Caso Lucas González: prisión preventiva para siete policías acusados de encubrimiento

Ya son 16 los policías presos preventivamente por el asesinato de Lucas González.

La Justicia porteña dictó el procesamiento con prisión preventiva para todos los imputados pendientes por el asesinato de Lucas González. De esta manera, ya son 16 los policías presos por el asesinato del joven futbolista el 17 de noviembre, en Barracas. El juez Martín del Viso, a cargo de la investigación, determinó que dos comisarios, un subcomisario y otros cuatro oficiales de la Fuerza porteña, habían intervenido en maniobras para encubrir el crimen de Lucas. 

¿De qué se acusa a los siete policías?

Para el juez, todos son coautores materiales de encubrimiento doblemente agravado por la condición de funcionario público. A esta acusación, se sumaron las vejaciones que incluyeron la privación ilegítima de la libertad de los jóvenes que estaban con Lucas el día del crimen. En los siete casos, se ordenó un embargo equivalente a 1 millón de pesos, que deberá ser saldado en un plazo de tres días. La medida fue dictada para el comisario inspector Daniel Santana, el comisario Rodolfo Ozán, el subcomisario Ramón Jesús Chocobar, y los oficiales Sebastián Baidon, Jonathan Alexis Martínez, Ángel Darío Arévalos y Daniel Rubén Espinosa.

¿Qué policías ya estaban procesados?

Por el homicidio calificado de Lucas y la tentativa de homicidio calificado de sus tres amigos ya estaban procesados con prisión preventiva los policías de la Ciudad Juan José Nieva, Fabián López y Gabriel Issasi. Mientras que por el encubrimiento también fueron procesados con prisión preventiva los comisarios Juan Romero y Fabián Du Santos, el subcomisario Roberto Inca, el inspector Héctor Cuevas y las oficiales Micaela Fariña y Lorena Miño. Éstos últimos afrontan otros cargos por "falsedad ideológica, encubrimiento agravado, privación ilegal de la libertad agravada y vejaciones".

Según datos de la investigación, la víctima fue quemada con un cigarrillo "mientras agonizaba" en el auto que había sido baleado por los agentes. También se indicó que esa acción fue realizada al tiempo que los amigos de Lucas permanecían esposados, tirados en la la calle en calidad de detenidos y sometidos a torturas. De acuerdo con la autopsia, el joven murió como consecuencia de un impacto de proyectil de arma de fuego en el cráneo que le provocó una "hemorragia meningoencefálica".

¿Qué pasó con Lucas González?

El asesinato de Lucas ocurrió el 17 de noviembre, cuando el joven volvía de entrenar del club Barracas Central. Los adolescentes iban a bordo de un Volkswagen Suran del padre de uno de ellos. A las pocas cuadras fueron interceptados por un auto Nissan Tiida de la Brigada de Investigaciones de la Policía de la Ciudad sin patente ni signos de ser policial. Los adolescentes creyeron que eran ladrones que iban a robarles el auto, por lo que huyeron del lugar. Los efectivos, en un auto de civil y sin identificarse, dispararon a mansalva sobre el auto de los jóvenes. Al menos cinco tiros dieron en el auto y uno de ellos impactó en la cabeza de Lucas, lo que le produjo la muerte a los dos días de estar internado en grave estado y con un cuadro irreversible.

 

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A 20 años de la Masacre de Floresta: el relato de las madres de las víctimas

El 29 de diciembre de 2001, el policía Velaztiqui asesinó a Cristian Gómez, Maximiliano Tasca y Adrián Matassa, en una estación de servicio.

La madrugada del sábado 29 de diciembre de 2001, el policía Juan de Dios Velaztiqui asesinó a Cristian Gómez, Maximiliano Tasca y Adrián Matassa, tres amigos que miraban televisión en una estación de servicio de Gaona y Bahía Blanca, en el barrio de Floresta. Los jóvenes volvían de jugar al pool y decidieron ir a tomar una cerveza al kiosko de la estación custodiada por Velaztiqui, que abrió fuego contra los amigos cuando escuchó un comentario entre ellos que no fue de su agrado. Los chicos miraban un informe en la televisión del kiosko y conversaban sobre la brutalidad policial ocurrida en Plaza de Mayo, en el "Cacerolazo" del 19 de diciembre. Pasadas las 4 de la mañana, Velaztiqui se sintió increpado por un comentario de Tasca y sacó su pistola de custodio y fusiló a los tres amigos. Un cuarto joven, Enrique Díaz, que estaba presente, se salvó de milagro porque corrió mientras ocurría la masacre. 

El relato de las madres

“Diciembre para mí es una desgracia, me pongo loca. Pasan Navidad y Año Nuevo y me calmo, pero las fiestas ya no son las fiestas”, confesó Angélica Van Eek, madre de Adrián Matassa, en diálogo con IP. Además, Van Eek contó que durante las primeras horas de la masacre, la Policía sostenía que los amigos asesinados habían querido asaltar la estación de servicio, tal como quiso hacer creer el asesino Velaztiqui. “Fuimos a la comisaría para que nos expliquen por qué decían que los chicos eran 'cacos', cuando eran chicos normales”, recordó. 

Matassa tenía 23 años cuando quedó agonizando en el piso de la estación, producto de los disparos de Velaztiqui, para morir al otro día, en el Hospital Álvarez. “Cuando salió la doctora y dijo que no había nada que hacer, fue tremendo. Me acuerdo que lo llevaron a una sala para que uno se pueda despedir. Nunca supe si me escuchó”, rememoró Van Eek.

"Decidí volver a empezar"

“Había que decidir: o te morías con ellos de tristeza o juntabas los pedazos del piso. Yo decidí volver a empezar, levantar esos pedazos y pegarlos. Siempre dije que Maxi merece una mamá valiente, fuerte. Ahora, a 20 años, estoy con las mismas fuerzas o más todavía”, contó Silvia Irigaray, mamá de Maxi y fundadora de la Asociación Civil Madres del Dolor. Desde la organización sin fines de lucro, Irigaray brinda charlas a policías jóvenes para concientizar sobre la responsabilidad de llevar un arma en la calle. La mujer recordó a su hijo como "el más verborrágico, con carcajadas que sonaban por toda la casa" y agregó que su lucha comenzó el día que "una bala lo hizo callar".

Velaztiqui fue condenado por el triple crimen a prisión perpetua, pero un tribunal le dictó prisión domiciliaria debido a su edad, en 2012. Irigaray recordó que el asesino de su hijo nunca le pidió perdón a las familias y actuó con absoluta frialdad durante todo el juicio. Pasó nueve años preso en la cárcel de Marcos Paz, antes de quedar ciego y sufrir problemas de salud que lo llevaron a la muerte, a los 82 años, en febrero de este año.

"Me acuesto y me levanto con Cristian"

“Yo me acuesto y me levanto con Cristian. Y tengo claro que el día en que llegue mi hora de partir, él me va a venir a buscar”, dijo Elvira Torres, la madre de Cristian Gómez. El joven de 25 años fue rematado por Velaztiqui luego de quedar agonizando en el piso tras haber querido cubrirse del primer disparo. “Esa madrugada lo llamaron por teléfono al papá de Cristian. Atendí yo y les dije que mi marido no estaba. Entonces me piden que por favor vaya a la estación de servicio y me remarcan que no deje de ir. Ya el corazón de mamá me daba el presentimiento de algo malo”, recordó Torres.

Por otra parte, a 20 años de la masacre, se realizaron actos conmemorativos con los familiares y amigos de Cristian, Adrián y Maxi. Los actos oficiales incluyeron la inauguración de un mural y una placa con la firma de la Legislatura porteña y una misa en la Parroquia Nuestra Señora de la Candelaria. "Tenemos que seguir siempre adelante, como hicimos estos 20 años. Somos imparables, tenemos mucha energía. Me gusta estar estupenda para todos los que me buscan. Que vean en mí la energía, mi sonrisa; que sea contagiosa y tengan ganas de abrazarme. Gracias por todos los besos y abrazos en estos años", declaró Silvia Irigaray en el acto realizado el 29 de diciembre, frente a la estación de servicio. 

