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Pablo Cala: "La población colombiana exige dejar de padecer hambre"

A una semana del inicio de las protestas sociales en Colombia debido a la reforma tributaria del Gobierno, la crisis no se detiene. La represión policial hacia los manifestantes llegó a extremos incalculables de violencia, con un saldo de 24 muertos. Organismos de Derechos Humanos indicaron que al menos hay 379 desaparecidos. Pablo Cala, defensor de los DDHH de la Fundación Hasta Encontrarlos, dialogó al respecto con Melina Fleiderman para IP Noticias. 

"Hoy continúan las movilizaciones contra un derecho legítimo de las exigencias del pueblo. Se están dando protestas en Cali y Bogotá. Mañana es el día de la madre y muchas mujeres están marchando para pedir por la vida de sus hijos", declaró Cala. 

El especialista también analizó los orígenes del estallido. "Desde el 2019 se están dando este tipo de protestas sobre las políticas del actual gobierno; por no cumplir los acuerdos de paz, las medidas económicas y demandas por salud y educación siempre vigentes", explicó. 

Podés ver IP Noticias edición de Sábado, con Melina Fleiderman los sábados de 13 a 14hs en IP. 

A una semana del inicio de las protestas sociales en Colombia debido a la reforma tributaria del Gobierno, la crisis no se detiene. La represión policial hacia los manifestantes llegó a extremos incalculables de violencia, con un saldo de 24 muertos. Organismos de Derechos Humanos indicaron que al menos hay 379 desaparecidos. Pablo Cala, defensor de los DDHH de la Fundación Hasta Encontrarlos, dialogó al respecto con Melina Fleiderman para IP Noticias. 

"Hoy continúan las movilizaciones contra un derecho legítimo de las exigencias del pueblo. Se están dando protestas en Cali y Bogotá. Mañana es el día de la madre y muchas mujeres están marchando para pedir por la vida de sus hijos", declaró Cala. 

El especialista también analizó los orígenes del estallido. "Desde el 2019 se están dando este tipo de protestas sobre las políticas del actual gobierno; por no cumplir los acuerdos de paz, las medidas económicas y demandas por salud y educación siempre vigentes", explicó. 

Podés ver IP Noticias edición de Sábado, con Melina Fleiderman los sábados de 13 a 14hs en IP. 

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Paro Nacional: ¿Por qué Colombia está en la calle?

Desde el pasado 28 de abril, Colombia atraviesa una serie de manifestaciones populares denominada "Paro Nacional" que dejaron preocupantes cifras de muertos, heridos y hasta personas denunciadas desaparecidas tras la represión del estado utilizando las fuerzas militares.

El impulsor del conflicto social fue una reforma tributaria propuesta por el presidente Iván Duque que buscaba recaudar 6.300 millones de USD a través de la suba del IVA de algunos productos y servicios, y también añadir un “impuesto solidario” a los más ricos para paliar los costos de la pandemia. Como resultado el Ministro de Hacienda renunció y la reforma tributaria fue dada de baja, sin embargo y como dice la periodista colombiana Nathi Restrepo, "esta es una larga lista de motivos históricos atravesados por la exclusión social y económica".

"Colombia es un país en donde el conflicto armado sigue vivo, un conflicto que no solamente involucra a las guerrillas y al Estado, sino que también tiene a los grupos paramilitares y el narcotráfico que, además, se han infiltrado en todas las ramas del poder político y que han dado como resultado una clase política que el pueblo siente que no lo representa", explicó Restrepo IP.

Además del saldo de 37 muertos y más de mil heridos por la brutalidad de las fuerzas de seguridad, hay personas de las cuales se desconoce el paradero, 10 mujeres denunciaron haber sido violadas por parte de las Escuadrones Móviles Antidisturbio y 12 estudiantes perdieron uno de sus ojos. 

