equilibrar los aciertos o errores que, históricamente, mueven la aguja en la sociedad alemana.

El socialdemócrata y vicecanciller Olaf Scholz es el candidato que lidera las encuestas, seguido por el conservador Armin Laschet y luego la ecologista Annalena Baerbock. Los temas que más se jugaron durante la campaña fueron las consecuencias del cambio climática y la recuperación económica tras la crisis sanitaria por la pandemia del coronavirus.

Qué futuro se prevé para cada candidato

Hasta el momento, las encuestas dan amplia diferencia a favor del SPD. Si bien Scholz cuenta con una intención de voto del 25%, aseguran que será necesario contar con el apoyo de otras fuerzas para formar el nuevo gobierno. Además de ser, actualmente, vicecanciller federal y ministro de Finanzas de Merkel, fue diputado del parlamento alemán durante 13 años, ministro de Trabajo y Asuntos Sociales entre 2007 y 2009 y alcalde de Hamburgo por siete años más.

Con el 20% en las encuestas, se posiciona como principal rival el referente del UCD. Laschet también fue parlamentario en el Bundestag y en la Eurocámara. Sin embargo, tras un video que se hizo viral en redes sociales, donde se lo ve reírse en un acto de solidaridad con damnificados por las inundaciones de julio en su propia localidad, su popularidad bajó notoriamente.

Con el 16% de la intención de voto, la candidata del partido Verde alcanza el tercer lugar en los resultados. Lidera su partido desde hace más de 10 años y es diputada federal desde 2013. Sin embargo, tanto su partido como la población civil la mira con recelo y la acusa de “tibia” y con baja capacidad discursiva.

En cuarto lugar con apenas 3% menos que Los Verdes, se posiciona Christina Lindner, candidato por el Partido Federal (FDP). Ha sido diputado del Parlamento Alemán y del Regional de Renania del Norte Westfalia.

El partido de ultraderecha Alternativa para Alemania (AfD), le sigue con el 11%, encabezado por la dupla Tino Chrupalla y Alice Weidel. Un radical que busca presentarse como “ciudadano común” y una doctora en economía que busca reformar la Unión Europea.

En último lugar, el Partido de Izquierda (Die Linke) alcanza el 6%.

Según corresponsal en Berlín del diario Página 12, la mayor preocupación que se ve tiene que ver con la problemática medioambiental que mantuvo en vilo principalmente a un sector muy joven de la población.

Si bien se destaca la estabilidad, prolijidad y mesura de la actual canciller, los jóvenes son quienes más la acusan de no haber cumplido con sus promesas para prevenir o paliar las consecuencias del cambio climático. Entre ellas, se encuentran proyectos para reducir las emisiones contaminantes, cambiar la industria automotriz (líder mundial en el rubro) y reducir el uso de energías no renovables.

Asimismo, cabe reconocer que la clase media fue muy golpeada durante la crisis económica desatada por la pandemia del coronavirus. Entre las deudas y el déficit fiscal, sumado a la infinidad de comercios cerrados, este sector se ve sumamente afectado.

Desde hace años, se hizo costumbre usar banderas nacionales o colores para distinguir a los partidos: La CDU de Merkel se representa con color negro; los socialdemócratas del SPD, rojo; los Verdes, por supuesto, verde; los liberales del FDP, amarillo, y Die Linke (la izquierda), el partido poscomunista, con un bordó.

Principalmente la prensa, utilizó nombres de países para identificar a las futuras coaliciones (posibles): Jamaica (CDU-CSU, Verdes y liberales), la Kenia (CDU-CSU, SPD y Verdes), la Alemania (CDU-CSU, SPD y liberales) y la llamada Semáforo (SPD, Verdes y liberales).

En todos los casos, la AfD queda por fuera de cualquier clasificación.

Alemania va a elecciones en la carrera por suceder a Angela Merkel en el poder

Después de 16 años consecutivos bajo el mandato de la canciller Angela Merkel, se realizarán este domingo 26 de septiembre las elecciones federales en Alemania. Siete fuerzas políticas que posiblemente deberán coalicionar para alcanzar un triunfo en una democracia parlamentaria. De esos siete partidos, tres encabezan los resultados estimados: el Partido Socialdemócrata Alemán (SPD), la Unión Cristianodemócrata (UCD) y el Partido Alianza 90/Los Verdes. Estos deberán acordar ciertos lineamientos para pensar en futuras coaliciones por un lado, porque el país se rige mediante una democracia parlamentaria y por otro, para equilibrar los aciertos o errores que, históricamente, mueven la aguja en la sociedad alemana.