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Miramar: la policía reprime a los familiares y vecinos de Luciano

Al término de una marcha que organizó los vecinos y la familia del joven asesinado, un grupo se separó y se enfrentó a la Policía.

Un grupo de familiares y vecinos de Lucas Olivera se manifestó de forma masiva en una marcha para pedir justicia por el asesinato del adolescente de 16 años ocurrido esta madrugada en Miramar, producto de un balazo en el pecho de un policía de la bonaerense. Minutos más tarde, la Infantería de la Policía Bonaerense, con postas antidisturbios, reprimió con gases lacrimógenos y balas de gomas a los manifestantes entre los que había familiares del joven asesinado.

Al término de la marcha que se realizaba, un grupo fue a la puerta de la comisaría y comenzaron a apedrear el frente del lugar, donde ya estaban apostados los agentes de infantería. También arrojaron una bomba molotov. El secretario de derechos Humanos del municipio, que participaba de la manifestación junto a la familia de Luciano, sostuvo "era una cuestión que podía suceder; es lamentable la represión y todo lo que sucede". 

La marcha había sido convocada para las 17, media hora antes los vecinos comenzaron a concentrarse en inmediaciones de la plaza céntrica de Miramar, en la esquina de calle 21 y 26. La movilización se desarrolló pacíficamente, bajo el lema: “Justicia por Luciano Olivera. Basta de gatillo fácil”. El recorrido comenzó en la plaza principal de Miramar hasta unas siete cuadras al llegar a la peatonal y la costa.

Unos 50 policías de infantería estaban apostados en la puerta de la seccional para resguardar el lugar, del que también fueron retirados todos los patrulleros por prevención.

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Gatillo fácil: víctimas del pasado y del presente

Un informe de Telenueve e IP Noticias detallas casos de violencia institucional ejercidos por fuerzas de seguridad y sin resolución judicial.

La Policía de la Ciudad de Buenos Aires, según la Coordinadora contra la Represión Policial (CORREPI), fue acusada de 121 fusilamientos por "gatillo fácil" en los últimos cinco años. En términos de violencia institucional, las víctimas más comunes tienen entre 15 a 25 años y pertenecen a las clases más humildes

Según el CELS, las fuerzas federales son responsables del 38,10% de los casos, la Policía de la provincia de Buenos Aires acumula un 31,75% y la Policía de la Ciudad un 25,40%. 

"Son muchos casos, desgraciadamente desde que empezó la democracia tampoco hemos podido terminar con este avasallamiento de la policía y la fuerza; deberíamos debatir mucho de la seguridad que queremos", dijo Roxana Cainzos, la mamá de Nehuén Rodríguez, quien fue atropellado por oficiales de la metropolitana.

Nehuén estaba conduciendo una motocicleta de regreso a su casa, cuando con luz verde a su favor, fue atropellado por un móvil policial que lo arrastró más de 20 metros. Su madre declaró que las cámaras de seguridad mostraron cómo los oficiales cercaron el lugar durante 45 minutos antes de llevarlo al Hospital Argerich, donde falleció por sus heridas.

"Pudimos ver cómo el oficial que estaba a cargo, salió hasta la esquina, fríamente y sin ver a mi hijo", atestiguó Cainzos.

En septiembre del 2002 también se dio uno de los casos más reconocidos de violencia institucional: Ezequiel Demonty fue detenido y obligado por agentes de la Policía Federal Argentina a cruzar el Riachuelo desde Pompeya hasta Valentín Alsina. El joven, quien tenía 18 años, murió ahogado en el recorrido ya que no sabía nadar. La Policía sostuvo que Demonty y sus amigos habían sido denunciados por el robo de una bicicleta, pero este cargo fue pronto desmentido. Tres agentes involucrados fueron condenados a prisión perpetua, mientras otros seis involucrados recibieron penas de entre 3 y 5 años por omisión de evitar los delitos cometidos.

"El recorrido es muy duro. Seguimos sintiendo el mismo dolor del primer día. La invención de causas es una práctica de las fuerzas de seguridad en el tiempo que sea, ya sea dictadura o gobierno neoliberal. A Ezequiel le inventaron que se quiso robar una bicicleta, un taxi, después que le quiso robar a alguien que salía de trabajar. Siempre que hay un pibe de barrio se lo quiere culpar", había declarado en entrevista Leonardo Demonty, hermano de la víctima.

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Los casos más resonantes de violencia institucional

Según datos de la CORREPI, este tipo de asesinato por efectivos de fuerzas de seguridad se produce cada 20 horas en Argentina.

El caso que ahora se investiga como posible gatillo fácil, del adolescente Lucas González, baleado por la Policía de la Ciudad cuando volvía de jugar el fútbol con unos amigos, en el barrio de Barracas, desató una nueva polémica. Según datos de la Coordinadora Contra la Represión Policial e Institucional (CORREPI), los ciudadanos argentinos muertos en manos del aparato represivo estatal llegan a un caso cada 20 horas. En este mismo informe se detalló que el 38% de estas muertes violentas se relacionan con casos de gatillo fácil.

El pasado 27 de agosto, la CORREPI marchó contra la práctica ilegal y "todas las formas de represión del Estado que provoca una muerte cada 20 horas". La movilización fue acompañada por familiares de víctimas de gatillo fácil y exigió que el Gobierno "tome medidas efectivas que podrían minimizar el poder de fuego de fuerzas represivas que hostigan, persiguen, torturan y matan como forma de disciplinamiento social". 

1. La condena a policías por el crimen de Cristopher Rego

En agosto de este año fue condenado a prisión perpetua el cabo segundo Pablo Miguel Brites por el asesinato del joven Cristopher Rego. El hecho ocurrió en 2018, cuando Rego fue acribillado por la espalda por seguir de largo en un supuesto control vehicular, en Parque Patricios. Brites fue identificado por el Tribunal Oral en lo Criminal N°3 como el autor material y la condena fue por "homicidio doblemente agravado por su comisión con arma de fuego y por abuso de sus funciones como miembro de seguridad".

La víctima tenía 26 años y un hijo de apenas 40 días de vida; la familia se movilizó desde el primer momento para lograr una condena de parte de la Justicia. Además, el Tribunal dictó condenas de cuatro años de cárcel y ocho de inhabilitación por "encubrimiento doblemente agravado" para cuatro agentes de la fuerza que estaban con Brites al momento del hecho. 

2. Luis Chocobar asesino de Juan Pablo Kukoc

El caso de gatillo fácil del agente Luis Chocobar fue uno de los más recordados por ser símbolo de la política represiva durante el macrismo. La Justicia condenó, en mayo de 2021, al agente de la Policía de la Ciudad a dos años y medio de prisión en suspenso y cinco de inhabilitación por el asesinato de Juan Pablo Kukoc, de 18 años.

Los hechos ocurrieron en el barrio porteño de La Boca, cuando Kukoc asaltó y apuñaló a un turista norteamericano, el 8 de diciembre de 2017. Una cámara de seguridad de la zona captó cómo Chocobar persiguió y mató por la espalda al ladrón que solamente estaba armado con un cuchillo y murió luego de ser trasladado al hospital. El accionar del policía fue apoyado por la entonces ministra de Seguridad, Patricia Bullrich que junto a Mauricio Macri, visitaron al agente y le brindaron su amparo. 

3. Disparos policiales contra Lucas Cabello

En diciembre de 2019 llegó la condena a 16 años de prisión para el expolicía de la Metropolitana, Ricardo Ayala, por haber baleado a Lucas Cabello. La víctima fue atacada por el policía en noviembre de 2015, frente a su casa del barrio de La Boca. El Tribunal lo sentenció por “intento de homicidio agravado por el uso de arma y por su condición de funcionario policial”. Como resultado de los disparos de Ayala, Cabello quedó cuadripléjico.

En aquel momento, quien fuera vicejefa de Gobierno porteño, María Eugenia Vidal, defendió los balazos de Ayala argumentando que habían sido en defensa propia. La Justicia determinó con pruebas que esto no fue así, y también pidió la investigación de Vidal por encubrimiento político y policial. 

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Miramar: un policía mató a un joven de 16 años

Ocurrió esta madrugada en Miramar. El muchacho iba en moto rumbo a su casa. Hubo incidentes en las cercanías de la comisaría. El efectivo que disparó está detenido y según una primera versión, dijo que fue accidental.

