Murió Lucas González, el joven baleado por la Policía de Ciudad en Barracas

Falleció Lucas González, el joven de 17 años que fue baleado en la cabeza por un agente de la Policía de la Ciudad. Mientras la Justicia investiga lo sucedido, las familias de los adolescentes involucrados declararon públicamente que fue un caso de "gatillo fácil".

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Lucas González, el joven de 17 años que fue baleado en la cabeza por un agente de la Policía de la Ciudad, falleció al atardecer del jueves. Mientras la Justicia investiga lo sucedido, las familias de los adolescentes involucrados declararon públicamente que fue un caso de gatillo fácil.

La noticia fue confirmada a los medios por Ezequiel, el tío de la víctima, quien pidió respeto por la intimidad de la familia del joven.

"Estamos destruidos, no tenían derecho a hacerle lo que le hicieron a mi hijo. El venía de entrenar nomás", dijo también la madre de la víctima en IP Noticias.

El muchacho había vuelto de entrenar junto con tres amigos en el barrio de Barracas cuando fueron interceptados por agentes de civil de la Policía de la Ciudad. Según el relato policial, los jóvenes huyeron cuando quisieron identificarlos por lo que abrieron fuego sobre el auto por el que se desplazaban.

Las familias de los adolescentes aseguran que ninguna de las víctimas estaba armada y que huyeron porque se asustaron al no poder identificar debidamente a los agentes. "El auto no tenía patente trasera, no estaba identificado, no tenían chaleco, gorra, ni identificación colgada", declaró Ricardo, padre de Joaquín, uno de los chicos vinculados con lo sucedido.

"Esto se tiene que acabar. No queremos más estas muertes, chicos que iban a entrenar que terminan con dos tiros en la cabeza", el tío de Lucas.

Los policías fueron separados de la fuerza preventivamente y se les inició un sumario administrativo a la espera de la resolución judicial. 

 

Murió Lucas González, el joven baleado por la Policía de Ciudad en Barracas

Lucas González, el joven de 17 años que fue baleado en la cabeza por un agente de la Policía de la Ciudad, falleció al atardecer del jueves. Mientras la Justicia investiga lo sucedido, las familias de los adolescentes involucrados declararon públicamente que fue un caso de gatillo fácil.

La noticia fue confirmada a los medios por Ezequiel, el tío de la víctima, quien pidió respeto por la intimidad de la familia del joven.

"Estamos destruidos, no tenían derecho a hacerle lo que le hicieron a mi hijo. El venía de entrenar nomás", dijo también la madre de la víctima en IP Noticias.

El muchacho había vuelto de entrenar junto con tres amigos en el barrio de Barracas cuando fueron interceptados por agentes de civil de la Policía de la Ciudad. Según el relato policial, los jóvenes huyeron cuando quisieron identificarlos por lo que abrieron fuego sobre el auto por el que se desplazaban.

Las familias de los adolescentes aseguran que ninguna de las víctimas estaba armada y que huyeron porque se asustaron al no poder identificar debidamente a los agentes. "El auto no tenía patente trasera, no estaba identificado, no tenían chaleco, gorra, ni identificación colgada", declaró Ricardo, padre de Joaquín, uno de los chicos vinculados con lo sucedido.

"Esto se tiene que acabar. No queremos más estas muertes, chicos que iban a entrenar que terminan con dos tiros en la cabeza", el tío de Lucas.

Los policías fueron separados de la fuerza preventivamente y se les inició un sumario administrativo a la espera de la resolución judicial. 

 

Lucas González, el joven de 17 años que fue baleado en la cabeza por un agente de la Policía de la Ciudad, falleció al atardecer del jueves. Mientras la Justicia investiga lo sucedido, las familias de los adolescentes involucrados declararon públicamente que fue un caso de gatillo fácil.

La noticia fue confirmada a los medios por Ezequiel, el tío de la víctima, quien pidió respeto por la intimidad de la familia del joven.

"Estamos destruidos, no tenían derecho a hacerle lo que le hicieron a mi hijo. El venía de entrenar nomás", dijo también la madre de la víctima en IP Noticias.

El muchacho había vuelto de entrenar junto con tres amigos en el barrio de Barracas cuando fueron interceptados por agentes de civil de la Policía de la Ciudad. Según el relato policial, los jóvenes huyeron cuando quisieron identificarlos por lo que abrieron fuego sobre el auto por el que se desplazaban.

Las familias de los adolescentes aseguran que ninguna de las víctimas estaba armada y que huyeron porque se asustaron al no poder identificar debidamente a los agentes. "El auto no tenía patente trasera, no estaba identificado, no tenían chaleco, gorra, ni identificación colgada", declaró Ricardo, padre de Joaquín, uno de los chicos vinculados con lo sucedido.

"Esto se tiene que acabar. No queremos más estas muertes, chicos que iban a entrenar que terminan con dos tiros en la cabeza", el tío de Lucas.

Los policías fueron separados de la fuerza preventivamente y se les inició un sumario administrativo a la espera de la resolución judicial. 

 

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