La periodista Nathi Restrepo remarca que también podría haber bloqueos y cortes de internet: "La Fundación Para la Libertad de Prensa dijo que le preocupaba el aumento de denuncias sobre obstrucciones al flujo información en internet y pidió al Estado Nacional que investigue".

Desde el pasado 28 de abril, Colombia atraviesa una serie de manifestaciones populares denominada "Paro Nacional" que dejaron preocupantes cifras de muertos, heridos y hasta personas denunciadas desaparecidas tras la represión del estado utilizando las fuerzas militares.

El impulsor del conflicto social fue una reforma tributaria propuesta por el presidente Iván Duque que buscaba recaudar 6.300 millones de USD a través de la suba del IVA de algunos productos y servicios, y también añadir un “impuesto solidario” a los más ricos para paliar los costos de la pandemia. Como resultado el Ministro de Hacienda renunció y la reforma tributaria fue dada de baja, sin embargo y como dice la periodista colombiana Nathi Restrepo, "esta es una larga lista de motivos históricos atravesados por la exclusión social y económica".

"Colombia es un país en donde el conflicto armado sigue vivo, un conflicto que no solamente involucra a las guerrillas y al Estado, sino que también tiene a los grupos paramilitares y el narcotráfico que, además, se han infiltrado en todas las ramas del poder político y que han dado como resultado una clase política que el pueblo siente que no lo representa", explicó Restrepo IP.

Además del saldo de 37 muertos y más de mil heridos por la brutalidad de las fuerzas de seguridad, hay personas de las cuales se desconoce el paradero, 10 mujeres denunciaron haber sido violadas por parte de las Escuadrones Móviles Antidisturbio y 12 estudiantes perdieron uno de sus ojos. 

La periodista Nathi Restrepo remarca que también podría haber bloqueos y cortes de internet: "La Fundación Para la Libertad de Prensa dijo que le preocupaba el aumento de denuncias sobre obstrucciones al flujo información en internet y pidió al Estado Nacional que investigue".

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Crisis en Colombia: claves para entender la conmoción social

Los aumentos del IVA a productos de consumo básico -agua, luz y gas, computadoras, y otros servicios hasta ahora exentos- y un “impuesto a la renta” para los salarios a partir de los 620 dólares -en su mayoría de clase media-, generaron en Colombia una ola de protestas sociales que ya llevan una semana con un saldo de al menos 20 muertos -la ONG Human Rights Watch afirma haber recibido denuncias por 31 fallecimientos-, más de 800 heridos y según un informe de la Defensoría del Pueblo, 87 personas desaparecidas.  

¿Cómo se llegó a esto? Con la llamada “Ley de Solidaridad Sostenible” que incluía estos aumentos, el gobierno alegaba que necesitaba cubrir el saldo negativo generado por la pandemia. La reacción popular comenzó con las movilizaciones de protesta convocadas por la Central Unitaria de Trabajadores, el miércoles 28 de abril. A partir de ese momento, como ya sucedió en Chile -y también en Perú, por citar dos ejemplos concretos- una chispa avivó el fuego. En verdad, revivió unas llamas que ya se habían encendido en noviembre de 2019 por una creciente crisis económica. Ahora, un año y medio después, se suma el descontento masivo por un pobre gestión sanitaria estatal de la pandemia del coronavirus. Hay una campaña de vacunación en marcha, pero transcurre “muy lenta”, faltan vacunas para grupos de riesgo e incluso se acusa al gobierno de “falsear datos”. Un cóctel explosivo. 

Sobre todo eso, hay cansancio e indignación acumulados por una sucesión de gobiernos neoliberales que aplicó recetas económicas recesivas: esto se tradujo en una creciente pérdida de poder adquisitivo en las últimas tres décadas y en el aumento hasta el 20% de las cifras de la pobreza. Encima, el llamado “proceso de paz” firmado con las organizaciones guerrilleras en 2016 luego de 50 años de guerra civil -atravesados además por la confrontación con el narcotráfico y la violencia política ejecutada por escuadrones paramilitares- nunca terminó de concretarse. Al contrario, las cifras de muertos por razones políticas crecieron en este último lustro: casi 250 excombatientes reinsertados en trabajo social o proyectos productivos rurales, fueron asesinados y esos crímenes, en la mayoría de los casos, quedaron impunes.