Un adolescente de 16 años murió esta madrugada tras recibir un balazo en el pecho, durante un control policial en Miramar. Hay un efectivo detenido, informaron fuentes policiales. El hecho ocurrió pasadas las 4 de la mañana cuando, de acuerdo a las primeras informaciones difundidas, una patrulla de la policía bonaerense con cuatro efectivos a bordo quiso identificar al adolescente que se trasladaba a bordo de una moto roja.

En circunstancias que aún son materia de investigación, los efectivos se cruzaron en su camino en la avenida 9, entre las calles 32 y 34, y luego de bajar de la patrulla uno de ellos le efectuó un disparo con su arma reglamentaria, agregaron las fuentes. El chico cayó gravemente herido y cuando llegaron los médicos de la ambulancia convocada al lugar ya había fallecido.

Tras informar del suceso a la fiscal de Miramar, Ana Caro, se dispuso preservar la escena y detener al policía que tiró, quien en una primera versión que dio en el lugar del hecho manifestó que se trató de un disparo accidental, según la información policial. Al enterarse, familiares y vecinos de la víctima se manifestaron frente a la dependencia policial en reclamo de justicia. Por haber efectivos de la bonaerense involucrados en el hecho, la fiscal dispuso que intervenga en la investigación la Policía Federal.

La familia de Luciano denuncia que el policía hostigaba al grupo de Luciano

Familiares de Luciano denunciaron que el policía detenido ya venía hostigando al grupo de amigos de la víctima y era del mismo barrio. "Este pibe ya venía haciéndole cosas a todo el grupo de amigos, los paraba y los ponía contra el patrullero haciéndose el dueño de no sé qué mierda", dijo una prima de la víctima. "Cuando lo chocaron venía solo pero los amigos venían atrás de él y vieron todo. Salía de jugar a la pelota en el anfi de Miramar y se iba a dormir para la casa. No estaba en nada raro, ni venía de nada raro", dijo la chica, quien resultó herida con postas de balas de goma en el rostro, durante los incidentes ocurridos más temprano con la policía.

En tanto otra familiar, Solange, tía de Olivera, agregó que al policía implicado lo conocen, al afirmar: "Se crio con nosotros en el barrio Parque Mar. Se reciben de policías y se creen no sé qué". También se refirió al hostigamiento de la Policía  y aseguró: "Los chicos salen el fin de semana y cuentan que los paran, los verduguean y les pegan".

En tanto, un tío denunció que el efectivo detenido podría haber estado drogado al momento del hecho. "Dicen que el policía que le disparó cumplió años ayer, y estaban de joda. Andaría pasado de droga, si no, vos no hacés eso, no sacás el arma y le tirás por que sí porque vas en moto. ¿Cuándo viste que un policía saque el arma y le pegue un tiro a un pibito en la espalda, le traspasen el pecho y lo mate como a un perro", concluyó.

 

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Caso Lucas González: realizaron reconstrucción

El trámite judicial se concretó con la presencia de los tres policías detenidos y acusados de homicidio, y de dos de los sobrevivientes.

La reconstrucción del crimen de Lucas González, el joven de 17 años asesinado de un balazo por Policías de a Ciudad cuando iba en auto junto a tres amigos por el barrio porteño de Barracas el 17 de noviembre último, se realizó con la presencia de los tres policías acusados de homicidio y los seis imputados de encubrimiento

La diligencia comenzó en el cruce de las calles Luna e Iriarte, a metros del club Barracas Central, desde donde salieron los jóvenes de entrenar cuando fueron interceptados por los efectivos de la Brigada de Investigaciones de la Comuna 4 que les dispararon. "A fin de evitar cualquier tipo de nuevos planteos que conlleve a dilatar o afectar la presente diligencia estimo conducente que la misma sea presenciada por la totalidad de los abogados defensores presentados en la causa y notificar a todos los encausados de la potestad que revisten en intervenir en la reconstrucción", manifestó el fiscal de la causa, Leonel Gómez Barbella, en referencia a la suspensión de la medida la semana pasada, el martes de 30 de noviembre

La fiscalía había considerado entonces, luego de recibir asesoramiento de la Dirección General de Acompañamiento, Orientación y Protección a las Víctimas Dirección de Asistencia y Orientación a la Víctima (Dovic), que era revictimizante someter a los chicos que sobrevivieron al ataque a enfrentarse cara a cara a los acusados y por eso no convocó a los policías. Sin embargo el juez del caso, Martín Del Viso, hizo lugar al pedido de la defensa para evitar futuras nulidades.

Por eso, al solicitarle al magistrado que fije nueva fecha para la reconstrucción, el fiscal consideró que "debería ordenarle al personal policial que colaborará con este Ministerio Público Fiscal en el acto en cuestión que asegure la prohibición de mantener ninguna clase de contacto directo entre los defensores y los imputados para con las víctimas ni sus familiares, bajo apercibimiento de incurrir en un delito de acción pública (art. 249 del C.P.), a fin de no revictimizar a los niños ni que sus dichos se puedan ver afectados".

Para Gregorio Dalbón, los policías actuaron con "odio y racismo"

El abogado de la familia de Lucas González, Gregorio Dalbon, aseguró que los policías de la Ciudad mataron al joven "por odio y racismo". En declaraciones a la prensa, aseguró que se trataba de efectivos "profesionales" y que "sabían lo que hacían". También remarcó la carga racista con la que los policías se dirigieron a los amigos de Lucas el día que balearon el auto en el que se trasladaban. "Les decían villeros y negros de mierda", indicó.

La expectativa del letrado es que haya prisión preventiva y procesamientos para quienes participaron del asesinato del adolescente y que el caso tenga un fallo ejemplificador. De esta manera, "la policía va a empezar a trabajar para cuidarnos como corresponde" y aquellos que no cumplan con la ley serán sancionados, manifestó Dalbon. En tanto a la instancia de juicio, el abogado consideró que al juez a cargo "no le va a quedar alternativa de darles una pena de prisión perpetua" a los policías implicados.

 

Prisión preventiva para los tres policías por el homicidio calificado

Los policías Juan José Nieva, Fabián López y Gabriel Issasi fueron procesados con prisión preventiva por el homicidio calificado de Lucas González, por considerar que procedieron de forma "arbitraria, irracional e ilegal" y que luego "urdieron una trama para tergiversar los hechos". La resolución del juez de Instrucción Martín Del Viso recayó sobre los efectivos, a quienes también les trabó un embargo de 1.800.000 pesos sobre sus bienes a cada uno. "Es histórico. Hace dos semanas era un enfrentamiento, los pibes estaban presos y los policías libres. No salen más", dijo al agencia Télam Gregorio Dalbón.

Según el fallo de 91 páginas , el magistrado los procesó por el homicidio doblemente agravado de Lucas "por haber mediado alevosía y por haber sido cometido por miembros de las fuerzas policiales abusando de sus funciones", en concurso ideal con la "tentativa de homicidio agravado por idénticos incisos" de los tres amigos que iban con el adolescente al momento del ataque. También los consideró "coautores materiales" del delito de "falsedad ideológica" y de la "privación ilegal de la libertad" de los tres chicos que fueron detenidos tras los disparos. Para el juez, la persecución que terminó con el ataque a balazos fue "arbitraria, irracional e ilegal".
 

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Caso Lucas González: se define situación de los tres policías

La fiscalía pidió procesar a los principales sospechosos por “homicidio cuádruplemente agravado por haber sido cometido con alevosía”.

El juez Martín Del Viso, a cargo la causa por el asesinato de Lucas González, decide si los tres policías detenidos y acusados del crimen, son procesados con prisión preventiva y bajo qué cargos. El inspector Gabriel Isassi, el oficial mayor Fabián López y el oficial José Nievas, todos integrantes de la División Sumarios y Brigadas de la Comuna 4 de la mencionada fuerza de seguridad, son los principales acusados en el expediente.

