Estados Unidos: Joe Biden defiende su orden para vacunar a empleados

El presidente de Estados Unidos, Joe Biden, defendió su nuevo orden de vacunación, que afecta a la mayoría de los trabajadores del sector privado del país, ante las amenazas de varios gobernadores republicanos de demandarle para frenarlo.

"Adelante, inténtenlo", manifestó Biden al ser consultado por la posibilidad de que los políticos conservadores lleven a su gobierno a los tribunales, durante una visita a una escuela pública en el barrio de Brookland, en Washington. Los gobernadores republicanos de estados como Carolina del Sur, Georgia y Dakota del Sur afirmaron que tomarán medidas legales contra el mandato anunciado ayer por Biden, una norma que aún está por publicar y que afectará a todas las compañías que tengan 100 empleados o más, en las que trabajan al menos 80 millones de personas.

Esas empresas deberán garantizar que sus trabajadores están vacunados con la pauta completa o, de lo contrario, obligarlos a mostrar un resultado de test negativo al menos una vez a la semana. "Estoy muy decepcionado con que estos gobernadores republicanos se hayan tomado tan a la ligera la salud de nuestros niños, la salud de sus comunidades. Estamos lidiando con algo real. Esto no es un juego", subrayó Biden.

El mandatario afirmó que el anuncio tiene el respaldo de la comunidad científica del país, y no pareció preocupado por la posibilidad de que acabe invalidado por los tribunales. Hasta ahora, la Casa Blanca había evitado imponer mandatos de inmunización que fueran más allá de los trabajadores del Gobierno federal, y todavía mantiene que no obligará a toda la población del país a vacunarse, algo que según expertos legales, sería probablemente inconstitucional. Sin embargo, la expansión de la variante Delta, que disparó las hospitalizaciones y muertes de quienes se resisten a vacunarse, y que amenaza con ralentizar la recuperación económica, convenció a Biden de pasar de las súplicas a la acción y exigir medidas a las empresas más grandes del país.

El anuncio ha generado reacciones mixtas en las compañías afectadas: muchas de ellas le han dado la bienvenida y agradecen que el mandato no tenga que venir de la propia empresa, sino del Gobierno federal; mientras que otras se han mostrado escépticas sobre cómo podrán implementarlo.

El coordinador de la respuesta contra el COVID-19 de la Casa Blanca, Jeffrey Zients, expresó durante una conferencia de prensa que el mandato se hará público "en las próximas semanas", en forma de una norma de emergencia emitida por el Departamento de Trabajo. Según expertos legales, el Departamento de Trabajo tiene autoridad para emitir una medida de ese tipo en base a su poder para regular la seguridad ocupacional, y dado que el mandato deja abierta la opción de no vacunarse a quienes se sometan a test regularmente, parece improbable que las demandas republicanas puedan tener éxito.

Estados Unidos: Joe Biden defiende su orden para vacunar a empleados

El presidente de Estados Unidos, Joe Biden, defendió su nuevo orden de vacunación, que afecta a la mayoría de los trabajadores del sector privado del país, ante las amenazas de varios gobernadores republicanos de demandarle para frenarlo.

"Adelante, inténtenlo", manifestó Biden al ser consultado por la posibilidad de que los políticos conservadores lleven a su gobierno a los tribunales, durante una visita a una escuela pública en el barrio de Brookland, en Washington. Los gobernadores republicanos de estados como Carolina del Sur, Georgia y Dakota del Sur afirmaron que tomarán medidas legales contra el mandato anunciado ayer por Biden, una norma que aún está por publicar y que afectará a todas las compañías que tengan 100 empleados o más, en las que trabajan al menos 80 millones de personas.

Esas empresas deberán garantizar que sus trabajadores están vacunados con la pauta completa o, de lo contrario, obligarlos a mostrar un resultado de test negativo al menos una vez a la semana. "Estoy muy decepcionado con que estos gobernadores republicanos se hayan tomado tan a la ligera la salud de nuestros niños, la salud de sus comunidades. Estamos lidiando con algo real. Esto no es un juego", subrayó Biden.