 

Los aumentos del IVA a productos de consumo básico -agua, luz y gas, computadoras, y otros servicios hasta ahora exentos- y un “impuesto a la renta” para los salarios a partir de los 620 dólares -en su mayoría de clase media-, generaron en Colombia una ola de protestas sociales que ya llevan una semana con un saldo de al menos 20 muertos -la ONG Human Rights Watch afirma haber recibido denuncias por 31 fallecimientos-, más de 800 heridos y según un informe de la Defensoría del Pueblo, 87 personas desaparecidas.  

¿Cómo se llegó a esto? Con la llamada “Ley de Solidaridad Sostenible” que incluía estos aumentos, el gobierno alegaba que necesitaba cubrir el saldo negativo generado por la pandemia. La reacción popular comenzó con las movilizaciones de protesta convocadas por la Central Unitaria de Trabajadores, el miércoles 28 de abril. A partir de ese momento, como ya sucedió en Chile -y también en Perú, por citar dos ejemplos concretos- una chispa avivó el fuego. En verdad, revivió unas llamas que ya se habían encendido en noviembre de 2019 por una creciente crisis económica. Ahora, un año y medio después, se suma el descontento masivo por un pobre gestión sanitaria estatal de la pandemia del coronavirus. Hay una campaña de vacunación en marcha, pero transcurre “muy lenta”, faltan vacunas para grupos de riesgo e incluso se acusa al gobierno de “falsear datos”. Un cóctel explosivo. 

Sobre todo eso, hay cansancio e indignación acumulados por una sucesión de gobiernos neoliberales que aplicó recetas económicas recesivas: esto se tradujo en una creciente pérdida de poder adquisitivo en las últimas tres décadas y en el aumento hasta el 20% de las cifras de la pobreza. Encima, el llamado “proceso de paz” firmado con las organizaciones guerrilleras en 2016 luego de 50 años de guerra civil -atravesados además por la confrontación con el narcotráfico y la violencia política ejecutada por escuadrones paramilitares- nunca terminó de concretarse. Al contrario, las cifras de muertos por razones políticas crecieron en este último lustro: casi 250 excombatientes reinsertados en trabajo social o proyectos productivos rurales, fueron asesinados y esos crímenes, en la mayoría de los casos, quedaron impunes.

 

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Crisis en Colombia: el presidente Iván Duque no descarta declarar el "estado de conmoción interior"

El presidente de Colombia, Iván Duque, informó este miércoles que no descarta decretar el "estado de conmoción interior" para buscar ponerle fin a la serie de manifestaciones que se dan en contra de la Reforma Tributaria que busca imponer el gobierno. “Uno como jefe de Estado no puede renunciar a ninguna de las herramientas que le dan la Constitución, que es la que reglamenta el estado de conmoción interior, tiene herramientas taxativas que se pueden emplear", señaló el mandatario en conferencia de prensa.

"Han sido usadas en muy pocas ocasiones. A la pregunta si se renuncia a esta herramienta, ni a esa ni a ninguna otra herramienta constitucional”, agregó Duque.

La afirmación del jefe de Estado colombiano surgió luego del pedido de varios miembros de su partido, el Centro Democrático (CD), de recurrir a esta última herramienta para combatir lo que ellos interpretan como "acciones criminales".

La Constitución Política de Colombia, en su artículo 213, le permite al jefe de Estado acudir a la conmoción interior, “en caso de grave perturbación del orden público que atente de manera inminente contra la estabilidad institucional, la seguridad del Estado, o la convivencia ciudadana, y que no pueda ser conjurada mediante el uso de las atribuciones ordinarias de las autoridades de Policía”.