El viernes pasado, el fiscal de instrucción Leonel Gómez Barbella, solicitó que los acusados que sean formalmente procesarlos como coautores de “homicidio cuádruplemente agravado por haber sido cometido con alevosía, por placer, por el concurso premeditado de dos o más personas y por cometerse abusando de su función o cargo por un miembro de una fuerza policial”. Asimismo, los acusó de “tres hechos de tentativas de homicidio con idénticos agravantes” (por los amigos de la víctima que sobrevivieron al tiroteo), y en concurso real con “falsedad ideológica y privación ilegal de la libertad agravada por abuso funcional”.

“Quien mata por ‘placer’, no es necesario que obre del modo como da idea la palabra impulso; puede actuar lenta y premeditadamente. Sólo es necesario que la acción sea inspirada por un placer antinatural en la destrucción de una vida humana como lo fue con la de Lucas y trató de serlo con sus amigos. No es indispensable que el placer sea el único factor que concurra para impulsar la acción”, explicó Gómez Barbella.

Cuál es el dictamen del fiscal 

"Una patota de civil, bajo el velo de supuestos policías de la Ciudad". Así describió la fiscalía a los tres efectivos que dispararon hacia cuatro adolescentes de 17 años y mataron a Lucas González el 17 de noviembre pasado en el barrio porteño de Barracas. Para fundamentar su requerimiento, el fiscal detalló en un escrito de 21 páginas, las siete pruebas fundamentales del caso.

La primera son las indagatorias de los tres acusados. Isassi, López y Nieva dijeron que ese día realizaban una investigación de campo en una causa por narcotráfico y que creyeron que los jóvenes podían ser delincuentes, ya que -según sus versiones- exhibieron un arma y no detuvieron la marcha de su auto. "Resulta ser una mera excusa sin sentido, tendiente a mejorar sus complicadas situaciones procesales", consideró el fiscal al detallar que "la intervención policial ha estado marcada desde un inicio no sólo por la arbitrariedad sino también por una manifiesta ilegalidad". "Los imputados interceptaron al vehículo de las víctimas con el rodado marca Nissan Tiida, del que descendieron armados y, pese a la corta distancia y no habiendo recibido ningún tipo de agresión por parte de las víctimas, efectuaron una cantidad significativa de disparos contra las zonas vitales de éstas", indica el dictamen.

A continuación, sumó como pruebas para contrastar esa versión fragmentos de las declaraciones de los sobrevivientes y de dos testigos presenciales, quienes coincidieron en que los policías nunca se identificaron. "No llevaban chalecos que los mostraban como tales, ni emitieron voz de 'alto policía' ni sonidos de sirena policial", describió. "Vi personas que estaban apuntándonos", "empiezo a escuchar los tiros, empiezo a escuchar cómo pegan en la chapa, siento que me caen vidrios en la espalda", "lo vi a Lucas que estaba ahí, estaba lastimado", "cuando salieron del auto, tres más o menos con arma en mano, no dijeron nada", "veo que Lucas estaba tirado al costado y le salía algo de la cabeza", "Lucas se me pone en mi rodilla, me empieza a acariciar con su mano mi pierna", son algunas de las frases de los sobrevivientes a las que se refirió el fiscal.

Para sustentar el posterior encubrimiento y el odio hacia las víctimas, hecho por el que hay otros seis policías acusados, Gómez Barbella recordó que los chicos escucharon a un efectivo decir "ah, sos un villero también, a vos hay que pegarte un tiro de verdad". 

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Suspendieron la reconstrucción del crimen de Lucas González

Fue para resolver un pedido de nulidad presentado por la defensa de los tres policías detenidos por el asesinato.

La reconstrucción del crimen de Lucas González, que estaba por realizarse en la mañana del miércoles en las calles del barrio de Barracas donde ocurrió el hecho, fue suspendida por resolución del juez Martín del Viso, en virtud de un pedido de nulidad realizado por la defensa de los tres policías detenidos por el asesinato del joven futbolista.

Para Gregorio Dalbón, abogado de la familia de Lucas, se trata de una "chicana, típica de mediocres". "Los imputados, los policías que balearon y mataron, quemaron y torturaron a Lucas, quieren estar presentes", dijo. Y agregó con evidente molestia: "Hay abogados que son chantas, chicaneros, que no tienen hijos o que no sienten realmente lo que hay que sentir... Para esta medida vinieron los chicos, ahora van a tener que volver a venir". Y agregó: "No queremos que haya ningún tipo de acto que no tenga la defensa adecuada y el debido proceso, y la presunción de inocencia. Sí tengo que decirle al juez (Del Viso) y a estos abogados es que estas picardías con asesinatos, con torturas, no se hacen en el mismo día. Si hubieran planteado esto hace tres días nos evitábamos la situación de traer a los chicos y revictimizarlos". 

Antes de la suspensión, para Dalbón era "un hecho histórico"

Mas temprano, cuando había arribado al lugar, Dalbón había calificado como “un hecho histórico que va a trazar un antes y un después” la reconstrucción. En el acto judicial solicitado por la fiscal de la causa, Leonel Gómez Barbella iban a participan los tres amigos de Lucas, jugadores de Barracas Central como él, que viajaban con el joven y fueron baleados, y personal policial investigado por supuesto encubrimiento. También estuvieron presentes los padres de los cuatro adolescentes y otros testigos del crimen.

“Nunca se ha hecho una reconstrucción de esta magnitud”, remarcó Dalbón más temprano. Al brindar detalles sobre cómo será la recreación del momento del ataque (cuando se realice), explicó que “se van a movilizar los autos muletos, que no son los mismos para cuidar la evidencia, de la misma manera que se movilizaron cuando sucedieron los hechos. Esto está probado por las cámaras de seguridad”.

Además, el abogado había detallado que los amigos de Lucas que estuvieron con él en el momento de la balacera “están presentes y contenidos por psicólogos. Está todo preparado para reconstruir la verdad histórica de lo que sucedió”. Los chicos, asistidos por personal de la Dirección General de Acompañamiento, Orientación y Protección a las Víctimas (DOVIC), estuvieron acompañados por sus padres. 

 

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Caso Lucas González: para el abogado "lo torturaron"

La autopsia reveló que le apagaron un cigarrillo en la mano y no hubo actitud defensiva.

El abogado que representa a la familia de Lucas González, Gregorio Dalbón, aseguró que “evidentemente le apagaron un cigarrillo en la mano” al joven de 17 años que fue asesinado de dos balazos en la cabeza por parte de efectivos de la Policía de la Ciudad en el barrio porteño de Barracas. “No solo lo mataron, sino que lo torturaron”, agregó.

En una entrevista televisa, recordó las declaraciones brindadas por Cintia, la madre de Lucas, y expresó: “Ella le vio el cuerpo, le vio esa quemadura que tenía entre el dedo índice y el dedo pulgar en una de sus manos. Tengo que reconocer que no le di mucha importancia porque pensé que pudo haber sido una herida defensiva o una caída luego de los disparos”, manifestó. En ese sentido, Dalbón agregó: 

“Ahora con la autopsia, nos damos cuenta de que evidentemente le apagaron un cigarrillo en la mano a Lucas. Eso data del momento donde fueron los hechos, lo dice concretamente la autopsia. Dice, además, que no hubo ningún tipo de actitud defensiva. Estamos ante algo que es el colmo: no solo lo mataron, sino que lo torturaron y dijeron que los chicos eran delincuentes cuando no lo eran. Es un hecho que creo que va a marcar un antes y un después”.

Al referirse a Lorena Miño, la policía de la Ciudad acusada de encubrimiento que se entregó en los tribunales porteños, el abogado de la familia destacó “el hecho de haber estado prófuga esperando no estar ni un día detenida, cuando a los chicos los hicieron pasar toda la noche en un reformatorio, culpándolos de ser delincuentes cuando eran inocentes, no tiene punto de comparación. Me parece que las lágrimas se las tiene que guardar”. Al concluir, condenó “el encubrimiento” del hecho y ratificó que el juez de menores que tomó la decisión “errada de dejar a los asesinos en libertad y poner presos a los chicos, tiene que ser destituido por el Consejo de la Magistratura”. 

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Caso Lucas González: habló el abogado de Lorena Miño

El letrado defensor Roberto Castillo aseguró que “hay una injusticia con esta chica” y que “la están deteniendo solo por ser policía”.