El mandatario afirmó que el anuncio tiene el respaldo de la comunidad científica del país, y no pareció preocupado por la posibilidad de que acabe invalidado por los tribunales. Hasta ahora, la Casa Blanca había evitado imponer mandatos de inmunización que fueran más allá de los trabajadores del Gobierno federal, y todavía mantiene que no obligará a toda la población del país a vacunarse, algo que según expertos legales, sería probablemente inconstitucional. Sin embargo, la expansión de la variante Delta, que disparó las hospitalizaciones y muertes de quienes se resisten a vacunarse, y que amenaza con ralentizar la recuperación económica, convenció a Biden de pasar de las súplicas a la acción y exigir medidas a las empresas más grandes del país.

El anuncio ha generado reacciones mixtas en las compañías afectadas: muchas de ellas le han dado la bienvenida y agradecen que el mandato no tenga que venir de la propia empresa, sino del Gobierno federal; mientras que otras se han mostrado escépticas sobre cómo podrán implementarlo.

El coordinador de la respuesta contra el COVID-19 de la Casa Blanca, Jeffrey Zients, expresó durante una conferencia de prensa que el mandato se hará público "en las próximas semanas", en forma de una norma de emergencia emitida por el Departamento de Trabajo. Según expertos legales, el Departamento de Trabajo tiene autoridad para emitir una medida de ese tipo en base a su poder para regular la seguridad ocupacional, y dado que el mandato deja abierta la opción de no vacunarse a quienes se sometan a test regularmente, parece improbable que las demandas republicanas puedan tener éxito.

El presidente de Estados Unidos, Joe Biden, defendió su nuevo orden de vacunación, que afecta a la mayoría de los trabajadores del sector privado del país, ante las amenazas de varios gobernadores republicanos de demandarle para frenarlo.

"Adelante, inténtenlo", manifestó Biden al ser consultado por la posibilidad de que los políticos conservadores lleven a su gobierno a los tribunales, durante una visita a una escuela pública en el barrio de Brookland, en Washington. Los gobernadores republicanos de estados como Carolina del Sur, Georgia y Dakota del Sur afirmaron que tomarán medidas legales contra el mandato anunciado ayer por Biden, una norma que aún está por publicar y que afectará a todas las compañías que tengan 100 empleados o más, en las que trabajan al menos 80 millones de personas.

Esas empresas deberán garantizar que sus trabajadores están vacunados con la pauta completa o, de lo contrario, obligarlos a mostrar un resultado de test negativo al menos una vez a la semana. "Estoy muy decepcionado con que estos gobernadores republicanos se hayan tomado tan a la ligera la salud de nuestros niños, la salud de sus comunidades. Estamos lidiando con algo real. Esto no es un juego", subrayó Biden.

El mandatario afirmó que el anuncio tiene el respaldo de la comunidad científica del país, y no pareció preocupado por la posibilidad de que acabe invalidado por los tribunales. Hasta ahora, la Casa Blanca había evitado imponer mandatos de inmunización que fueran más allá de los trabajadores del Gobierno federal, y todavía mantiene que no obligará a toda la población del país a vacunarse, algo que según expertos legales, sería probablemente inconstitucional. Sin embargo, la expansión de la variante Delta, que disparó las hospitalizaciones y muertes de quienes se resisten a vacunarse, y que amenaza con ralentizar la recuperación económica, convenció a Biden de pasar de las súplicas a la acción y exigir medidas a las empresas más grandes del país.

El anuncio ha generado reacciones mixtas en las compañías afectadas: muchas de ellas le han dado la bienvenida y agradecen que el mandato no tenga que venir de la propia empresa, sino del Gobierno federal; mientras que otras se han mostrado escépticas sobre cómo podrán implementarlo.

El coordinador de la respuesta contra el COVID-19 de la Casa Blanca, Jeffrey Zients, expresó durante una conferencia de prensa que el mandato se hará público "en las próximas semanas", en forma de una norma de emergencia emitida por el Departamento de Trabajo. Según expertos legales, el Departamento de Trabajo tiene autoridad para emitir una medida de ese tipo en base a su poder para regular la seguridad ocupacional, y dado que el mandato deja abierta la opción de no vacunarse a quienes se sometan a test regularmente, parece improbable que las demandas republicanas puedan tener éxito.

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