El Senado dio media sanción al nuevo proyecto de ley de VIH

El Senado convirtió en Ley el proyecto de repuesta integral al VIH, hepatitis virales, otras infecciones de transmisión sexual y tuberculosis.

Placeholder del video

Con 60 votos positivos, 1 negativo y ninguna abstención el Senado de la Nación sancionó la Ley nacional de repuesta integral al VIH, hepatitis virales, otras infecciones de transmisión sexual y tuberculosis. La iniciativa ya contaba con media sanción en la Cámara de Diputados. 

La nueva normativa reemplaza, con un enfoque de derechos humanos y con perspectiva de género, la Ley nacional del SIDA sancionada hace más de 30 años. La iniciativa busca garantizar el acceso a la salud, educación, vivienda y trabajo de calidad de las personas diagnosticada con VIH, hepatitis virales y otras infecciones de transmisión sexual. 

El proyecto fue elaborado en conjunto con organizaciones que vienen impulsando esta reforma desde 2013. La propuesta había perdido estado parlamentario en 2017, 2019 y 2021. Finalmente, el pasado 5 de mayo, Diputados le dio media sanción por 241 votos positivos y sólo 8 negativos

Las claves de la nueva ley de VIH

La Ley Nacional de Respuesta Integral al VIH, Hepatitis Virales, otras Infecciones de Transmisión Sexual (ITS) y tuberculosis (TBC) mantiene las garantías relacionadas a prevención, diagnóstico y tratamiento para pacientes, pero adopta una perspectiva atenta a los denominados determinantes sociales de salud.

En ese sentido, establece:

  • La erradicación de las prácticas discriminatorias
  • La prohibición definitiva de la prueba del VIH y otras ITS como parte de los exámenes preocupacionales
  • El impulso a la producción pública de medicamentos e insumos
  • La participación activa de las personas con diagnóstico positivo en el diseño de políticas
  • La posibilidad de jubilarse anticipadamente o de acceder a una pensión no contributiva de carácter vitalicio en caso de situación de vulnerabilidad social.

Plantea, además, la creación de dos nuevos regímenes de seguridad social para personas con VIH o hepatitis B o C. En esa línea, introduce facilidades para el acceso a la jubilación y otorga una pensión no contributiva a mayores de 18 años en situación de vulnerabilidad social.

Por otra parte, la norma destina un capítulo a "las mujeres y personas con capacidad de gestar". Ahí consagra nuevos derechos de acceso a la información sobre su salud y la del bebé. También promueve las opciones de parto "favoreciendo el derecho al parto vía vaginal" y la atención integral durante el embarazo y posparto.

La normativa fija sanciones para distintos incumplimientos de la ley y crea el Observatorio Nacional sobre Estigma y Discriminación en relación a la condición de persona positiva.

El proyecto de ley focaliza en las cinco "poblaciones clave y/o en mayor vulnerabilidad" identificadas por el Programa Conjunto de las Naciones Unidas sobre el VIH/sida (Onusida):

  • Personas transgénero
  • Personas que ejercen el trabajo sexual,
  • Varones que tienen sexo con otros varones
  • Personas en situación de encierro
  • Personas que usan sustancias psicoactivas

El Senado dio media sanción al nuevo proyecto de ley de VIH

Con 60 votos positivos, 1 negativo y ninguna abstención el Senado de la Nación sancionó la Ley nacional de repuesta integral al VIH, hepatitis virales, otras infecciones de transmisión sexual y tuberculosis. La iniciativa ya contaba con media sanción en la Cámara de Diputados. 

La nueva normativa reemplaza, con un enfoque de derechos humanos y con perspectiva de género, la Ley nacional del SIDA sancionada hace más de 30 años. La iniciativa busca garantizar el acceso a la salud, educación, vivienda y trabajo de calidad de las personas diagnosticada con VIH, hepatitis virales y otras infecciones de transmisión sexual. 

El proyecto fue elaborado en conjunto con organizaciones que vienen impulsando esta reforma desde 2013. La propuesta había perdido estado parlamentario en 2017, 2019 y 2021. Finalmente, el pasado 5 de mayo, Diputados le dio media sanción por 241 votos positivos y sólo 8 negativos

Las claves de la nueva ley de VIH

La Ley Nacional de Respuesta Integral al VIH, Hepatitis Virales, otras Infecciones de Transmisión Sexual (ITS) y tuberculosis (TBC) mantiene las garantías relacionadas a prevención, diagnóstico y tratamiento para pacientes, pero adopta una perspectiva atenta a los denominados determinantes sociales de salud.