Por el asesinato de Lucas González, se señaló a la oficial de la Policía de la Ciudad de Buenos Aires Lorena Miño como encubridora. Su abogado, Roberto Castillo, hizo un pedido de eximición ante el juez de instrucción, Martín del Viso, que fue rechazado. Se entregó a la justicia luego de estar el fin de semana prófuga, ya que existía un pedido de detención para ella y otros cuatro agentes.

Castillo había difundido un video en el que Miño aseguraba no haber tenido “nada que ver” con la muerte de Lucas. En diálogo con IP Noticias, el magistrado aseguró que “hay una injusticia con esta chica” y que “la están deteniendo solo por ser policía”.

Roberto Castillo contó que, según el relato de su representada, hubo una alerta en la que se le pidió apoyo ante una situación en la que corría peligro la vida de sus compañeros. “En ese momento entendió que era una persecución porque así se lo comunicaron”, dijo Castillo. Además, aseguró que Miño “desconfía de todo el mundo” a raíz de esta situación y que “no quería entregarse en una comisaría”. 

Por último, el representante de la oficial señaló que “es posible que ella pueda identificar las voces de quienes le pidieron ayuda”. En ese sentido, insistió en que ella llegó cuando “Lucas ya estaba muerto” y que “solo cortó una calle porque se lo pidió su jefe, de quien no tenía por qué desconfiar”.

IP Noticias Edición Central se emite por la pantalla de IP de lunes a viernes de 20 a 22, con la conducción de Noelia Barral Grigera y Gabriel Sued.

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Caso Lucas González: un testigo desmiente la versión policial

Un joven que paseaba a su perro mientras ocurrió el hecho, dijo que los agentes no se identificaron, y pensó que eran ladrones.

Un joven que estaba paseando a su perro en la misma cuadra en que mataron a Lucas González dijo que los policías nunca se identificaron y pensó que eran ladrones. El testigo también observó a uno de los agentes de la Policía de la Ciudad sin identificación, disparando sobre el auto donde viajaban Lucas y sus amigos. Según fuentes cercanas a la investigación, el hombre será clave en la causa porque además aportó un video que filmó con su celular unos 20 minutos después que se hicieron los disparos. 

¿Qué declaró el testigo?

El hombre, que es vecino del barrio, contestó la ronda de preguntas que le hicieron los fiscales, Leonel Gómez Barbella y Andrés Heim. Fuentes judiciales detallaron que el joven pudo ver desde unos 60 metros la secuencia en la que los policías sin identificación se bajaron del auto con chalecos negros luego de disparar contra el auto de los futbolistas. Luego, el testigo indicó que se acercó y vio como los agentes habían detenido a dos amigos de Lucas en el piso. La situación del auto y los disparos, hicieron pensar al hombre que los miembros de la Policía de la Ciudad eran ladrones. Según las fuentes de la investigación, el testigo tampoco oyó que dieran la voz de "alto policía", ni silbatos o sirenas, pero sí varios disparos realizados por uno de ellos, muy cerca del Volskwagen Suran donde viajaban los adolescentes. Todo indicaría que este policía sería el inspector Gabriel Isassi, uno de los tres detenidos junto al oficial José Nievas y al oficial mayor Fabián López. 

Los testimonios del vecino coincidieron con las declaraciones de los tres amigos de Lucas González que estaban con él al momento del asesinato. Estas declaraciones contradicen a la versión de los policías, que aseguraron haberse identificado con la voz de alto y utilizaron la sirena del Nissan Tiida de la Brigada, manejado por Nievas, con Isassi de acompañante y López en el asiento de atrás. Por el momento, la fiscalía espera los resultados de los peritajes balísticos de las armas secuestradas a los agentes y de un plomo extraído del cráneo de la víctima. 

La declaración de los padres de Lucas 

Los padres del futbolista juvenil asesinado se presentaron a declarar en la sede del Ministerio Público de CABA, en Tucumán 966. Gregorio Dalbón explicó a la salida que "contaron lo que pasó el día en el que balearon a su hijo". Además, el letrado defensor agregó que "fue una declaración típica que se hace a las víctimas, lo hicieron bajo juramento de ley. Contaron lo que pasó ese día de forma muy emocional, fue muy fuerte. Contaron quién era Lucas”, agregó el representante legal de la familia González. Luego habló el padre de la víctima, que explicó haberse sentido "muy cómodo" durante la ronda de preguntas de los fiscales Barbella y Heim. “Le relaté mi vida habitual normal desde el momento en que Lucas se fue de la casa. Yo estaba haciendo un tratamiento de rehabilitación y se me vino esta tormenta, esta pesadilla de la que no me puedo levantar. Todavía pienso que me voy a levantar y que todo esto fue un sueño. Pero vamos a luchar para que todo se aclare”, indicó “Peka” González.

¿Cómo fue el asesinato de Lucas González?

El adolescente Lucas González volvía de entrenar junto con tres amigos en el barrio de Barracas. Todos se desplazaban en un vehículo particular, cuando fueron interceptados por agentes de civil de la Policía de la Ciudad en otro auto, sin identificaciones. Los testigos cuentan que, al verse intervenidos por un auto de civil, los jóvenes pensaron que los iban a robar y quisieron escapar. Mientras el vehículo de los adolescentes intentaba darse a la fuga, los agentes abrieron fuego y dos balas dieron en la cabeza de Lucas González, que iba en el asiento del acompañante. Producto de las heridas recibidas por los policías, González murió en el hospital El Cruce, de Florencio Varela. La familia denunció el caso de gatillo fácil y decidió donar los órganos de la víctima. "El corazón de mi hijo va a seguir latiendo", expresó la madre en declaraciones a la prensa.

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Caso Lucas González: ¿hubo encubrimiento?

Efectivos de la Comuna 4 están sospechados de "plantar" un arma en el auto de los jóvenes, para justificar la inicial versión de persecución y tiroteo.

Los investigadores del asesinato de Lucas González analizan la imputación y posible detención de otros policías por encubrimiento y "plantar" un arma de juguete en el auto donde viajaba la víctima. Se trata de efectivos de la Comuna 4, donde el adolescente fue baleado por tres agentes sin identificación, cuando volvía de jugar al fútbol, en Barracas. Los fiscales Leonel Gómez Barbella y Andrés Heim, intentan determinar si estos otros policías intentaron encubrir el crimen de Lucas y dieron una versión apócrifa de los hechos para justificar el accionar policial. 

¿Qué pasó en la escena del crimen?

La fiscalía amplió su margen investigativo hacia los agentes de la Comuna 4 de la Policía de la Ciudad que llegaron a la escena del crimen para asistir a los tres policías implicados en el asesinato de Lucas. Por un lado, se estudia si la réplica de un arma encontrada en el Volkswagen Surán de los adolescentes fue "plantada" por personal policial para adulterar la escena y encubrir el caso. Sobre el arma de juguete, los jóvenes negaron que fuera de ellos o que estuviera dentro del vehículo en el que se desplazaban y ninguno de los tres acusados la nombró. Mientras tanto, el inspector Gabriel Isassi, el oficial José Nievas y el oficial mayor Fabián López, continúan detenidos en la Superintendencia de Investigaciones de la Policía Federal. En sintonía con esta línea de investigación, el abogado defensor de la familia de Lucas, Gregorio Dalbón, declaró que "los que se encargaron de plantar el arma no son los mismo que se encargaron de matar a Lucas". 

Declaración de los padres de Lucas 

Los padres del futbolista juvenil asesinado se presentaron a declarar en la sede del Ministerio Público de CABA, en Tucumán 966. Gregorio Dalbón explicó a la salida que "contaron lo que pasó el día en el que balearon a su hijo". Además, el letrado defensor agregó que "fue una declaración típica que se hace a las víctimas, lo hicieron bajo juramento de ley. Contaron lo que pasó ese día de forma muy emocional, fue muy fuerte. Contaron quién era Lucas”, agregó el representante legal de la familia González. Luego habló el padre de la víctima, que explicó haberse sentido "muy cómodo" durante la ronda de preguntas de los fiscales Barbella y Heim. “Le relaté mi vida habitual normal desde el momento en que Lucas se fue de la casa. Yo estaba haciendo un tratamiento de rehabilitación y se me vino esta tormenta, esta pesadilla de la que no me puedo levantar. Todavía pienso que me voy a levantar y que todo esto fue un sueño. Pero vamos a luchar para que todo se aclare”, indicó “Peka” González.

