Después de 16 años, se retira Angela Merkel, la líder europea más influyente de los últimos tiempos

Alemania irá este domingo a las elecciones sin la canciller Angela Merkel como candidata después de 16 años dominando la escena política del país y de Europa. La jornada disputará el poder ejecutivo entre siete fuerzas políticas que deberán formar una coalición para alcanzar un triunfo en una democracia parlamentaria.

Después de los comicios, y una vez se forme nuevo gobierno, Merkel, de 67 años, dejará el poder. Así, termina una etapa política en Alemania que fue marcada por las diferentes crisis a las que la mandataria se enfrentó en sus cuatro mandatos. Para muchos, se trata de la líder europea más influyente de los últimos tiempos. 

"Provenía del otro lado del telón de acero y no entró en política hasta que no cayó el Muro de Berlín, con 35 años. Aterriza en la política como una marciana, en un partido muy masculino, de políticos del oeste. Era una mujer divorciada, sin hijos, protestante. Era una rareza", describió Ana Carbajosa, autora de "Angela Merkel. Una era". 

La era Merkel

  • 2005: Angela Merkel, de 51 años, se convirtió en la primera mujer y en la primera persona procedente de la antigua Alemania del Este​ en llegar a la cancillería. Encabezó su primera gran coalición con los socialdemócratas. Ya había sido elegida presidenta de la Unión Cristianodemócrata (CDU), después de hacer un llamado al partido a emanciparse del que había sido su mentor, el excanciller Helmut Kohl, otro hombre fuerte que tuvo la política alemana y europea. A ese primer mandato le siguieron tres más: 2009, 2013 y 2018.
  • 2010: Europa estaba en plena "crisis del euro" por la recesión mundial provocada por el estallido de la burbuja inmobiliaria en Estados Unidos, que desencadenó en una crisis de la balanza de pagos en el viejo Continente. El euro se caía. "Si fracasa el euro fracasa Europa", dijo la canciller. Y se mantuvo en la ortodoxia que le dio el nombre de "la canciller de hierro", en alusión a la Dama de Hierro, Margaret Thatcher. Impulsó duras políticas de austeridad que le valió muchas críticas. Su biógrafa, Carbajosa, asegura que abrió una herida que aún no ha cicatrizado, sobre todo entre el norte y el sur de Europa. "Pero también, con el paso de los años, tanto sus detractores como sus partidarios consideran que es una figura que ha tratado de mantener Europa unida en todo momento", sostuvo.
  • 2011: El desastre nuclear de Fukushima, Japón, puso a punto de derrumbe la política energética del país. Merkel, defensora hasta ese momento de la energía atómica y exministra de Medioambiente en los 90,cambia. "Fukushima nos ha enseñado que los riesgos que se consideraban absolutamente improbables todavía no son imposibles", dijo en una conferencia de prensa. El Bundestag le da el apoyo para el "apagón" nuclear en 2022.

    Aún quedan seis centrales nucleares en Alemania, y a fines del año próximo no habrá ninguna.

  • 2015: Más de un millón de migrantes y refugiados, la mayoría provenientes de  Siria, Afganistán o Irak, llegan a Europa. Merkel decide no cerrar las fronteras y promueve políticas basadas en la necesidad moral de atender a quienes huyen de la guerra. "Si tenemos que disculparnos por mostrar una cara amable en situaciones de emergencia, entonces este no es mi país", dijo. Sin embargo, eso contrasta con  posturas más radicales. En Alemania, las deportaciones se endurecen. Se impulsa el polémico acuerdo con Turquía para frenar la llegada de refugiados. Esa crisis fue el mejor momento de la canciller:  Alemania acogió a más de 1,5 millones de refugiados entre 2015 y 2017, que contribuyeron masivamente a la economía.
  • 2019: Merkel, pronuncia un discurso memorable ante el Bundestag donde alerta sobre los peligros que traen los discursos de la nueva extrema derecha.  "La libertad de expresión tiene sus límites. Esos límites comienzan cuando se propaga el odio. Empiezan cuando se viola la dignidad de otra persona". Más de siete décadas después de la derrota del nazismo, la canciller alerta sobre los discursos de odio político que "juega con fuego porque quien siembra violencia con palabras corre el riesgo de cosechar violencia", sostuvo.
  • 2020. Ante la pandemia del coronavirus, se dirigió a los ciudadanos alemanes por televisión para alertarlos sobre lo que consideró era el mayor desafío del país desde el final de la Segunda Guerra Mundial: "La situación es grave", afirmó. Merkel respaldó el endeudamiento común de la Unión Europea en su plan de reconstrucción contra la pandemia, contraria a la postura histórica de Alemania, con la razón de que "es una pandemia no vista en 100 años". Con la crisis del coronavirus, Merkel lideró en la UE una negociación económica sin precedentes.

