Argentinos en Tokio 2020: el deporte olímpico sin apoyo del Estado

Los Juegos Olímpicos Tokio 2020 tuvieron su comienzo este año luego de varios aplazos a causa de la pandemia. Las noticias deportivas se tiñen día a día de información sobre protocolos, probables contagios, contactos estrechos y testeos. Y en este contexto se vuelve a poner sobre la mesa la situación de los deportistas en el país.

Los Pumas consiguieron una medalla de bronce, la primera que gana Argentina en esta edición. Sin embargo, otros deportistas no pudieron conseguir buenos resultados y casi al unísono reiteraron el reclamo por la falta de acompañamiento estatal para su preparación.

En este sentido, el judoca tucumano Emanuel Lucenti se expresó tras perder su combate en tan solo 24 segundos: “Me tocó vender todo y tuve la suerte de que mi familia y la de mi esposa me prestaran dinero para poder seguir”. Luego agregó: “Espero que los que vengan de abajo no tengan que pasar por lo mismo que yo”.

Las quejas se direccionan fundamentalmente al Ente Nacional de Alto Rendimiento Deportivo (ENARD) por la falta de acompañamiento en la preparación y la disparidad de recursos invertidos en distintos deportes. La prioridad estaría puesta en las rutas de vuelos y las categorías en los asientos para deportistas de deportes con mayor popularidad como el hockey.

La falta de financiación se trasluce en los resultados a través del hartazgo de los representantes del país que también resaltan las dificultades que tuvieron durante casi un año de pandemia en la que les fue muy difícil entrenar.

Apoyo virtual y el deporte en crisis

El histórico reclamo se expuso incluso antes del comienzo de las competencias: el influencer Santiago Maratea consiguió a través de una colecta el financiamiento para la participación de la delegación de atletismo en el sudamericano de Ecuador. En ese momento, Maratea recaudó 6 millones de pesos y acompañó a los competidores en el viaje. De esa manera, 35 deportistas pudieron asistir al evento clave para conseguir el pase al sueño olímpico.

 

Argentinos en Tokio 2020: el deporte olímpico sin apoyo del Estado

Los Juegos Olímpicos Tokio 2020 tuvieron su comienzo este año luego de varios aplazos a causa de la pandemia. Las noticias deportivas se tiñen día a día de información sobre protocolos, probables contagios, contactos estrechos y testeos. Y en este contexto se vuelve a poner sobre la mesa la situación de los deportistas en el país.

Los Pumas consiguieron una medalla de bronce, la primera que gana Argentina en esta edición. Sin embargo, otros deportistas no pudieron conseguir buenos resultados y casi al unísono reiteraron el reclamo por la falta de acompañamiento estatal para su preparación.

En este sentido, el judoca tucumano Emanuel Lucenti se expresó tras perder su combate en tan solo 24 segundos: “Me tocó vender todo y tuve la suerte de que mi familia y la de mi esposa me prestaran dinero para poder seguir”. Luego agregó: “Espero que los que vengan de abajo no tengan que pasar por lo mismo que yo”.

Las quejas se direccionan fundamentalmente al Ente Nacional de Alto Rendimiento Deportivo (ENARD) por la falta de acompañamiento en la preparación y la disparidad de recursos invertidos en distintos deportes. La prioridad estaría puesta en las rutas de vuelos y las categorías en los asientos para deportistas de deportes con mayor popularidad como el hockey.

La falta de financiación se trasluce en los resultados a través del hartazgo de los representantes del país que también resaltan las dificultades que tuvieron durante casi un año de pandemia en la que les fue muy difícil entrenar.

Apoyo virtual y el deporte en crisis

El histórico reclamo se expuso incluso antes del comienzo de las competencias: el influencer Santiago Maratea consiguió a través de una colecta el financiamiento para la participación de la delegación de atletismo en el sudamericano de Ecuador. En ese momento, Maratea recaudó 6 millones de pesos y acompañó a los competidores en el viaje. De esa manera, 35 deportistas pudieron asistir al evento clave para conseguir el pase al sueño olímpico.

 

Los Juegos Olímpicos Tokio 2020 tuvieron su comienzo este año luego de varios aplazos a causa de la pandemia. Las noticias deportivas se tiñen día a día de información sobre protocolos, probables contagios, contactos estrechos y testeos. Y en este contexto se vuelve a poner sobre la mesa la situación de los deportistas en el país.

Los Pumas consiguieron una medalla de bronce, la primera que gana Argentina en esta edición. Sin embargo, otros deportistas no pudieron conseguir buenos resultados y casi al unísono reiteraron el reclamo por la falta de acompañamiento estatal para su preparación.

En este sentido, el judoca tucumano Emanuel Lucenti se expresó tras perder su combate en tan solo 24 segundos: “Me tocó vender todo y tuve la suerte de que mi familia y la de mi esposa me prestaran dinero para poder seguir”. Luego agregó: “Espero que los que vengan de abajo no tengan que pasar por lo mismo que yo”.

Las quejas se direccionan fundamentalmente al Ente Nacional de Alto Rendimiento Deportivo (ENARD) por la falta de acompañamiento en la preparación y la disparidad de recursos invertidos en distintos deportes. La prioridad estaría puesta en las rutas de vuelos y las categorías en los asientos para deportistas de deportes con mayor popularidad como el hockey.

La falta de financiación se trasluce en los resultados a través del hartazgo de los representantes del país que también resaltan las dificultades que tuvieron durante casi un año de pandemia en la que les fue muy difícil entrenar.

Apoyo virtual y el deporte en crisis

El histórico reclamo se expuso incluso antes del comienzo de las competencias: el influencer Santiago Maratea consiguió a través de una colecta el financiamiento para la participación de la delegación de atletismo en el sudamericano de Ecuador. En ese momento, Maratea recaudó 6 millones de pesos y acompañó a los competidores en el viaje. De esa manera, 35 deportistas pudieron asistir al evento clave para conseguir el pase al sueño olímpico.

 

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