La ambigüa posición del gobierno de Macri sobre el golpe de Estado en Bolivia

La primicia de Página/12 dio a conocer una carta enviada por el entonces comandante general de la Fuerza Aérea boliviana, Jorge Gonzalo Terceros Lara, donde le agradece al embajador argentino de entonces "la colaboración prestada" en el marco del respaldo internacional al golpe de Estado contra el gobierno de Evo Morales. La revelación descorrió el velo sobre la relación entre la administración de Mauricio Macri y el gobierno de facto de Jeanine Añez, y la ambigüedad que mantuvo respecto de la ruptura del orden democrático ocurrida. 

El 10 de noviembre de 2019 sucedió el golpe de Estado en Bolivia, el gobierno de Macri se encontraba en retirada luego de su derrota electoral el 27 de octubre. "Todos estamos preocupados por lo que pasa en Bolivia”, dijo el todavía presidente al ser consultado por periodistas al llegar a la Casa Rosada aquella jornada. Por otro lado, Cancillería el mismo día emitió un comunicado donde expresó que en Bolivia se abrió un "período de transición que se ha abierto por las vías institucionales”. Según consta, no se refirieron al hecho como un golpe de Estado.

Algunos días más tarde, sin embargo, el gobierno se abstuvo de reconocer a Jeanine Áñez como presidenta: "No podemos hacer ninguna mención a su presidencia provisional hasta que no se entienda quién y qué la sostiene. Por el momento evaluamos el estatus de la senadora. Hay que tener una pausa prudente, entender que los tiempos son otros". En respuesta, a través de la canciller, Áñez le reclamó que "sea más claro" respecto de su postura.

El embajador argentino en Bolivia, Normando Álvarez García, en su momento dijo: "Ayer, cuando ya estaban todas las cartas echadas y se sabía dos días antes que Evo Morales iba a renunciar, salieron las Fuerzas Armadas a pedirle la renuncia. Hay una interrupción del orden constitucional en base a una gran conmoción social".

Cómo protegió el gobierno de Alberto Fernández a Evo Morales

El presidente Evo Morales llegó a la Argentina el 12 de diciembre de 2019, luego de haber estado asilado en México, su primer destino luego que había sido depuesto por un golpe de estado el 10 de noviembre de ese mismo año. La acción coordinada entre el presidente electo argentino Alberto Fernández y el primer mandatario mexicano Andrés Manuel López Obrador, había conseguido su salida de Bolivia donde, según sus palabras y los testimonios coincidentes, su vida "estaba en peligro".  "Arribé a Argentina, para seguir luchando por los más humildes y para unir a la Patria Grande, estoy fuerte y animado", escribió Morales en su cuenta de Twitter poco después de llegar a Ezeiza. 

 

La ambigüa posición del gobierno de Macri sobre el golpe de Estado en Bolivia

La primicia de Página/12 dio a conocer una carta enviada por el entonces comandante general de la Fuerza Aérea boliviana, Jorge Gonzalo Terceros Lara, donde le agradece al embajador argentino de entonces "la colaboración prestada" en el marco del respaldo internacional al golpe de Estado contra el gobierno de Evo Morales. La revelación descorrió el velo sobre la relación entre la administración de Mauricio Macri y el gobierno de facto de Jeanine Añez, y la ambigüedad que mantuvo respecto de la ruptura del orden democrático ocurrida. 

El 10 de noviembre de 2019 sucedió el golpe de Estado en Bolivia, el gobierno de Macri se encontraba en retirada luego de su derrota electoral el 27 de octubre. "Todos estamos preocupados por lo que pasa en Bolivia”, dijo el todavía presidente al ser consultado por periodistas al llegar a la Casa Rosada aquella jornada. Por otro lado, Cancillería el mismo día emitió un comunicado donde expresó que en Bolivia se abrió un "período de transición que se ha abierto por las vías institucionales”. Según consta, no se refirieron al hecho como un golpe de Estado.