 

Después de 16 años, se retira Angela Merkel, la líder europea más influyente de los últimos tiempos

Alemania irá este domingo a las elecciones sin la canciller Angela Merkel como candidata después de 16 años dominando la escena política del país y de Europa. La jornada disputará el poder ejecutivo entre siete fuerzas políticas que deberán formar una coalición para alcanzar un triunfo en una democracia parlamentaria.

Después de los comicios, y una vez se forme nuevo gobierno, Merkel, de 67 años, dejará el poder. Así, termina una etapa política en Alemania que fue marcada por las diferentes crisis a las que la mandataria se enfrentó en sus cuatro mandatos. Para muchos, se trata de la líder europea más influyente de los últimos tiempos. 

"Provenía del otro lado del telón de acero y no entró en política hasta que no cayó el Muro de Berlín, con 35 años. Aterriza en la política como una marciana, en un partido muy masculino, de políticos del oeste. Era una mujer divorciada, sin hijos, protestante. Era una rareza", describió Ana Carbajosa, autora de "Angela Merkel. Una era". 

La era Merkel

  • 2005: Angela Merkel, de 51 años, se convirtió en la primera mujer y en la primera persona procedente de la antigua Alemania del Este​ en llegar a la cancillería. Encabezó su primera gran coalición con los socialdemócratas. Ya había sido elegida presidenta de la Unión Cristianodemócrata (CDU), después de hacer un llamado al partido a emanciparse del que había sido su mentor, el excanciller Helmut Kohl, otro hombre fuerte que tuvo la política alemana y europea. A ese primer mandato le siguieron tres más: 2009, 2013 y 2018.
  • 2010: Europa estaba en plena "crisis del euro" por la recesión mundial provocada por el estallido de la burbuja inmobiliaria en Estados Unidos, que desencadenó en una crisis de la balanza de pagos en el viejo Continente. El euro se caía. "Si fracasa el euro fracasa Europa", dijo la canciller. Y se mantuvo en la ortodoxia que le dio el nombre de "la canciller de hierro", en alusión a la Dama de Hierro, Margaret Thatcher. Impulsó duras políticas de austeridad que le valió muchas críticas. Su biógrafa, Carbajosa, asegura que abrió una herida que aún no ha cicatrizado, sobre todo entre el norte y el sur de Europa. "Pero también, con el paso de los años, tanto sus detractores como sus partidarios consideran que es una figura que ha tratado de mantener Europa unida en todo momento", sostuvo.
  • 2011: El desastre nuclear de Fukushima, Japón, puso a punto de derrumbe la política energética del país. Merkel, defensora hasta ese momento de la energía atómica y exministra de Medioambiente en los 90,cambia. "Fukushima nos ha enseñado que los riesgos que se consideraban absolutamente improbables todavía no son imposibles", dijo en una conferencia de prensa. El Bundestag le da el apoyo para el "apagón" nuclear en 2022.

    Aún quedan seis centrales nucleares en Alemania, y a fines del año próximo no habrá ninguna.

  • 2015: Más de un millón de migrantes y refugiados, la mayoría provenientes de  Siria, Afganistán o Irak, llegan a Europa. Merkel decide no cerrar las fronteras y promueve políticas basadas en la necesidad moral de atender a quienes huyen de la guerra. "Si tenemos que disculparnos por mostrar una cara amable en situaciones de emergencia, entonces este no es mi país", dijo. Sin embargo, eso contrasta con  posturas más radicales. En Alemania, las deportaciones se endurecen. Se impulsa el polémico acuerdo con Turquía para frenar la llegada de refugiados. Esa crisis fue el mejor momento de la canciller:  Alemania acogió a más de 1,5 millones de refugiados entre 2015 y 2017, que contribuyeron masivamente a la economía.
  • 2019: Merkel, pronuncia un discurso memorable ante el Bundestag donde alerta sobre los peligros que traen los discursos de la nueva extrema derecha.  "La libertad de expresión tiene sus límites. Esos límites comienzan cuando se propaga el odio. Empiezan cuando se viola la dignidad de otra persona". Más de siete décadas después de la derrota del nazismo, la canciller alerta sobre los discursos de odio político que "juega con fuego porque quien siembra violencia con palabras corre el riesgo de cosechar violencia", sostuvo.
  • 2020. Ante la pandemia del coronavirus, se dirigió a los ciudadanos alemanes por televisión para alertarlos sobre lo que consideró era el mayor desafío del país desde el final de la Segunda Guerra Mundial: "La situación es grave", afirmó. Merkel respaldó el endeudamiento común de la Unión Europea en su plan de reconstrucción contra la pandemia, contraria a la postura histórica de Alemania, con la razón de que "es una pandemia no vista en 100 años". Con la crisis del coronavirus, Merkel lideró en la UE una negociación económica sin precedentes.