En ese sentido, establece:

  • La erradicación de las prácticas discriminatorias
  • La prohibición definitiva de la prueba del VIH y otras ITS como parte de los exámenes preocupacionales
  • El impulso a la producción pública de medicamentos e insumos
  • La participación activa de las personas con diagnóstico positivo en el diseño de políticas
  • La posibilidad de jubilarse anticipadamente o de acceder a una pensión no contributiva de carácter vitalicio en caso de situación de vulnerabilidad social.

Plantea, además, la creación de dos nuevos regímenes de seguridad social para personas con VIH o hepatitis B o C. En esa línea, introduce facilidades para el acceso a la jubilación y otorga una pensión no contributiva a mayores de 18 años en situación de vulnerabilidad social.

Por otra parte, la norma destina un capítulo a "las mujeres y personas con capacidad de gestar". Ahí consagra nuevos derechos de acceso a la información sobre su salud y la del bebé. También promueve las opciones de parto "favoreciendo el derecho al parto vía vaginal" y la atención integral durante el embarazo y posparto.

La normativa fija sanciones para distintos incumplimientos de la ley y crea el Observatorio Nacional sobre Estigma y Discriminación en relación a la condición de persona positiva.

El proyecto de ley focaliza en las cinco "poblaciones clave y/o en mayor vulnerabilidad" identificadas por el Programa Conjunto de las Naciones Unidas sobre el VIH/sida (Onusida):

  • Personas transgénero
  • Personas que ejercen el trabajo sexual,
  • Varones que tienen sexo con otros varones
  • Personas en situación de encierro
  • Personas que usan sustancias psicoactivas

Con 60 votos positivos, 1 negativo y ninguna abstención el Senado de la Nación sancionó la Ley nacional de repuesta integral al VIH, hepatitis virales, otras infecciones de transmisión sexual y tuberculosis. La iniciativa ya contaba con media sanción en la Cámara de Diputados. 

La nueva normativa reemplaza, con un enfoque de derechos humanos y con perspectiva de género, la Ley nacional del SIDA sancionada hace más de 30 años. La iniciativa busca garantizar el acceso a la salud, educación, vivienda y trabajo de calidad de las personas diagnosticada con VIH, hepatitis virales y otras infecciones de transmisión sexual. 

El proyecto fue elaborado en conjunto con organizaciones que vienen impulsando esta reforma desde 2013. La propuesta había perdido estado parlamentario en 2017, 2019 y 2021. Finalmente, el pasado 5 de mayo, Diputados le dio media sanción por 241 votos positivos y sólo 8 negativos

Las claves de la nueva ley de VIH

La Ley Nacional de Respuesta Integral al VIH, Hepatitis Virales, otras Infecciones de Transmisión Sexual (ITS) y tuberculosis (TBC) mantiene las garantías relacionadas a prevención, diagnóstico y tratamiento para pacientes, pero adopta una perspectiva atenta a los denominados determinantes sociales de salud.

En ese sentido, establece:

  • La erradicación de las prácticas discriminatorias
  • La prohibición definitiva de la prueba del VIH y otras ITS como parte de los exámenes preocupacionales
  • El impulso a la producción pública de medicamentos e insumos
  • La participación activa de las personas con diagnóstico positivo en el diseño de políticas
  • La posibilidad de jubilarse anticipadamente o de acceder a una pensión no contributiva de carácter vitalicio en caso de situación de vulnerabilidad social.

Plantea, además, la creación de dos nuevos regímenes de seguridad social para personas con VIH o hepatitis B o C. En esa línea, introduce facilidades para el acceso a la jubilación y otorga una pensión no contributiva a mayores de 18 años en situación de vulnerabilidad social.

Por otra parte, la norma destina un capítulo a "las mujeres y personas con capacidad de gestar". Ahí consagra nuevos derechos de acceso a la información sobre su salud y la del bebé. También promueve las opciones de parto "favoreciendo el derecho al parto vía vaginal" y la atención integral durante el embarazo y posparto.

La normativa fija sanciones para distintos incumplimientos de la ley y crea el Observatorio Nacional sobre Estigma y Discriminación en relación a la condición de persona positiva.

El proyecto de ley focaliza en las cinco "poblaciones clave y/o en mayor vulnerabilidad" identificadas por el Programa Conjunto de las Naciones Unidas sobre el VIH/sida (Onusida):

  • Personas transgénero
  • Personas que ejercen el trabajo sexual,
  • Varones que tienen sexo con otros varones
  • Personas en situación de encierro
  • Personas que usan sustancias psicoactivas
Ver más
Ver más