Brasil: masivo cacerolazo de protesta contra el presidente Bolsonaro

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En la noche del miércoles hubo ruidosas protestas en las principales ciudades de Brasil mientras el presidente Jair Bolsonaro hablaba en cadena nacional. Las regiones centrales y periféricas de San Pablo, mayor ciudad de Brasil y de Sudamérica, registraron cacerolazos durante los menos de cinco minutos del discurso. Lo mismo ocurrió en vastas regiones de Río de Janeiro, Belo Horizonte, Brasilia, Porto Alegre, Salvador, Recife y otras capitales estaduales, de acuerdo a CNN Brasil, BandNews y GloboNews, las tres principales cadenas de noticias de televisión por cable.

El mayor cacerolazo durante la gestión de Bolsonaro ocurrió apenas cuatro días después de las masivas manifestaciones opositoras que reclamaron su renuncia. En su discurso por cadena nacional, el presidente informó que el Ministerio de Salud entregó 100 millones de vacunas a estados y municipios. "Todos los brasileños que lo deseen, este año, serán vacunados", dijo el primer mandatario.

Además, cargó contra las cuarentenas y medidas de prevención para evitar el contagio del virus y dijo que su gobierno no es responsable por el desempleo y la falta de comida en la mesa de los brasileños. "No obligamos a nadie a quedarse en su casa, mi gobierno no cerró el comercio, no cerró iglesias o escuelas o le sacó el sustento a millones de trabajadores informales", afirmó Bolsonaro, quien destacó el auxilio de emergencia dado a los más pobres en la pandemia el año pasado. También celebró el aumento de la economía del 1,2% en el primer trimestre respecto del último de 2020: "Nuestro PBI tiene una proyección de crecimiento mayor a 4% este año", dijo.

Bolsonaro dijo además que Brasil entrará en la "elite" de los cinco países que producen insumos para la vacuna, al citar el acuerdo del laboratorio público Fiocruz con la empresa farmacéutica británica  AstraZeneca. El mandatario señaló además que "siguiendo el mismo protocolo de la Copa Libertadores, las Eliminatorias para el Mundial, aceptamos la realización de la Copa América". Y agregó que el país tiene dos problemas: el sanitario y el desempleo.

Bolsonaro está siendo investigado por una comisión del Senado debido a que rechazó ofertas de vacunas y apostó por remedios como la cloroquina, un antipalúdico, como política pública para animar a las personas a salir a las calles. Brasil tiene más de 467.000 muertos por la pandemia y está al borde de una tercera ola con gran parte del país en situación de ocupación crítica de camas de UTI.

 

Brasil: masivo cacerolazo de protesta contra el presidente Bolsonaro

En la noche del miércoles hubo ruidosas protestas en las principales ciudades de Brasil mientras el presidente Jair Bolsonaro hablaba en cadena nacional. Las regiones centrales y periféricas de San Pablo, mayor ciudad de Brasil y de Sudamérica, registraron cacerolazos durante los menos de cinco minutos del discurso. Lo mismo ocurrió en vastas regiones de Río de Janeiro, Belo Horizonte, Brasilia, Porto Alegre, Salvador, Recife y otras capitales estaduales, de acuerdo a CNN Brasil, BandNews y GloboNews, las tres principales cadenas de noticias de televisión por cable.

El mayor cacerolazo durante la gestión de Bolsonaro ocurrió apenas cuatro días después de las masivas manifestaciones opositoras que reclamaron su renuncia. En su discurso por cadena nacional, el presidente informó que el Ministerio de Salud entregó 100 millones de vacunas a estados y municipios. "Todos los brasileños que lo deseen, este año, serán vacunados", dijo el primer mandatario.

Además, cargó contra las cuarentenas y medidas de prevención para evitar el contagio del virus y dijo que su gobierno no es responsable por el desempleo y la falta de comida en la mesa de los brasileños. "No obligamos a nadie a quedarse en su casa, mi gobierno no cerró el comercio, no cerró iglesias o escuelas o le sacó el sustento a millones de trabajadores informales", afirmó Bolsonaro, quien destacó el auxilio de emergencia dado a los más pobres en la pandemia el año pasado. También celebró el aumento de la economía del 1,2% en el primer trimestre respecto del último de 2020: "Nuestro PBI tiene una proyección de crecimiento mayor a 4% este año", dijo.

Bolsonaro dijo además que Brasil entrará en la "elite" de los cinco países que producen insumos para la vacuna, al citar el acuerdo del laboratorio público Fiocruz con la empresa farmacéutica británica  AstraZeneca. El mandatario señaló además que "siguiendo el mismo protocolo de la Copa Libertadores, las Eliminatorias para el Mundial, aceptamos la realización de la Copa América". Y agregó que el país tiene dos problemas: el sanitario y el desempleo.

Bolsonaro está siendo investigado por una comisión del Senado debido a que rechazó ofertas de vacunas y apostó por remedios como la cloroquina, un antipalúdico, como política pública para animar a las personas a salir a las calles. Brasil tiene más de 467.000 muertos por la pandemia y está al borde de una tercera ola con gran parte del país en situación de ocupación crítica de camas de UTI.

 

En la noche del miércoles hubo ruidosas protestas en las principales ciudades de Brasil mientras el presidente Jair Bolsonaro hablaba en cadena nacional. Las regiones centrales y periféricas de San Pablo, mayor ciudad de Brasil y de Sudamérica, registraron cacerolazos durante los menos de cinco minutos del discurso. Lo mismo ocurrió en vastas regiones de Río de Janeiro, Belo Horizonte, Brasilia, Porto Alegre, Salvador, Recife y otras capitales estaduales, de acuerdo a CNN Brasil, BandNews y GloboNews, las tres principales cadenas de noticias de televisión por cable.

El mayor cacerolazo durante la gestión de Bolsonaro ocurrió apenas cuatro días después de las masivas manifestaciones opositoras que reclamaron su renuncia. En su discurso por cadena nacional, el presidente informó que el Ministerio de Salud entregó 100 millones de vacunas a estados y municipios. "Todos los brasileños que lo deseen, este año, serán vacunados", dijo el primer mandatario.

Además, cargó contra las cuarentenas y medidas de prevención para evitar el contagio del virus y dijo que su gobierno no es responsable por el desempleo y la falta de comida en la mesa de los brasileños. "No obligamos a nadie a quedarse en su casa, mi gobierno no cerró el comercio, no cerró iglesias o escuelas o le sacó el sustento a millones de trabajadores informales", afirmó Bolsonaro, quien destacó el auxilio de emergencia dado a los más pobres en la pandemia el año pasado. También celebró el aumento de la economía del 1,2% en el primer trimestre respecto del último de 2020: "Nuestro PBI tiene una proyección de crecimiento mayor a 4% este año", dijo.

Bolsonaro dijo además que Brasil entrará en la "elite" de los cinco países que producen insumos para la vacuna, al citar el acuerdo del laboratorio público Fiocruz con la empresa farmacéutica británica  AstraZeneca. El mandatario señaló además que "siguiendo el mismo protocolo de la Copa Libertadores, las Eliminatorias para el Mundial, aceptamos la realización de la Copa América". Y agregó que el país tiene dos problemas: el sanitario y el desempleo.

Bolsonaro está siendo investigado por una comisión del Senado debido a que rechazó ofertas de vacunas y apostó por remedios como la cloroquina, un antipalúdico, como política pública para animar a las personas a salir a las calles. Brasil tiene más de 467.000 muertos por la pandemia y está al borde de una tercera ola con gran parte del país en situación de ocupación crítica de camas de UTI.

 

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