Nostradamus: el método de sus predicciones

El 2 de julio en 1566 falleció el ocultista francés Michel de Notre-Dame y dejó atrás un legado que lo volvió uno de los personajes más famosos de la historia. Su libro de vaticinios se popularizó hasta nuestros días, por sus predicciones de un futuro que tardó casi 500 años en cumplirse. Pero por más que Nostradamus (nombre con el que firmaba sus obras) sea reivindicado como un adivino moderno, Las Profecías cuenta con una colección de 942 cuartetas poéticas de las cuales solo algunos pares tienen correlato con la realidad.

Nostradamus vivía en Francia en la época de los primeros brotes de la peste bubónica. Había comenzado a estudiar medicina en la Universidad de Avignon hasta que tuvo que cerrar dado al crecimiento de la plaga. Aunque intentó seguir su doctorado en la Universidad de Montpellier, fue expulsado del circuito académico cuando se descubrió que había estado trabajando como boticario comercial, una profesión que dio origen a la ciencia de la farmacia y de la cual solo unos pocos autorizados podían ejercer siempre que no vendieran sus pócimas. 

En 1547, el ocultista decidió escribir una serie de "almanaques" anuales donde profetizaba los sucesos en base de proyecciones astrológicas. Su obra se popularizó rápidamente en los circuitos aristocráticos y, gracias al apoyo de Catalina de Médici, se convirtió en uno de los ocultistas más consultados de la época. A medida que iba ganando popularidad, Nostradamus debió desarrollar un código para evitar enfrentamientos con la Inquisición, lo cual logró acrecentar el enigma que significó su libro "Las Profecías" en 1555.

¿Cuál era el supuesto método de Nostradamus?

El ocultista realizó un trabajo de archivo exhaustivo de sus pasados "almanaques" y archivo de historia. Utilizó una técnica inspirada en Branchus, el profeta griego del famoso Oráculo de Delfos, en la cual consistía sentarse sobre un trípode de bronce y contemplar el interior de un cuenco de bronces lleno de agua, aceites y especias en forma de meditación. 

El especialista en su obra y vida Peter Lemesurier comentó que sus "profecías" en realidad son paráfrasis de antiguas colecciones de profecías apocalípticas (muchas basadas en la Biblia) y complementadas con referencias a acontecimientos históricos cíclicos. A partir de esas bases, Nostradamus proyectó muchos sucesos en el futuro con la ayuda de los tránsitos planetarios del horóscopo.

El escritor explicó que es por ello que muchas profecías implican figuras de poder (inspirados en los romanos como Sila, Cayo Mario y Nerón), además de catástrofes que eran descriptas por historiadores como Tito Livio, Suetonio y Plutarco. En cuanto a su manera peculiar de presentar los eventos que vaticinaba, se cree que su manera metafórica de utilización del lenguaje se debía a cómo la Biblia había descripto el apocalipsis, además de su empleo de lugares comunes de idiomas como el griego, latín, italiano, hebreo y árabe como forma de evadir a los censores de la Inquisición.

 

El 2 de julio en 1566 falleció el ocultista francés Michel de Notre-Dame y dejó atrás un legado que lo volvió uno de los personajes más famosos de la historia. Su libro de vaticinios se popularizó hasta nuestros días, por sus predicciones de un futuro que tardó casi 500 años en cumplirse. Pero por más que Nostradamus (nombre con el que firmaba sus obras) sea reivindicado como un adivino moderno, Las Profecías cuenta con una colección de 942 cuartetas poéticas de las cuales solo algunos pares tienen correlato con la realidad.

Nostradamus vivía en Francia en la época de los primeros brotes de la peste bubónica. Había comenzado a estudiar medicina en la Universidad de Avignon hasta que tuvo que cerrar dado al crecimiento de la plaga. Aunque intentó seguir su doctorado en la Universidad de Montpellier, fue expulsado del circuito académico cuando se descubrió que había estado trabajando como boticario comercial, una profesión que dio origen a la ciencia de la farmacia y de la cual solo unos pocos autorizados podían ejercer siempre que no vendieran sus pócimas. 

En 1547, el ocultista decidió escribir una serie de "almanaques" anuales donde profetizaba los sucesos en base de proyecciones astrológicas. Su obra se popularizó rápidamente en los circuitos aristocráticos y, gracias al apoyo de Catalina de Médici, se convirtió en uno de los ocultistas más consultados de la época. A medida que iba ganando popularidad, Nostradamus debió desarrollar un código para evitar enfrentamientos con la Inquisición, lo cual logró acrecentar el enigma que significó su libro "Las Profecías" en 1555.

¿Cuál era el supuesto método de Nostradamus?

El ocultista realizó un trabajo de archivo exhaustivo de sus pasados "almanaques" y archivo de historia. Utilizó una técnica inspirada en Branchus, el profeta griego del famoso Oráculo de Delfos, en la cual consistía sentarse sobre un trípode de bronce y contemplar el interior de un cuenco de bronces lleno de agua, aceites y especias en forma de meditación. 

El especialista en su obra y vida Peter Lemesurier comentó que sus "profecías" en realidad son paráfrasis de antiguas colecciones de profecías apocalípticas (muchas basadas en la Biblia) y complementadas con referencias a acontecimientos históricos cíclicos. A partir de esas bases, Nostradamus proyectó muchos sucesos en el futuro con la ayuda de los tránsitos planetarios del horóscopo.

El escritor explicó que es por ello que muchas profecías implican figuras de poder (inspirados en los romanos como Sila, Cayo Mario y Nerón), además de catástrofes que eran descriptas por historiadores como Tito Livio, Suetonio y Plutarco. En cuanto a su manera peculiar de presentar los eventos que vaticinaba, se cree que su manera metafórica de utilización del lenguaje se debía a cómo la Biblia había descripto el apocalipsis, además de su empleo de lugares comunes de idiomas como el griego, latín, italiano, hebreo y árabe como forma de evadir a los censores de la Inquisición.

 

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