El asesinato de Lucas González

El adolescente Lucas González volvía de entrenar junto con tres amigos en el barrio de Barracas. Todos se desplazaban en un vehículo particular, cuando fueron interceptados por agentes de civil de la Policía de la Ciudad en otro auto, sin identificaciones. Los testigos cuentan que, al verse intervenidos por un auto de civil, los jóvenes pensaron que los iban a robar y quisieron escapar. Mientras el vehículo de los adolescentes intentaba darse a la fuga, los agentes abrieron fuego y dos balas dieron en la cabeza de Lucas González, que iba en el asiento del acompañante. Producto de las heridas recibidas por los policías, González murió en el hospital El Cruce, de Florencio Varela. La familia denunció el caso de gatillo fácil y decidió donar los órganos de la víctima. "El corazón de mi hijo va a seguir latiendo", expresó la madre en declaraciones a la prensa.

 

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Críticas piqueteras para la CGT y el Gobierno Nacional

“Los sindicalistas apoyan al Gobierno cuando han sido los perdedores de estos últimos años", dijo el dirigente del Polo Obrero.

El militante histórico del Polo Obrero, Eduardo Belliboni, habló en Redacción IP luego de asistir a la "Marcha de la Gorra", la manifestación en contra de la violencia institucional y el gatillo fácil en Plaza Congreso. La concentración se dio en un momento delicado con respecto al tema, en una semana en la que todas las luces estuvieron puestas en el accionar de la Policía de la Ciudad de Buenos Aires a raíz del asesinato de Lucas González.

Belliboni aprovechó para mencionar que “la marcha de hoy tenía un reclamo por la continuidad de los comedores y la generación de empleo genuino”. El militante de izquierda puso en contraste al acto por el Día de la Militancia convocado por el oficialismo y la Confederación General del Trabajo. “Estaba lleno de dirigentes sindicales dándole apoyo al Gobierno cuando han sido los perdedores de estos últimos dos años, más los cuatro de Macri”, criticó.

En ese sentido, criticó a las políticas económicas de Alberto Fernández: “La modificación del cálculo de la jubilación fue antes de la pandemia y hoy Martín Guzmán está aplicando un ajuste con mano de hierro”.

Al ser consultado sobre sus predicciones para los obreros en 2022, Belliboni respondió que “el escenario para el año que viene es realmente preocupante y de una crisis social en el que las organizaciones, los sindicatos y los movimientos sociales no pueden mirar para otro lado”. Es por eso que aseguró que “hay que reconstruir la economía nacional en otras bases que no sean el pago al FMI porque sino no hay salida”.

Redacción IP se emite de lunes a viernes de 22 a 23, con la conducción de Andrés Fidanza, Patricia Blanco y Leandro Renou.

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Dos de los tres policías admitieron haber disparado

Gabriel Isassi, Fabián López y José Nievas "se quebraron y lloraron" durante sus testimonios. Hoy declaran los padres de Lucas González.

Dos de los tres policías acusados del crimen de Lucas González admitieron haber disparado contra el auto en el que viajaban la víctima y sus tres amigos en el barrio porteño de Barracas. Durante su declaración, según testimonios de participantes del acto judicial, los oficiales "se quebraron y lloraron en varias oportunidades" También dijeron haberse bajado del auto Nissan Tiida de la Brigada de Investigaciones de la Comuna 4 al grito de "¡Policía!", con los chalecos identificatorios puestos, y que hicieron sonar la sirena, aunque no encendieron las luces azules del rodado porque no funcionaban.

Los policías están acusados de los delitos de "homicidio doblemente agravado por haber sido cometido por miembros de las fuerzas policiales abusando de sus funciones y con alevosía de Lucas González, la tentativa de ese mismo delito contra los otros tres adolescentes, más privación ilegal de la libertad y falsedad ideológica". Esta acusación fue agravada a pedido de los fiscales que investigan el caso. 

La declaración de los tres policías acusados

El inspector Gabriel Isassi, el oficial mayor Fabián López y el oficial José Nievas fueron trasladados desde una celda de la Superintendencia de Investigaciones de la Policía Federal, y a partir de las 8.30 comenzaron sus exposiciones ante el juez Martín Del Viso. Allí también estaba presente el abogado defensor de los tres, Alfredo Oliván, mientras que los fiscales Leonel Gómez Barbella y Andres Heim, de la Procuvin, participaron por videollamada. 

Si bien ninguno de los imputados aceptó responder preguntas, realizaron un extenso relato de cómo ocurrieron los hechos, según fuentes judiciales. Contaron que trabajaban en la villa 21-24 en el marco de una investigación ordenada por la fiscalía 20 de la ciudad vinculada a la venta de drogas y que en ese marco vieron el automóvil Suran azul en el que se movilizaba Lucas González con sus tres amigos adolescentes "en actitud sospechosa", detenido en la ochava de Iriarte, y que cuando retomó la marcha "hicieron un seguimiento".

Qué dicen los fiscales

Según la acusación, "el despliegue policial consistente en instrumentar un procedimiento ilegal con sustento en la ilegítima detención de los jóvenes con miras a presentar los sucesos ocurridos, esto es, un escenario en el que resultara, además, gravemente herido uno de los presuntos imputados, configura una maniobra delictiva". En el escrito, los fiscales consideraron que "el accionar delictivo" de los policías "ha quedado visibilizado", ya que introdujeron "versiones falaces", con la "única finalidad de enmascarar con visos de legalidad una actuación que, a todas luces, no lo fue".

Al repasar los hechos ocurridos a las 9.30 del 17 de noviembre, Gómez Barbella y Heim destacaron que los policías iban en un auto Nissan Tiida sin identificar y vestidos de civil, que intentaron impedir el paso de los jóvenes cuando iban a bordo de un Volkswagen Surán y que, con ese objetivo, les dispararon. 

Ahora, el juez tiene diez días para resolver las situaciones procesales de los imputados, a la vez que se espera para los próximos días la declaración de algunos testigos. Y se aguardan para las próximas horas los resultados de los peritajes balísticos y de los teléfonos celulares de los tres imputados para determinar de cuál de las tres armas partió el disparo que le provocó la muerte a Lucas.

Allanamiento en la comisaría

En la mañana del domingo allanaron la Comisaría Vecinal 4D, donde se labraron las actuaciones iniciales por el hecho, para secuestrar los registros y demás documentos, ya que no se descartan nuevas imputaciones por encubrimiento contra más policías. Según la resolución, el inspector Gabriel Isassi, el oficial mayor Fabián López y el oficial José Nievas, quienes prestaban servicios en la División Sumarios y Brigadas de la Comuna 4 de la Policía de la Ciudad, deberán responder también por los delitos cometidos contra los tres amigos de Lucas, todos de 17 años. Por tal motivo, a la imputación por homicidio doblemente agravado, le sumaron la tentativa de ese mismo delito contra los otros tres adolescentes, más privación ilegal de la libertad y falsedad ideológica.
 

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La madre de Lucas pidió prisión perpetua para los policías

Familiares y amigos del joven baleado por agentes de la policía de la Ciudad, manifestaron su reclamo de justicia frente a Tribunales.

Con la presencia de cientos de personas frente a Tribunales, se realizó una marcha para reclamar justicia por Lucas González, el adolescente de 17 años que murió tras ser baleado por policías de la Ciudad.

Allí, jóvenes y familias enteras -muchas de ellos llegaron en micro desde Florencio Varela, lugar donde vive la familia de González- se concentraron con carteles que reclamaban "Justicia por Lucas" y pedían "Basta de Gatillo Fácil", a la espera de la palabra de los padres del adolescente asesinado sobre el escenario montado frente a la entrada principal de los tribunales.

"No tengo palabras de agradecimiento para todos los que se acercaron. Le pido a Lucas que no me abandone para darle fuerzas a mi familia. Yo pido justicia para mi hijo, no quiero venganza. Esto no es política, no es grieta", dijo Mario González, el padre del adolescente asesinado, quien estuvo acompañado en el escenario por los jóvenes que estaban junto a su hijo al momento del asesinato.