 

Alemania irá este domingo a las elecciones sin la canciller Angela Merkel como candidata después de 16 años dominando la escena política del país y de Europa. La jornada disputará el poder ejecutivo entre siete fuerzas políticas que deberán formar una coalición para alcanzar un triunfo en una democracia parlamentaria.

Después de los comicios, y una vez se forme nuevo gobierno, Merkel, de 67 años, dejará el poder. Así, termina una etapa política en Alemania que fue marcada por las diferentes crisis a las que la mandataria se enfrentó en sus cuatro mandatos. Para muchos, se trata de la líder europea más influyente de los últimos tiempos. 

"Provenía del otro lado del telón de acero y no entró en política hasta que no cayó el Muro de Berlín, con 35 años. Aterriza en la política como una marciana, en un partido muy masculino, de políticos del oeste. Era una mujer divorciada, sin hijos, protestante. Era una rareza", describió Ana Carbajosa, autora de "Angela Merkel. Una era". 

La era Merkel

  • 2005: Angela Merkel, de 51 años, se convirtió en la primera mujer y en la primera persona procedente de la antigua Alemania del Este​ en llegar a la cancillería. Encabezó su primera gran coalición con los socialdemócratas. Ya había sido elegida presidenta de la Unión Cristianodemócrata (CDU), después de hacer un llamado al partido a emanciparse del que había sido su mentor, el excanciller Helmut Kohl, otro hombre fuerte que tuvo la política alemana y europea. A ese primer mandato le siguieron tres más: 2009, 2013 y 2018.
  • 2010: Europa estaba en plena "crisis del euro" por la recesión mundial provocada por el estallido de la burbuja inmobiliaria en Estados Unidos, que desencadenó en una crisis de la balanza de pagos en el viejo Continente. El euro se caía. "Si fracasa el euro fracasa Europa", dijo la canciller. Y se mantuvo en la ortodoxia que le dio el nombre de "la canciller de hierro", en alusión a la Dama de Hierro, Margaret Thatcher. Impulsó duras políticas de austeridad que le valió muchas críticas. Su biógrafa, Carbajosa, asegura que abrió una herida que aún no ha cicatrizado, sobre todo entre el norte y el sur de Europa. "Pero también, con el paso de los años, tanto sus detractores como sus partidarios consideran que es una figura que ha tratado de mantener Europa unida en todo momento", sostuvo.
  • 2011: El desastre nuclear de Fukushima, Japón, puso a punto de derrumbe la política energética del país. Merkel, defensora hasta ese momento de la energía atómica y exministra de Medioambiente en los 90,cambia. "Fukushima nos ha enseñado que los riesgos que se consideraban absolutamente improbables todavía no son imposibles", dijo en una conferencia de prensa. El Bundestag le da el apoyo para el "apagón" nuclear en 2022.

    Aún quedan seis centrales nucleares en Alemania, y a fines del año próximo no habrá ninguna.

  • 2015: Más de un millón de migrantes y refugiados, la mayoría provenientes de  Siria, Afganistán o Irak, llegan a Europa. Merkel decide no cerrar las fronteras y promueve políticas basadas en la necesidad moral de atender a quienes huyen de la guerra. "Si tenemos que disculparnos por mostrar una cara amable en situaciones de emergencia, entonces este no es mi país", dijo. Sin embargo, eso contrasta con  posturas más radicales. En Alemania, las deportaciones se endurecen. Se impulsa el polémico acuerdo con Turquía para frenar la llegada de refugiados. Esa crisis fue el mejor momento de la canciller:  Alemania acogió a más de 1,5 millones de refugiados entre 2015 y 2017, que contribuyeron masivamente a la economía.
  • 2019: Merkel, pronuncia un discurso memorable ante el Bundestag donde alerta sobre los peligros que traen los discursos de la nueva extrema derecha.  "La libertad de expresión tiene sus límites. Esos límites comienzan cuando se propaga el odio. Empiezan cuando se viola la dignidad de otra persona". Más de siete décadas después de la derrota del nazismo, la canciller alerta sobre los discursos de odio político que "juega con fuego porque quien siembra violencia con palabras corre el riesgo de cosechar violencia", sostuvo.
  • 2020. Ante la pandemia del coronavirus, se dirigió a los ciudadanos alemanes por televisión para alertarlos sobre lo que consideró era el mayor desafío del país desde el final de la Segunda Guerra Mundial: "La situación es grave", afirmó. Merkel respaldó el endeudamiento común de la Unión Europea en su plan de reconstrucción contra la pandemia, contraria a la postura histórica de Alemania, con la razón de que "es una pandemia no vista en 100 años". Con la crisis del coronavirus, Merkel lideró en la UE una negociación económica sin precedentes.

 

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