Entre las facultades extraordinarias en este periodo hasta que "se devuelva el orden", el mandatario puede restringir las manifestaciones sociales, tomar el control de algunos medios de comunicación y medidas "excepcionales". Además, las autoridades podrían ordenar la detención de ciudadanos sobre los cuales haya indicios de la comisión de varios delitos.

La habilitación de esta declaración se tiene que dar con la firma de todos los ministros de la jefatura de Gabinete y será por un término "no mayor de noventa días, prorrogable hasta por dos períodos iguales, el segundo de los cuales requiere concepto previo y favorable del Senado de la República".

Las protestas comenzaron el pasado miércoles de manera pacífica en las principales ciudades del país, sin embargo hechos de vandalismo y desmanes en lugares como Cali, Ibagué, Medellín y Bogotá aumentaron la tensión social.

Los manifestantes rechazan una reforma impositiva propuesta por el gobierno que busca recaudar cerca de 6.300 millones de dólares, equivalente a un 2% del PIB.

El presidente de Colombia, Iván Duque, informó este miércoles que no descarta decretar el "estado de conmoción interior" para buscar ponerle fin a la serie de manifestaciones que se dan en contra de la Reforma Tributaria que busca imponer el gobierno. “Uno como jefe de Estado no puede renunciar a ninguna de las herramientas que le dan la Constitución, que es la que reglamenta el estado de conmoción interior, tiene herramientas taxativas que se pueden emplear", señaló el mandatario en conferencia de prensa.

"Han sido usadas en muy pocas ocasiones. A la pregunta si se renuncia a esta herramienta, ni a esa ni a ninguna otra herramienta constitucional”, agregó Duque.

La afirmación del jefe de Estado colombiano surgió luego del pedido de varios miembros de su partido, el Centro Democrático (CD), de recurrir a esta última herramienta para combatir lo que ellos interpretan como "acciones criminales".

La Constitución Política de Colombia, en su artículo 213, le permite al jefe de Estado acudir a la conmoción interior, “en caso de grave perturbación del orden público que atente de manera inminente contra la estabilidad institucional, la seguridad del Estado, o la convivencia ciudadana, y que no pueda ser conjurada mediante el uso de las atribuciones ordinarias de las autoridades de Policía”.

Entre las facultades extraordinarias en este periodo hasta que "se devuelva el orden", el mandatario puede restringir las manifestaciones sociales, tomar el control de algunos medios de comunicación y medidas "excepcionales". Además, las autoridades podrían ordenar la detención de ciudadanos sobre los cuales haya indicios de la comisión de varios delitos.

La habilitación de esta declaración se tiene que dar con la firma de todos los ministros de la jefatura de Gabinete y será por un término "no mayor de noventa días, prorrogable hasta por dos períodos iguales, el segundo de los cuales requiere concepto previo y favorable del Senado de la República".

Las protestas comenzaron el pasado miércoles de manera pacífica en las principales ciudades del país, sin embargo hechos de vandalismo y desmanes en lugares como Cali, Ibagué, Medellín y Bogotá aumentaron la tensión social.

Los manifestantes rechazan una reforma impositiva propuesta por el gobierno que busca recaudar cerca de 6.300 millones de dólares, equivalente a un 2% del PIB.

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El periodista Ronald Mayorga describe el estado de situación

Unos 2.800 detenidos, 846 heridos, 31 muertos, 87 personas desaparecidas en Colombia desde el comienzo de las manifestaciones populares el pasado 28 de abril. Al respecto habló en Somos PM Ronald Mayorga, periodista colombiano en Bogotá.

"Los días convulsos no comenzaron el 28 de abril, comenzaron desde el 21 de noviembre del año pasado cuando hubo movilizaciones enormes en Colombia que hablaban de un descontento en la población y que quizás por el contexto se fueron dispersando", explicó.