A su turno, Cintia López, la madre del menor, recordó cómo fueron las últimas horas compartidas con Lucas y sentenció: "A mi hijo me lo acribillaron".

"Lo único que él quería era llegar a Primera. No saben lo difícil que es llegar a mi casa, buscarlo por todos lados y no encontrarlo. Él era mi compañero, mi amigo, mi todo. Y ayer lo tuve que enterrar. Yo estoy muerta en vida", expresó entre lágrimas la mujer. "Le pido al juez que le dé perpetua a los tres policías, porque los tres son culpables", agregó.

Algunos conocidos de las víctimas vestían remeras blancas con la cara de Lucas y una leyenda en el frente que reclamaba Justicia y otra en la espalda que decía "Mi cara, mi ropa y mi barrio, no son delitos".

También, portaban carteles con la leyenda: "Los policías no combaten los crímenes porque están ocupados en cometerlos".

"Esta gente son delincuentes que trabajan con ropa de policía. No puede volver a pasar algo así, basta. Cuatro nenes que salen de entrenar... no puede pasar eso, no puede pasar nunca más, nunca más un Lucas", pidió Javier Salas, papá de Julián, uno de los jóvenes que viajaban en el auto baleado por los policías.

Desde el escenario, y profundamente conmovido, el propio Julián dijo: "Les quiero decir gracias por venir. Mi amigo era humilde y buen pibe, a mi amigo no me lo devuelve nadie. A Lucas le sacaron el sueño, él sólo quería jugar en primera como todos nosotros".

El primero y el último en tomar la palabra durante el acto fue el abogado de la familia, Gregorio Dalbón, quien apuntó contra la Justicia por las demoras en la causa y contra algunos políticos a los que, sin nombrarlos, acusó de querer "utilizar políticamente" el crimen del adolescente.

"No nos importa el uso político de esta causa, no van a usar a este abogado ni van a usar a estas familias. Acá lo que importa es condenar judicialmente a los asesinos de Lucas. No tienen dignidad quienes utilizan la muerte para hacer política, ni los propios ni los ajenos, no se confundan ni con este abogado ni con esta familia, con nosotros no", dijo Dalbón.

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Lucas González: uno de sus amigos da testimonio del gatillo fácil

Julián manejaba el auto cuando agentes de la Policía de la Ciudad les dispararon. "Nos dijeron que tenían que pegarnos un tiro por villeros", reveló.

Julián, el amigo de Lucas González y conductor del vehículo al cual le disparó la Policía de la Ciudad, dialogó con IP Noticias sobre lo ocurrido. "Ellos tiraron por tirar. En medio de la desesperación buscábamos otros policías para que nos ayudaran hasta que mi amigo gritó y ahí me nublé. Vimos a un patrullero que estaba recorriendo la zona, le toque bocina y no me ayudó, siguió de largo", declaró el joven futbolista y uno de los principales testigos del hecho. Además, Julián explicó que los policías los trataron de "villeros" y los amenazaron con "pegarles un tiro en la cabeza a cada uno". 

 

 

¿Qué dijo Julián sobre los disparos de la policía?

Julián también relató los momentos que vivió cuando intentaba escapar con sus amigos de lo que pensó que era un asalto. "Tenía a mi amigo baleado mientras manejaba, sobre mi rodilla, con su mano me tocaba la pierna. No lo podía creer", detalló.  Acompañado de sus padres durante la entrevista, Julián, que volvía junto a la víctima y otros dos amigos de una práctica en el club Barracas Central, agregó que, luego de cruzarse al patrullero, le pidió ayuda a otras dos oficiales que estaban en una esquina, quienes tampoco colaboraron. 

El joven también indicó que uno de los efectivos le rompió la remera con la que estaba vestido y que les gritaban "¿Dónde tenían la falopa?" mientras el joven González "estaba tirado, sin recibir ayuda". La situación duró hasta que llegó la ambulancia que lo trasladó a un hospital. "Me hicieron bajar del auto, y llamé a mi mamá para que sepa lo que estaba pasando. Al rato, llegaron un montón de policías, nos trataron mal, nos pusieron contra una reja, nos esposaron y nos tiraron al piso", explicó. "Nos trataban de delincuentes cuando teníamos un equipo de mate, ropa de entrenamiento y galletitas. Queríamos volver a nuestras casas felices, porque el viernes volvíamos al club", agregó.  

 

 

La detención en la comisaría

Julián, junto a otro amigo llamado Joaquín, pasaron la noche del miércoles en una comisaría tras su detención. En este sentido, el chico sostuvo que los policías "no tenían nada" que diera entender que eran agentes. "No se identificaron. Al bajarse el conductor, vi el arma y, en el momento, lo que pude hacer fue salir de ahí. Ellos comenzaron a disparar", indicó. Respecto a las versiones que indicaban que Lucas habría sacado un arma cuando el automóvil de los oficiales apareció, Julián las negó por completo: "No sabían qué inventar. ¿Cómo mi amigo saca un arma, si supuestamente estaba en el baúl y encima, estaba baleado?", dijo. Y concluyó: "Ahora le tengo que tener miedo la policía, si no te matan los chorros te mata la policía. No dan ganas ni de comprar en la esquina de tu casa". 

Podés ver IP Noticias segunda edición con Rocío Kalenok y Agustina Díaz de lunes a viernes de 12 a 14 por IP Noticias.

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Caso Lucas González: "Hay responsabilidad política impune"

Lucas González tenía 17 años cuando fue interceptado por un auto registrado como "particular" manejado por agentes de civil de la Policía de la ciudad de Buenos Aires. Lucas volvía de entrenar junto a tres amigos en el barrio de Barracas. Los testigos contaron que no hubo "alto policial" ni identificación policial, mientras que la Justicia investiga estas irregularidades. Cuando los adolescentes intentaron darse a la fuga, los policías abrieron fuego y dos balas dieron en la cabeza de Lucas, que iba en el asiento del acompañante. El chico murió en el hospital El Cruce, de Florencio Varela por las heridas ocasionadas: el caso de Lucas González se suma a uno de los asesinatos por gatillo fácil.

"Los derechos humanos se defienden o se violan, no hay término medio. Y acá en la Argentina se están violando, especialmente los de los jóvenes pobres, los pueblos originarios, las minorías", dijo Pablo Pimentel, referente de la Asamblea Permanente por los Derechos Humanos, en IP Noticias. "Si la fuerza de Seguridad no se conduce, se convierte en un aquelarre. La manera de luchar contra el abuso policial es que los crímenes no queden impunes, sino das carta blanca. De hecho, todavía quedan mentores de la dictadura: Espert y Milei. Los discursos por mayor seguridad se llevó más del 40% de los votos, pero no hay protocolo en esta fuerza. Entonces, tenemos que revisar como ciudadanos cuando pedimos algo, porque en algún momento nos toca. ¿Sabés cuánta gente se acercó a nosotros diciendo 'Nunca pensé que iba a ser parte de 'Madres del dolor'"?

Aseguró Pimentel que los crímenes de este tiempo tienen "aval político". Desarrolló: "No quiero entrar en una cuestión ideológica porque abarca todos los sectores. Pero los casos van quedando impunes. Sí, hay muchos que quedaron presos pero hay mucha responsabilidad política impune. Así, casos como el de Lucas se van a volver a repetir". 

Melina Fleiderman acompaña a IP Noticias en su edición del mediodía los sábados y domingos, a partir de las 13 hs.

 

Lucas González tenía 17 años cuando fue interceptado por un auto registrado como "particular" manejado por agentes de civil de la Policía de la ciudad de Buenos Aires. Lucas volvía de entrenar junto a tres amigos en el barrio de Barracas. Los testigos contaron que no hubo "alto policial" ni identificación policial, mientras que la Justicia investiga estas irregularidades. Cuando los adolescentes intentaron darse a la fuga, los policías abrieron fuego y dos balas dieron en la cabeza de Lucas, que iba en el asiento del acompañante. El chico murió en el hospital El Cruce, de Florencio Varela por las heridas ocasionadas: el caso de Lucas González se suma a uno de los asesinatos por gatillo fácil.