Algunos días más tarde, sin embargo, el gobierno se abstuvo de reconocer a Jeanine Áñez como presidenta: "No podemos hacer ninguna mención a su presidencia provisional hasta que no se entienda quién y qué la sostiene. Por el momento evaluamos el estatus de la senadora. Hay que tener una pausa prudente, entender que los tiempos son otros". En respuesta, a través de la canciller, Áñez le reclamó que "sea más claro" respecto de su postura.

El embajador argentino en Bolivia, Normando Álvarez García, en su momento dijo: "Ayer, cuando ya estaban todas las cartas echadas y se sabía dos días antes que Evo Morales iba a renunciar, salieron las Fuerzas Armadas a pedirle la renuncia. Hay una interrupción del orden constitucional en base a una gran conmoción social".

Cómo protegió el gobierno de Alberto Fernández a Evo Morales

El presidente Evo Morales llegó a la Argentina el 12 de diciembre de 2019, luego de haber estado asilado en México, su primer destino luego que había sido depuesto por un golpe de estado el 10 de noviembre de ese mismo año. La acción coordinada entre el presidente electo argentino Alberto Fernández y el primer mandatario mexicano Andrés Manuel López Obrador, había conseguido su salida de Bolivia donde, según sus palabras y los testimonios coincidentes, su vida "estaba en peligro".  "Arribé a Argentina, para seguir luchando por los más humildes y para unir a la Patria Grande, estoy fuerte y animado", escribió Morales en su cuenta de Twitter poco después de llegar a Ezeiza. 

 

La primicia de Página/12 dio a conocer una carta enviada por el entonces comandante general de la Fuerza Aérea boliviana, Jorge Gonzalo Terceros Lara, donde le agradece al embajador argentino de entonces "la colaboración prestada" en el marco del respaldo internacional al golpe de Estado contra el gobierno de Evo Morales. La revelación descorrió el velo sobre la relación entre la administración de Mauricio Macri y el gobierno de facto de Jeanine Añez, y la ambigüedad que mantuvo respecto de la ruptura del orden democrático ocurrida. 

El 10 de noviembre de 2019 sucedió el golpe de Estado en Bolivia, el gobierno de Macri se encontraba en retirada luego de su derrota electoral el 27 de octubre. "Todos estamos preocupados por lo que pasa en Bolivia”, dijo el todavía presidente al ser consultado por periodistas al llegar a la Casa Rosada aquella jornada. Por otro lado, Cancillería el mismo día emitió un comunicado donde expresó que en Bolivia se abrió un "período de transición que se ha abierto por las vías institucionales”. Según consta, no se refirieron al hecho como un golpe de Estado.

Algunos días más tarde, sin embargo, el gobierno se abstuvo de reconocer a Jeanine Áñez como presidenta: "No podemos hacer ninguna mención a su presidencia provisional hasta que no se entienda quién y qué la sostiene. Por el momento evaluamos el estatus de la senadora. Hay que tener una pausa prudente, entender que los tiempos son otros". En respuesta, a través de la canciller, Áñez le reclamó que "sea más claro" respecto de su postura.

El embajador argentino en Bolivia, Normando Álvarez García, en su momento dijo: "Ayer, cuando ya estaban todas las cartas echadas y se sabía dos días antes que Evo Morales iba a renunciar, salieron las Fuerzas Armadas a pedirle la renuncia. Hay una interrupción del orden constitucional en base a una gran conmoción social".

Cómo protegió el gobierno de Alberto Fernández a Evo Morales

El presidente Evo Morales llegó a la Argentina el 12 de diciembre de 2019, luego de haber estado asilado en México, su primer destino luego que había sido depuesto por un golpe de estado el 10 de noviembre de ese mismo año. La acción coordinada entre el presidente electo argentino Alberto Fernández y el primer mandatario mexicano Andrés Manuel López Obrador, había conseguido su salida de Bolivia donde, según sus palabras y los testimonios coincidentes, su vida "estaba en peligro".  "Arribé a Argentina, para seguir luchando por los más humildes y para unir a la Patria Grande, estoy fuerte y animado", escribió Morales en su cuenta de Twitter poco después de llegar a Ezeiza. 

 

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