Además, el periodista remarcó que hubo muchos grupos sociales, como indígenas, estudiantes, que se siguieron haciendo reclamos de forma individual. Luego todos los sectores se reagruparon para reclamar en contra de la reforma tributaria, que luego fue dada de baja. 

"Este 5 mayo hay una gran movilización que va por una gran avenida en Bogotá y va hacia la Plaza de Bolívar frente al Congreso de la República. Hay miles y miles de personas y lo mismo está sucediendo en distintos puntos del país", contó.

Mayorga remarca que en casi todos los casos en estas movilizaciones ha habido exceso de la fuerza pública y es por eso que las manifestaciones continúan a pesar de que la reforma haya sido cancelada.

Podés ver Somos PM con Maximiliano Legnani, Pía Slapka y Anita Sicilia de lunes a viernes de 14 hs a 17 hs en IP.
 

Unos 2.800 detenidos, 846 heridos, 31 muertos, 87 personas desaparecidas en Colombia desde el comienzo de las manifestaciones populares el pasado 28 de abril. Al respecto habló en Somos PM Ronald Mayorga, periodista colombiano en Bogotá.

"Los días convulsos no comenzaron el 28 de abril, comenzaron desde el 21 de noviembre del año pasado cuando hubo movilizaciones enormes en Colombia que hablaban de un descontento en la población y que quizás por el contexto se fueron dispersando", explicó.

Además, el periodista remarcó que hubo muchos grupos sociales, como indígenas, estudiantes, que se siguieron haciendo reclamos de forma individual. Luego todos los sectores se reagruparon para reclamar en contra de la reforma tributaria, que luego fue dada de baja. 

"Este 5 mayo hay una gran movilización que va por una gran avenida en Bogotá y va hacia la Plaza de Bolívar frente al Congreso de la República. Hay miles y miles de personas y lo mismo está sucediendo en distintos puntos del país", contó.

Mayorga remarca que en casi todos los casos en estas movilizaciones ha habido exceso de la fuerza pública y es por eso que las manifestaciones continúan a pesar de que la reforma haya sido cancelada.

Podés ver Somos PM con Maximiliano Legnani, Pía Slapka y Anita Sicilia de lunes a viernes de 14 hs a 17 hs en IP.
 

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Naciones Unidas expresó su profunda preocupación por la situación de Colombia

El Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos expresó este martes su preocupación por la situación de Colombia, en el marco de los acontecimientos ocurridos durante el lunes por la noche en la ciudad de Cali, donde la policía abrió fuego contra manifestantes que protestaban contra las reformas fiscales y, según informes, mataron e hirieron a varias personas, detallaron. “Estamos profundamente alarmados”, expresaron, y agregaron que “nuestra oficina en Colombia está trabajando para verificar el número exacto de víctimas y establecer cómo se produjo este terrible incidente en Cali. Los defensores de los derechos humanos también informan que han sido acosados ​​y amenazados”.

“Destacamos nuestra solidaridad con quienes han perdido la vida, así como con los heridos y sus familias”, aseguraron. “A pesar del anuncio de la presidencia colombiana el 2 de mayo de que el proyecto de ley de reforma tributaria sería retirado del Congreso, las protestas, que comenzaron el 28 de abril, han continuado, con llamados a una manifestación masiva mañana, 5 de mayo. La mayoría de las protestas hasta la fecha han sido pacíficas”, recordaron. Y destacaron que, dada la situación extremadamente tensa, con soldados y policías desplegados para vigilar la protesta, “recordamos a las autoridades estatales su responsabilidad de proteger los derechos humanos, incluido el derecho a la vida y la seguridad de las personas, y de facilitar el ejercicio del derecho a la libertad de reunión pacífica”.

Recordaron también que “los agentes del orden deben respetar los principios de legalidad, precaución, necesidad y proporcionalidad al vigilar las manifestaciones. Las armas de fuego solo pueden utilizarse como medida de último recurso contra una amenaza inminente para la vida o una lesión grave”.

