Vacunas esenciales: la vuelta al aula protegidos

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Marcela Escobar tiene 54 años y desde los 19 se dedica a enseñar a niños y niñas de todas las edades, sobre todo en educación primaria. Es maestra de música en la escuela N°25 de Merlo, Provincia de Buenos Aires. Como a todo su rubro, la pandemia les cambió el vínculo escolar por completo. En un informe exclusivo de IP, Valeria Licciardi la acompañó y la entrevistó en sus primeros días de clases, tras vincularse de nuevo con sus alumnos.

Apenas salió el sitio “Vacunate” yo me anoté volando y a la mañana siguiente había entrado a la citación del turno. Estuvo todo muy bien organizado. Entré a las 9 de la mañana y a las 10 ya me fui vacunada. No tuve ni un solo síntoma”, contó Marcela, entrevistada por la periodista de IP.

Las clases, las escuelas, los chicos y todo el personal docente siguen adaptándose en esta “nueva normalidad”. Después del 2020, la pandemia los obligó a pensar la profesión y los espacios educativos de una manera distinta. 

“Mis dos horas de clases eran cantar, bailar, jugar en el aula. Pero cambió completamente mi proyecto educativo. Hoy me reencuentro con otra escuela, muy protocolizada, donde estamos todos distanciados. En vez de tener a un grupo de 30 tengo a 3 de 10”, reflexiona la docente.

Sin embargo, confía en que la vacuna es el camino hacia una nueva revinculación. Marcela le confiesa a Valeria Licciardi que “cuando estén todos vacunados, seguro van a volver de a poco a la una cotidianeidad más parecida a la que supimos tener antes del coronavirus”.

Vacunas esenciales: la vuelta al aula protegidos

Marcela Escobar tiene 54 años y desde los 19 se dedica a enseñar a niños y niñas de todas las edades, sobre todo en educación primaria. Es maestra de música en la escuela N°25 de Merlo, Provincia de Buenos Aires. Como a todo su rubro, la pandemia les cambió el vínculo escolar por completo. En un informe exclusivo de IP, Valeria Licciardi la acompañó y la entrevistó en sus primeros días de clases, tras vincularse de nuevo con sus alumnos.

Apenas salió el sitio “Vacunate” yo me anoté volando y a la mañana siguiente había entrado a la citación del turno. Estuvo todo muy bien organizado. Entré a las 9 de la mañana y a las 10 ya me fui vacunada. No tuve ni un solo síntoma”, contó Marcela, entrevistada por la periodista de IP.

Las clases, las escuelas, los chicos y todo el personal docente siguen adaptándose en esta “nueva normalidad”. Después del 2020, la pandemia los obligó a pensar la profesión y los espacios educativos de una manera distinta. 

“Mis dos horas de clases eran cantar, bailar, jugar en el aula. Pero cambió completamente mi proyecto educativo. Hoy me reencuentro con otra escuela, muy protocolizada, donde estamos todos distanciados. En vez de tener a un grupo de 30 tengo a 3 de 10”, reflexiona la docente.

Sin embargo, confía en que la vacuna es el camino hacia una nueva revinculación. Marcela le confiesa a Valeria Licciardi que “cuando estén todos vacunados, seguro van a volver de a poco a la una cotidianeidad más parecida a la que supimos tener antes del coronavirus”.

Marcela Escobar tiene 54 años y desde los 19 se dedica a enseñar a niños y niñas de todas las edades, sobre todo en educación primaria. Es maestra de música en la escuela N°25 de Merlo, Provincia de Buenos Aires. Como a todo su rubro, la pandemia les cambió el vínculo escolar por completo. En un informe exclusivo de IP, Valeria Licciardi la acompañó y la entrevistó en sus primeros días de clases, tras vincularse de nuevo con sus alumnos.

Apenas salió el sitio “Vacunate” yo me anoté volando y a la mañana siguiente había entrado a la citación del turno. Estuvo todo muy bien organizado. Entré a las 9 de la mañana y a las 10 ya me fui vacunada. No tuve ni un solo síntoma”, contó Marcela, entrevistada por la periodista de IP.

Las clases, las escuelas, los chicos y todo el personal docente siguen adaptándose en esta “nueva normalidad”. Después del 2020, la pandemia los obligó a pensar la profesión y los espacios educativos de una manera distinta. 

“Mis dos horas de clases eran cantar, bailar, jugar en el aula. Pero cambió completamente mi proyecto educativo. Hoy me reencuentro con otra escuela, muy protocolizada, donde estamos todos distanciados. En vez de tener a un grupo de 30 tengo a 3 de 10”, reflexiona la docente.

Sin embargo, confía en que la vacuna es el camino hacia una nueva revinculación. Marcela le confiesa a Valeria Licciardi que “cuando estén todos vacunados, seguro van a volver de a poco a la una cotidianeidad más parecida a la que supimos tener antes del coronavirus”.

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