¿Cómo afecta el cambio climático a nuestra salud?

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No es ninguna novedad: la ciencia descubrió el cambio climático a principios del siglo XIX. A partir de aquellos estudios que intentaban comprender el cambio drástico de las eras paleolíticas, los científicos entendieron el llamado "efecto invernadero".

A pesar que la revolución industrial mostraba el problema de la polución en la salud de las poblaciones, recién para 1960 se comenzó a recolectar datos del problema del aumento del dióxido de carbono en el aire. Pero esto no convenció a todos: organizaciones como el Instituto Marshall comenzaron a realizar campañas multimillonarias para negar los efectos del tabaco, el dióxido de carbono y la polución provocada por los desechos industriales.

¿Quién gana cuando se niega el cambio climático?

Uno de los problemas más grandes que tienen los expertos para hablar seriamente sobre cambio climático es la psicología individual. "Uno de las defensas más primitivas son la negación y la represión. Ambos son herramientas poderosas para no darnos cuenta acerca de la realidad que quizá es demasiado difícil de soportar", medita la psicóloga Emily Green en su artículo "El terror existencial al Cambio Climático". "Aunque el temor existencial por la destrucción de nuestro planeta parezca demasiado grande para soportar, como cualquier otro tipo de ansiedad, es mejor enfrentarlo que ignorarlo".

¿Cómo afecta el cambio climático a nuestra salud?

No es ninguna novedad: la ciencia descubrió el cambio climático a principios del siglo XIX. A partir de aquellos estudios que intentaban comprender el cambio drástico de las eras paleolíticas, los científicos entendieron el llamado "efecto invernadero".

A pesar que la revolución industrial mostraba el problema de la polución en la salud de las poblaciones, recién para 1960 se comenzó a recolectar datos del problema del aumento del dióxido de carbono en el aire. Pero esto no convenció a todos: organizaciones como el Instituto Marshall comenzaron a realizar campañas multimillonarias para negar los efectos del tabaco, el dióxido de carbono y la polución provocada por los desechos industriales.

¿Quién gana cuando se niega el cambio climático?

Uno de los problemas más grandes que tienen los expertos para hablar seriamente sobre cambio climático es la psicología individual. "Uno de las defensas más primitivas son la negación y la represión. Ambos son herramientas poderosas para no darnos cuenta acerca de la realidad que quizá es demasiado difícil de soportar", medita la psicóloga Emily Green en su artículo "El terror existencial al Cambio Climático". "Aunque el temor existencial por la destrucción de nuestro planeta parezca demasiado grande para soportar, como cualquier otro tipo de ansiedad, es mejor enfrentarlo que ignorarlo".

No es ninguna novedad: la ciencia descubrió el cambio climático a principios del siglo XIX. A partir de aquellos estudios que intentaban comprender el cambio drástico de las eras paleolíticas, los científicos entendieron el llamado "efecto invernadero".

A pesar que la revolución industrial mostraba el problema de la polución en la salud de las poblaciones, recién para 1960 se comenzó a recolectar datos del problema del aumento del dióxido de carbono en el aire. Pero esto no convenció a todos: organizaciones como el Instituto Marshall comenzaron a realizar campañas multimillonarias para negar los efectos del tabaco, el dióxido de carbono y la polución provocada por los desechos industriales.

¿Quién gana cuando se niega el cambio climático?

Uno de los problemas más grandes que tienen los expertos para hablar seriamente sobre cambio climático es la psicología individual. "Uno de las defensas más primitivas son la negación y la represión. Ambos son herramientas poderosas para no darnos cuenta acerca de la realidad que quizá es demasiado difícil de soportar", medita la psicóloga Emily Green en su artículo "El terror existencial al Cambio Climático". "Aunque el temor existencial por la destrucción de nuestro planeta parezca demasiado grande para soportar, como cualquier otro tipo de ansiedad, es mejor enfrentarlo que ignorarlo".

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