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Elizabeth Taylor, una gran actriz y una causa que marcó su vida

Una década se cumple hoy sin la presencia física de la actriz de los ojos violetas, la tan recordada y prestigiada Elizabeth Taylor. Ganadora de dos premios Oscar y consagrada en Hollywood, su carrera artística sin dudas fue memorable, pero también así lo fue su incesante activismo por la visibilización y los derechos de las personas que viven con el virus de inmunodeficiencia humana (VIH). 

El activismo de Taylor en relación al VIH surgió cuando falleció su amigo y estrella Rock Hudson, en 1985. Así, inició la Fundación Estadounidense para la Investigación sobre el Sida y también la Fundación Elizabeth Taylor del Sida. Por su incansable compromiso recibió un premio honorífico de la Academia de Hollywood. También fue reconocida con el premio Princesa de Asturias de 1992, mismo año en que participó de un show tributo a Freddie Mercury para concientizar sobre este virus que es problema de salud pública mundial.

Elizabeth Taylor nació 1932 en Gran Bretaña y se mudó a Estados Unidos a sus siete años, cuando debió abandonar su país debido a la Segunda Guerra Mundial. Llegó a la ciudad de Los Ángeles, y  tan solo con diez años de edad interpretó su primer papel en la gran pantalla en la película “There’s one born every minute”, estrenada en 1942. Fue entonces el inicio de una larga trayectoria que duraría más de 60 años y la llevó a catapultarse como una de las mejores actrices de la historia del cine. 

Elizabeth Taylor, una gran actriz y una causa que marcó su vida

Una década se cumple hoy sin la presencia física de la actriz de los ojos violetas, la tan recordada y prestigiada Elizabeth Taylor. Ganadora de dos premios Oscar y consagrada en Hollywood, su carrera artística sin dudas fue memorable, pero también así lo fue su incesante activismo por la visibilización y los derechos de las personas que viven con el virus de inmunodeficiencia humana (VIH). 

El activismo de Taylor en relación al VIH surgió cuando falleció su amigo y estrella Rock Hudson, en 1985. Así, inició la Fundación Estadounidense para la Investigación sobre el Sida y también la Fundación Elizabeth Taylor del Sida. Por su incansable compromiso recibió un premio honorífico de la Academia de Hollywood. También fue reconocida con el premio Princesa de Asturias de 1992, mismo año en que participó de un show tributo a Freddie Mercury para concientizar sobre este virus que es problema de salud pública mundial.

Elizabeth Taylor nació 1932 en Gran Bretaña y se mudó a Estados Unidos a sus siete años, cuando debió abandonar su país debido a la Segunda Guerra Mundial. Llegó a la ciudad de Los Ángeles, y  tan solo con diez años de edad interpretó su primer papel en la gran pantalla en la película “There’s one born every minute”, estrenada en 1942. Fue entonces el inicio de una larga trayectoria que duraría más de 60 años y la llevó a catapultarse como una de las mejores actrices de la historia del cine. 

Una década se cumple hoy sin la presencia física de la actriz de los ojos violetas, la tan recordada y prestigiada Elizabeth Taylor. Ganadora de dos premios Oscar y consagrada en Hollywood, su carrera artística sin dudas fue memorable, pero también así lo fue su incesante activismo por la visibilización y los derechos de las personas que viven con el virus de inmunodeficiencia humana (VIH). 

El activismo de Taylor en relación al VIH surgió cuando falleció su amigo y estrella Rock Hudson, en 1985. Así, inició la Fundación Estadounidense para la Investigación sobre el Sida y también la Fundación Elizabeth Taylor del Sida. Por su incansable compromiso recibió un premio honorífico de la Academia de Hollywood. También fue reconocida con el premio Princesa de Asturias de 1992, mismo año en que participó de un show tributo a Freddie Mercury para concientizar sobre este virus que es problema de salud pública mundial.

Elizabeth Taylor nació 1932 en Gran Bretaña y se mudó a Estados Unidos a sus siete años, cuando debió abandonar su país debido a la Segunda Guerra Mundial. Llegó a la ciudad de Los Ángeles, y  tan solo con diez años de edad interpretó su primer papel en la gran pantalla en la película “There’s one born every minute”, estrenada en 1942. Fue entonces el inicio de una larga trayectoria que duraría más de 60 años y la llevó a catapultarse como una de las mejores actrices de la historia del cine. 

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