El socialdemócrata y vicecanciller Olaf Scholz es el candidato que lidera las encuestas, seguido por el conservador Armin Laschet y luego la ecologista Annalena Baerbock. Los temas que más se jugaron durante la campaña fueron las consecuencias del cambio climática y la recuperación económica tras la crisis sanitaria por la pandemia del coronavirus.

Qué futuro se prevé para cada candidato

Hasta el momento, las encuestas dan amplia diferencia a favor del SPD. Si bien Scholz cuenta con una intención de voto del 25%, aseguran que será necesario contar con el apoyo de otras fuerzas para formar el nuevo gobierno. Además de ser, actualmente, vicecanciller federal y ministro de Finanzas de Merkel, fue diputado del parlamento alemán durante 13 años, ministro de Trabajo y Asuntos Sociales entre 2007 y 2009 y alcalde de Hamburgo por siete años más.

Con el 20% en las encuestas, se posiciona como principal rival el referente del UCD. Laschet también fue parlamentario en el Bundestag y en la Eurocámara. Sin embargo, tras un video que se hizo viral en redes sociales, donde se lo ve reírse en un acto de solidaridad con damnificados por las inundaciones de julio en su propia localidad, su popularidad bajó notoriamente.

Con el 16% de la intención de voto, la candidata del partido Verde alcanza el tercer lugar en los resultados. Lidera su partido desde hace más de 10 años y es diputada federal desde 2013. Sin embargo, tanto su partido como la población civil la mira con recelo y la acusa de “tibia” y con baja capacidad discursiva.

En cuarto lugar con apenas 3% menos que Los Verdes, se posiciona Christina Lindner, candidato por el Partido Federal (FDP). Ha sido diputado del Parlamento Alemán y del Regional de Renania del Norte Westfalia.

El partido de ultraderecha Alternativa para Alemania (AfD), le sigue con el 11%, encabezado por la dupla Tino Chrupalla y Alice Weidel. Un radical que busca presentarse como “ciudadano común” y una doctora en economía que busca reformar la Unión Europea.

En último lugar, el Partido de Izquierda (Die Linke) alcanza el 6%.

Según corresponsal en Berlín del diario Página 12, la mayor preocupación que se ve tiene que ver con la problemática medioambiental que mantuvo en vilo principalmente a un sector muy joven de la población.

Si bien se destaca la estabilidad, prolijidad y mesura de la actual canciller, los jóvenes son quienes más la acusan de no haber cumplido con sus promesas para prevenir o paliar las consecuencias del cambio climático. Entre ellas, se encuentran proyectos para reducir las emisiones contaminantes, cambiar la industria automotriz (líder mundial en el rubro) y reducir el uso de energías no renovables.

Asimismo, cabe reconocer que la clase media fue muy golpeada durante la crisis económica desatada por la pandemia del coronavirus. Entre las deudas y el déficit fiscal, sumado a la infinidad de comercios cerrados, este sector se ve sumamente afectado.

Desde hace años, se hizo costumbre usar banderas nacionales o colores para distinguir a los partidos: La CDU de Merkel se representa con color negro; los socialdemócratas del SPD, rojo; los Verdes, por supuesto, verde; los liberales del FDP, amarillo, y Die Linke (la izquierda), el partido poscomunista, con un bordó.

Principalmente la prensa, utilizó nombres de países para identificar a las futuras coaliciones (posibles): Jamaica (CDU-CSU, Verdes y liberales), la Kenia (CDU-CSU, SPD y Verdes), la Alemania (CDU-CSU, SPD y liberales) y la llamada Semáforo (SPD, Verdes y liberales).

En todos los casos, la AfD queda por fuera de cualquier clasificación.