Al concluir, manifestaron que desde el 28 de abril, la Oficina de Derechos Humanos de la ONU ha recibido denuncias de al menos 14 muertes en el contexto de las protestas en diferentes partes de Colombia, incluido al menos un oficial de policía.

El Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos expresó este martes su preocupación por la situación de Colombia, en el marco de los acontecimientos ocurridos durante el lunes por la noche en la ciudad de Cali, donde la policía abrió fuego contra manifestantes que protestaban contra las reformas fiscales y, según informes, mataron e hirieron a varias personas, detallaron. “Estamos profundamente alarmados”, expresaron, y agregaron que “nuestra oficina en Colombia está trabajando para verificar el número exacto de víctimas y establecer cómo se produjo este terrible incidente en Cali. Los defensores de los derechos humanos también informan que han sido acosados ​​y amenazados”.

“Destacamos nuestra solidaridad con quienes han perdido la vida, así como con los heridos y sus familias”, aseguraron. “A pesar del anuncio de la presidencia colombiana el 2 de mayo de que el proyecto de ley de reforma tributaria sería retirado del Congreso, las protestas, que comenzaron el 28 de abril, han continuado, con llamados a una manifestación masiva mañana, 5 de mayo. La mayoría de las protestas hasta la fecha han sido pacíficas”, recordaron. Y destacaron que, dada la situación extremadamente tensa, con soldados y policías desplegados para vigilar la protesta, “recordamos a las autoridades estatales su responsabilidad de proteger los derechos humanos, incluido el derecho a la vida y la seguridad de las personas, y de facilitar el ejercicio del derecho a la libertad de reunión pacífica”.

Recordaron también que “los agentes del orden deben respetar los principios de legalidad, precaución, necesidad y proporcionalidad al vigilar las manifestaciones. Las armas de fuego solo pueden utilizarse como medida de último recurso contra una amenaza inminente para la vida o una lesión grave”.

Al concluir, manifestaron que desde el 28 de abril, la Oficina de Derechos Humanos de la ONU ha recibido denuncias de al menos 14 muertes en el contexto de las protestas en diferentes partes de Colombia, incluido al menos un oficial de policía.

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Colombia: renunció el ministro de Economía pero siguen las protestas en las grandes ciudades

El ministro de Hacienda de Colombia, Alberto Carrasquilla, renunció este lunes, un día después de que el presidente Iván Duque ordenara el retiro del proyecto de ley de reforma tributaria presentado al Congreso, que detonó las protestas callejeras en el país en las que han muerto al menos 19 personas.

Carrasquilla, que estaba en el Gobierno desde el primer día de la administración de Duque, fue el artífice de la polémica reforma fiscal y con el hundimiento de esa iniciativa y la intención del presidente de reemplazarla por otra fruto del consenso político, se daba por descontada su salida de cargo.

"Mi continuidad en el Gobierno dificultaría la construcción rápida y eficiente de los consensos necesarios", manifestó el funcionario en su carta de renuncia.

Carrasquilla, que también fue ministro de Hacienda durante tres años en el Gobierno de Álvaro Uribe (2002-2010), dijo a Duque que la retirada del proyecto de reforma fiscal "es una oportunidad para iniciar y para surtir un diálogo sereno y constructivo que lleve a los consensos que el país requiere con urgencia", según esa cartera.

Al informar de la renuncia, el Ministerio de Hacienda consideró "indispensable que se le dé continuidad a los programas de protección social y económica que empezaron a expirar desde el pasado marzo".

La crisis de la reforma se ha dejado sentir en los mercados financieros donde el dólar subió más del 2% y cerró a 3.804 pesos, la tasa más alta de los últimos 30 días.

El ministro de Hacienda de Colombia, Alberto Carrasquilla, renunció este lunes, un día después de que el presidente Iván Duque ordenara el retiro del proyecto de ley de reforma tributaria presentado al Congreso, que detonó las protestas callejeras en el país en las que han muerto al menos 19 personas.