"Los derechos humanos se defienden o se violan, no hay término medio. Y acá en la Argentina se están violando, especialmente los de los jóvenes pobres, los pueblos originarios, las minorías", dijo Pablo Pimentel, referente de la Asamblea Permanente por los Derechos Humanos, en IP Noticias. "Si la fuerza de Seguridad no se conduce, se convierte en un aquelarre. La manera de luchar contra el abuso policial es que los crímenes no queden impunes, sino das carta blanca. De hecho, todavía quedan mentores de la dictadura: Espert y Milei. Los discursos por mayor seguridad se llevó más del 40% de los votos, pero no hay protocolo en esta fuerza. Entonces, tenemos que revisar como ciudadanos cuando pedimos algo, porque en algún momento nos toca. ¿Sabés cuánta gente se acercó a nosotros diciendo 'Nunca pensé que iba a ser parte de 'Madres del dolor'"?

Aseguró Pimentel que los crímenes de este tiempo tienen "aval político". Desarrolló: "No quiero entrar en una cuestión ideológica porque abarca todos los sectores. Pero los casos van quedando impunes. Sí, hay muchos que quedaron presos pero hay mucha responsabilidad política impune. Así, casos como el de Lucas se van a volver a repetir". 

Melina Fleiderman acompaña a IP Noticias en su edición del mediodía los sábados y domingos, a partir de las 13 hs.

 

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Habló el tío de Lucas González: "Queremos darle el último adiós a Lucas como realmente se merece"

Emanuel González, el tío de Lucas González, el joven asesinado a balazos por tres agentes de la Policía de la Ciudad en Barracas, dialogó con IP Noticias. Las declaraciones se dieron en el marco de la espera de la familia que aguarda la entrega del cuerpo para poder realizar el velorio del adolescente.

Emanuel González, el tío de Lucas González, el joven asesinado a balazos por tres agentes de la Policía de la Ciudad en Barracas, dialogó con IP Noticias. Las declaraciones se dieron en el marco de la espera de la familia que aguarda la entrega del cuerpo para poder realizar el velorio del adolescente. González declaró que todos aguardan en Florencio Varela para darle el último adiós su sobrino. "Son momentos desagradables para nosotros pero queremos darle el último adiós a Lucas como realmente se merece", detalló. Además, el tío del menor asesinado detalló cómo fueron las últimas horas de espera, luego de que la morgue realizara la autopsia de Lucas. "El cuerpo de Lucas sigue en la morgue. Nosotros queremos que se hagan rápido las cosas y que nos entreguen el cuerpo para poder cerrar esta etapa tan dolorosa", remarcó. 

El pedido de justicia

"Ahora nos vamos a enfocar nada más que en pedir justicia como dijo el doctor Dalbón y el presidente Alberto Fernández", dijo Emanuel González en una conferencia de prensa improvisada desde el lugar donde Lucas será velado, en Florencio Varela. También, el pariente del futbolista de Barracas Central asesinado, invitó a la sociedad a que acompañen a la familia en la marcha de velas que realizarán el lunes a las 19 horas, frente al Palacio de Justicia de CABA. "No estamos en contra de la policía sino de estos tres delincuentes. También convocamos a la policía porque no tenemos nada en contra de ellos y sabemos que hay muchos agentes que dan la vida por el servicio", remarcó. En sintonía con estas declaraciones, González aclaró que la marcha será "sin banderas políticas y en silencio" y "con una bandera de Argentina".

¿Qué pasó con Lucas González?

El adolescente Lucas González volvía de entrenar junto con tres amigos en el barrio de Barracas. Todos se desplazaban en un vehículo particular, cuando fueron interceptados por agentes de civil de la Policía de la Ciudad en otro auto, sin identificaciones. Los testigos cuentan que, al verse intervenidos por un auto de civil, los jóvenes pensaron que los iban a robar y quisieron escapar. Mientras el vehículo de los adolescentes intentaba darse a la fuga, los agentes abrieron fuego y dos balas dieron en la cabeza de Lucas González, que iba en el asiento del acompañante. Producto de las heridas recibidas por los policías, González murió en el hospital El Cruce, de Florencio Varela. La familia denunció el caso de gatillo fácil y decidió donar los órganos de la víctima. "El corazón de mi hijo va a seguir latiendo", expresó la madre en declaraciones a la prensa.

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Caso Lucas González: detuvieron a los tres policías que participaron del crimen

El inspector Gabriel Isassi; el oficial mayor Fabián López; y el oficial José Nieva, quedaron detenidos por el crimen de Lucas González. 

El inspector Gabriel Isassi; el oficial mayor Fabián López; y el oficial José Nieva, quedaron detenidos por el crimen de Lucas González. Los tres efectivos de la Policía de la Ciudad se presentaron esta tarde ante la Justicia, luego de que el juez de la causa, Martín Carlos Del Viso, firmara las órdenes de detención, según informó Télam. El abogado Gregorio Dalbón, que representa a la familia de González, había tildado de "tortuga", a Del Viso por no ordenar con rapidez las detenciones de los tres policías de la Ciudad. Dalbón también pidió “desterrar la palabra gatillo fácil, porque no hubo delincuentes, sino una pistola, un asesino y una víctima”.

Las detenciones

Los fiscales a cargo de la investigación, Leonel Gómez Barbella, de la fiscalía nacional en lo Criminal y Correccional 32, y Andrés Heim, de la Procuraduría de Violencia Institucional (Procuvin), habían firmado el pedido de detención el viernes por la noche. Por otra parte, el abogado defensor de la familia del adolescente de 17 años adelantó que el martes pedirá "el juicio político para que sea destituido" el juez de Menores Alejandro Cilleruelo (primer magistrado que intervino en el caso), "porque dejó en libertad a los policías que seguramente todavía nos están mirando por televisión".

Por su parte, el ministro de Justicia y Seguridad de la Ciudad, Marcelo D'Alessandro declaró que los efectivos imputados en la causa, “son tres personas que estaban disfrazadas de policías, y están fuera de la ley". Además, aclaró que este hecho no responde al accionar de "toda la institución policial"y agregó que pondrá "todas las pruebas" a disposición de la Justicia.  

La acusación

Los tres efectivos están acusados por "homicidio agravado por haber sido perpetrado por miembros de las fuerzas policiales abusando de sus funciones", calificación que prevé pena de prisión perpetua. Ahora, el juez Martín Carlos Del Viso, que había delegado la instrucción de la causa, deberá avalar lo solicitado por los fiscales. Además, pidieron que se dicte el secreto de sumario y rechazaron las eximiciones de prisión que habían solicitado los tres policías involucrados a través de su abogado, Alfredo Oliván. Por otra parte, el fiscal de la causa, Leonel Gómez Barbella, ya solicitó las detenciones e indagatorias de los tres policías acusados del asesinato de González. Fuentes judiciales indicaron que el juez Del Viso aún no firmó las órdenes de arresto, lo que despertó la condena del abogado defensor de la familia, Gregorio Dalbón. "El juez de la causa parece una tortuga, no entiendo por qué no dispone la orden de detención de los policías", dijo Dalbón luego de mantener una reunión con el ministro de Justicia y Seguridad de la Ciudad, Marcelo D'Alessandro. 

¿Qué pasó con Lucas González?

El adolescente Lucas González volvía de entrenar junto con tres amigos en el barrio de Barracas. Todos se desplazaban en un vehículo particular, cuando fueron interceptados por agentes de civil de la Policía de la Ciudad en otro auto, sin identificaciones. Los testigos cuentan que, al verse intervenidos por un auto de civil, los jóvenes pensaron que los iban a robar y quisieron escapar. Mientras el vehículo de los adolescentes intentaba darse a la fuga, los agentes abrieron fuego y dos balas dieron en la cabeza de Lucas González, que iba en el asiento del acompañante. Producto de las heridas recibidas por los policías, González murió en el hospital El Cruce, de Florencio Varela. La familia denunció el caso de gatillo fácil y decidió donar los órganos de la víctima. "El corazón de mi hijo va a seguir latiendo", expresó la madre en declaraciones a la prensa.

 

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