Después de 16 años consecutivos bajo el mandato de la canciller Angela Merkel, se realizarán este domingo 26 de septiembre las elecciones federales en Alemania. Siete fuerzas políticas que posiblemente deberán coalicionar para alcanzar un triunfo en una democracia parlamentaria. De esos siete partidos, tres encabezan los resultados estimados: el Partido Socialdemócrata Alemán (SPD), la Unión Cristianodemócrata (UCD) y el Partido Alianza 90/Los Verdes. Estos deberán acordar ciertos lineamientos para pensar en futuras coaliciones por un lado, porque el país se rige mediante una democracia parlamentaria y por otro, para equilibrar los aciertos o errores que, históricamente, mueven la aguja en la sociedad alemana.

El socialdemócrata y vicecanciller Olaf Scholz es el candidato que lidera las encuestas, seguido por el conservador Armin Laschet y luego la ecologista Annalena Baerbock. Los temas que más se jugaron durante la campaña fueron las consecuencias del cambio climática y la recuperación económica tras la crisis sanitaria por la pandemia del coronavirus.

Qué futuro se prevé para cada candidato

Hasta el momento, las encuestas dan amplia diferencia a favor del SPD. Si bien Scholz cuenta con una intención de voto del 25%, aseguran que será necesario contar con el apoyo de otras fuerzas para formar el nuevo gobierno. Además de ser, actualmente, vicecanciller federal y ministro de Finanzas de Merkel, fue diputado del parlamento alemán durante 13 años, ministro de Trabajo y Asuntos Sociales entre 2007 y 2009 y alcalde de Hamburgo por siete años más.

Con el 20% en las encuestas, se posiciona como principal rival el referente del UCD. Laschet también fue parlamentario en el Bundestag y en la Eurocámara. Sin embargo, tras un video que se hizo viral en redes sociales, donde se lo ve reírse en un acto de solidaridad con damnificados por las inundaciones de julio en su propia localidad, su popularidad bajó notoriamente.

Con el 16% de la intención de voto, la candidata del partido Verde alcanza el tercer lugar en los resultados. Lidera su partido desde hace más de 10 años y es diputada federal desde 2013. Sin embargo, tanto su partido como la población civil la mira con recelo y la acusa de “tibia” y con baja capacidad discursiva.

En cuarto lugar con apenas 3% menos que Los Verdes, se posiciona Christina Lindner, candidato por el Partido Federal (FDP). Ha sido diputado del Parlamento Alemán y del Regional de Renania del Norte Westfalia.

El partido de ultraderecha Alternativa para Alemania (AfD), le sigue con el 11%, encabezado por la dupla Tino Chrupalla y Alice Weidel. Un radical que busca presentarse como “ciudadano común” y una doctora en economía que busca reformar la Unión Europea.

En último lugar, el Partido de Izquierda (Die Linke) alcanza el 6%.

Según corresponsal en Berlín del diario Página 12, la mayor preocupación que se ve tiene que ver con la problemática medioambiental que mantuvo en vilo principalmente a un sector muy joven de la población.

Si bien se destaca la estabilidad, prolijidad y mesura de la actual canciller, los jóvenes son quienes más la acusan de no haber cumplido con sus promesas para prevenir o paliar las consecuencias del cambio climático. Entre ellas, se encuentran proyectos para reducir las emisiones contaminantes, cambiar la industria automotriz (líder mundial en el rubro) y reducir el uso de energías no renovables.

Asimismo, cabe reconocer que la clase media fue muy golpeada durante la crisis económica desatada por la pandemia del coronavirus. Entre las deudas y el déficit fiscal, sumado a la infinidad de comercios cerrados, este sector se ve sumamente afectado.

Desde hace años, se hizo costumbre usar banderas nacionales o colores para distinguir a los partidos: La CDU de Merkel se representa con color negro; los socialdemócratas del SPD, rojo; los Verdes, por supuesto, verde; los liberales del FDP, amarillo, y Die Linke (la izquierda), el partido poscomunista, con un bordó.

Principalmente la prensa, utilizó nombres de países para identificar a las futuras coaliciones (posibles): Jamaica (CDU-CSU, Verdes y liberales), la Kenia (CDU-CSU, SPD y Verdes), la Alemania (CDU-CSU, SPD y liberales) y la llamada Semáforo (SPD, Verdes y liberales).

En todos los casos, la AfD queda por fuera de cualquier clasificación.

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