Carrasquilla, que estaba en el Gobierno desde el primer día de la administración de Duque, fue el artífice de la polémica reforma fiscal y con el hundimiento de esa iniciativa y la intención del presidente de reemplazarla por otra fruto del consenso político, se daba por descontada su salida de cargo.

"Mi continuidad en el Gobierno dificultaría la construcción rápida y eficiente de los consensos necesarios", manifestó el funcionario en su carta de renuncia.

Carrasquilla, que también fue ministro de Hacienda durante tres años en el Gobierno de Álvaro Uribe (2002-2010), dijo a Duque que la retirada del proyecto de reforma fiscal "es una oportunidad para iniciar y para surtir un diálogo sereno y constructivo que lleve a los consensos que el país requiere con urgencia", según esa cartera.

Al informar de la renuncia, el Ministerio de Hacienda consideró "indispensable que se le dé continuidad a los programas de protección social y económica que empezaron a expirar desde el pasado marzo".

La crisis de la reforma se ha dejado sentir en los mercados financieros donde el dólar subió más del 2% y cerró a 3.804 pesos, la tasa más alta de los últimos 30 días.

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Disturbios en Colombia: el presidente Iván Duque da marcha atrás a la reforma tributaria

Colombia vuelve a enfrentar jornadas intensas de disturbios sociales desde que el Paro Nacional salió a las calles para protestar contra la reforma tributaria que impulsada durante un pico incontrolable de casos de COVID19. Luego de tres días de marcha y una serie de episodios violentos, el presidente Iván Duque le pidió al Congreso no votar la propuesta de ley que disparó los disturbios.

Mientras que el país no tiene respuesta eficiente para frenar los contagios y ya cuenta con aproximádamente 72.000 personas fallecidas por coronavirus, más de 97 ONGs denunciaron ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) al menos 851 hechos de violencia policial contra los manifestantes entre el 28 y 30 de abril.

El Paro Nacional, el movimiento social que comenzó en el 2019 pero que su expresión se vio interrumpida por la pandemia, se expresó en contra de las medidas del presidente Duque de militarizar las ciudades para controlar las protestas, la invisibilización de los altercados policiales y la reforma tributaria que afecta a las clases medias y bajas.

La ciudad de Cali se ha convertido en el principal foco de disturbios y ha contado con una intensa represión por parte del Escuadrón Móvil Antidisturbios (ESMAD). El gobierno regional decretó toque de queda reforzado por la policía y el ejército. Mientras tanto, Bogotá y Medellín también fueron un núcleo importante de disturbios.

Colombia vuelve a enfrentar jornadas intensas de disturbios sociales desde que el Paro Nacional salió a las calles para protestar contra la reforma tributaria que impulsada durante un pico incontrolable de casos de COVID19. Luego de tres días de marcha y una serie de episodios violentos, el presidente Iván Duque le pidió al Congreso no votar la propuesta de ley que disparó los disturbios.

Mientras que el país no tiene respuesta eficiente para frenar los contagios y ya cuenta con aproximádamente 72.000 personas fallecidas por coronavirus, más de 97 ONGs denunciaron ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) al menos 851 hechos de violencia policial contra los manifestantes entre el 28 y 30 de abril.

El Paro Nacional, el movimiento social que comenzó en el 2019 pero que su expresión se vio interrumpida por la pandemia, se expresó en contra de las medidas del presidente Duque de militarizar las ciudades para controlar las protestas, la invisibilización de los altercados policiales y la reforma tributaria que afecta a las clases medias y bajas.

La ciudad de Cali se ha convertido en el principal foco de disturbios y ha contado con una intensa represión por parte del Escuadrón Móvil Antidisturbios (ESMAD). El gobierno regional decretó toque de queda reforzado por la policía y el ejército. Mientras tanto, Bogotá y Medellín también fueron un núcleo importante de disturbios.

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