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Según RDIF, la decisión de posponer la autorización de Sputnik V en Brasil es "política" y "consecuencia directa de la presión de EE.UU."

El Fondo Ruso de Inversión Directa (RDIF) afirmó este martes en un comunicado que la decisión de la Agencia Nacional de Vigilancia Sanitaria de Brasil (Anvisa) de retrasar la aprobación de la vacuna Sputnik V en ese país es "de naturaleza política" y consideró que "es consecuencia directa de la presió de EE.UU."

Según el texto difundido este martes, la decisión de Anvisa "no tiene nada que ver con el acceso a la información de parte del regulador o con la ciencia. En nuestra opinión, esta decisión es consecuencia directa de la presión de Estados Unidos".

En este sentido, explica que "el Departamento de Salud de EE.UU., que en su informe anual de 2020 declaró públicamente que el agregado de salud estadounidense convenció a Brasil de que rechazara la vacuna rusa COVID-19".

El RDIF señala también que la decisión de Anvisa "también contradice una decisión anterior del Ministerio de Ciencia de Brasil, que reconoció la vacuna Sputnik V como segura y permitió su producción en Brasil".

Asimismo, explicó que el equipo de Sputnik V mantuvo una reunión el lunes con la junta de Anvisa para tratar "los problemas técnicos planteados" por sus miembros y "para demostrar que estos alegatos no tienen motivos y no puede ser tratado con seriedad en la comunidad científica y entre reguladores".

"La seguridad y eficacia de la vacuna Sputnik V ha sido confirmada por 61 reguladores en países donde la vacuna ha sido autorizada para una población total de más de 3 mil millones de personas", agrega. Y destaca que el estudio realizado en Rusia después de aplicarla en 3.8 millones de personas "demostró que Sputnik V tiene una eficacia al 97,6%".

Según RDIF, la decisión de posponer la autorización de Sputnik V en Brasil es "política" y "consecuencia directa de la presión de EE.UU."

El Fondo Ruso de Inversión Directa (RDIF) afirmó este martes en un comunicado que la decisión de la Agencia Nacional de Vigilancia Sanitaria de Brasil (Anvisa) de retrasar la aprobación de la vacuna Sputnik V en ese país es "de naturaleza política" y consideró que "es consecuencia directa de la presió de EE.UU."

Según el texto difundido este martes, la decisión de Anvisa "no tiene nada que ver con el acceso a la información de parte del regulador o con la ciencia. En nuestra opinión, esta decisión es consecuencia directa de la presión de Estados Unidos".

En este sentido, explica que "el Departamento de Salud de EE.UU., que en su informe anual de 2020 declaró públicamente que el agregado de salud estadounidense convenció a Brasil de que rechazara la vacuna rusa COVID-19".

El RDIF señala también que la decisión de Anvisa "también contradice una decisión anterior del Ministerio de Ciencia de Brasil, que reconoció la vacuna Sputnik V como segura y permitió su producción en Brasil".

Asimismo, explicó que el equipo de Sputnik V mantuvo una reunión el lunes con la junta de Anvisa para tratar "los problemas técnicos planteados" por sus miembros y "para demostrar que estos alegatos no tienen motivos y no puede ser tratado con seriedad en la comunidad científica y entre reguladores".

"La seguridad y eficacia de la vacuna Sputnik V ha sido confirmada por 61 reguladores en países donde la vacuna ha sido autorizada para una población total de más de 3 mil millones de personas", agrega. Y destaca que el estudio realizado en Rusia después de aplicarla en 3.8 millones de personas "demostró que Sputnik V tiene una eficacia al 97,6%".

El Fondo Ruso de Inversión Directa (RDIF) afirmó este martes en un comunicado que la decisión de la Agencia Nacional de Vigilancia Sanitaria de Brasil (Anvisa) de retrasar la aprobación de la vacuna Sputnik V en ese país es "de naturaleza política" y consideró que "es consecuencia directa de la presió de EE.UU."

Según el texto difundido este martes, la decisión de Anvisa "no tiene nada que ver con el acceso a la información de parte del regulador o con la ciencia. En nuestra opinión, esta decisión es consecuencia directa de la presión de Estados Unidos".

En este sentido, explica que "el Departamento de Salud de EE.UU., que en su informe anual de 2020 declaró públicamente que el agregado de salud estadounidense convenció a Brasil de que rechazara la vacuna rusa COVID-19".

El RDIF señala también que la decisión de Anvisa "también contradice una decisión anterior del Ministerio de Ciencia de Brasil, que reconoció la vacuna Sputnik V como segura y permitió su producción en Brasil".

Asimismo, explicó que el equipo de Sputnik V mantuvo una reunión el lunes con la junta de Anvisa para tratar "los problemas técnicos planteados" por sus miembros y "para demostrar que estos alegatos no tienen motivos y no puede ser tratado con seriedad en la comunidad científica y entre reguladores".

"La seguridad y eficacia de la vacuna Sputnik V ha sido confirmada por 61 reguladores en países donde la vacuna ha sido autorizada para una población total de más de 3 mil millones de personas", agrega. Y destaca que el estudio realizado en Rusia después de aplicarla en 3.8 millones de personas "demostró que Sputnik V tiene una eficacia al 97,6%".

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