Jair Bolsonaro dijo que "solo Dios" lo sacará de la presidencia de Brasil

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En medio de una crisis institucional, el presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, habló ante miles de seguidores en la tradicional avenida Paulista de San Pablo y apuntó contra uno de los magistrados del Supremo Tribunal Federal, Alexandre de Moraes. 

"Cualquier decisión del señor Alexandre de Moraes no va a ser cumplida por este presidente. La paciencia de nuestro pueblo se agotó", aseguró el mandatario.

"El ministro todavía tiene tiempo para redimirse, tiene tiempo para archivar sus investigaciones", manifestó, nuevamente en referencia a De Moraes, quien en la previa de las manifestaciones de este martes ordenó la detención de uno de los aliados del presidente, el exdiputado Roberto Jefferson, por promover ataques antidemocráticos. "Debemos determinar que todos los presos políticos sean puestos en libertad", dijo en referencia a Jefferson, sin precisar cómo adoptaría una decisión de ese tipo desde el Ejecutivo.

Después de anunciar que no cumplirá con las decisiones de la Justicia, que lo investiga por varias razones, Bolsonaro insinuó una serie de amenazas a la democracia. "El alma de la democracia es el voto. No podemos admitir un sistema electoral que no proporciona ninguna seguridad (...). No podemos tener elecciones si hay dudas de los votantes", dijo.

Exigió la implementación de una reforma electoral ya rechazada por el Congreso que consiste en la impresión de los votos electrónicos para que los votos puedan ser contados físicamente y no solo por las urnas electrónicas. Enseguida pasó a atacar al Tribunal Supremo Electoral, responsable de supervisar las elecciones de 2022, y a su presidente, Luís Roberto Barroso.

"Nadie nos va a decir que el proceso (de conteo de votos) es seguro y confiable, porque no lo es", aseguró. "No puedo participar de una farsa como esa", agregó Bolsonaro que, sin embargo, no manejó la opción de no presentarse a la reelección. En otras ocasiones, el mandatario ha dicho que las elecciones no serán convocadas si no se implementa el voto impreso, algo que no repitió expresamente este martes.

Bolsonaro sí repitió que hay tres opciones para su futuro, "preso, muerto, o victorioso". Enseguida agregó: "Les digo a los canallas que nunca seré preso (...) les digo a los que quieren hacerme inelegible que solo Dios me saca".

El discurso del presidente, que en las próximas horas regresará a Brasilia, era el evento principal de las movilizaciones a favor de su gobierno celebradas desde temprano este martes, día en el que se conmemora el 199º aniversario de la independencia de Brasil. Al mediodía Bolsonaro habló ante sus seguidores en Brasilia, donde también amenazó al Supremo Tribunal Federal (STF) y dijo que la concurrencia era un "ultimátum" para todos los poderes.

Jair Bolsonaro dijo que "solo Dios" lo sacará de la presidencia de Brasil

En medio de una crisis institucional, el presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, habló ante miles de seguidores en la tradicional avenida Paulista de San Pablo y apuntó contra uno de los magistrados del Supremo Tribunal Federal, Alexandre de Moraes. 

"Cualquier decisión del señor Alexandre de Moraes no va a ser cumplida por este presidente. La paciencia de nuestro pueblo se agotó", aseguró el mandatario.

"El ministro todavía tiene tiempo para redimirse, tiene tiempo para archivar sus investigaciones", manifestó, nuevamente en referencia a De Moraes, quien en la previa de las manifestaciones de este martes ordenó la detención de uno de los aliados del presidente, el exdiputado Roberto Jefferson, por promover ataques antidemocráticos. "Debemos determinar que todos los presos políticos sean puestos en libertad", dijo en referencia a Jefferson, sin precisar cómo adoptaría una decisión de ese tipo desde el Ejecutivo.

Después de anunciar que no cumplirá con las decisiones de la Justicia, que lo investiga por varias razones, Bolsonaro insinuó una serie de amenazas a la democracia. "El alma de la democracia es el voto. No podemos admitir un sistema electoral que no proporciona ninguna seguridad (...). No podemos tener elecciones si hay dudas de los votantes", dijo.

Exigió la implementación de una reforma electoral ya rechazada por el Congreso que consiste en la impresión de los votos electrónicos para que los votos puedan ser contados físicamente y no solo por las urnas electrónicas. Enseguida pasó a atacar al Tribunal Supremo Electoral, responsable de supervisar las elecciones de 2022, y a su presidente, Luís Roberto Barroso.

"Nadie nos va a decir que el proceso (de conteo de votos) es seguro y confiable, porque no lo es", aseguró. "No puedo participar de una farsa como esa", agregó Bolsonaro que, sin embargo, no manejó la opción de no presentarse a la reelección. En otras ocasiones, el mandatario ha dicho que las elecciones no serán convocadas si no se implementa el voto impreso, algo que no repitió expresamente este martes.

Bolsonaro sí repitió que hay tres opciones para su futuro, "preso, muerto, o victorioso". Enseguida agregó: "Les digo a los canallas que nunca seré preso (...) les digo a los que quieren hacerme inelegible que solo Dios me saca".

El discurso del presidente, que en las próximas horas regresará a Brasilia, era el evento principal de las movilizaciones a favor de su gobierno celebradas desde temprano este martes, día en el que se conmemora el 199º aniversario de la independencia de Brasil. Al mediodía Bolsonaro habló ante sus seguidores en Brasilia, donde también amenazó al Supremo Tribunal Federal (STF) y dijo que la concurrencia era un "ultimátum" para todos los poderes.

En medio de una crisis institucional, el presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, habló ante miles de seguidores en la tradicional avenida Paulista de San Pablo y apuntó contra uno de los magistrados del Supremo Tribunal Federal, Alexandre de Moraes. 

"Cualquier decisión del señor Alexandre de Moraes no va a ser cumplida por este presidente. La paciencia de nuestro pueblo se agotó", aseguró el mandatario.

"El ministro todavía tiene tiempo para redimirse, tiene tiempo para archivar sus investigaciones", manifestó, nuevamente en referencia a De Moraes, quien en la previa de las manifestaciones de este martes ordenó la detención de uno de los aliados del presidente, el exdiputado Roberto Jefferson, por promover ataques antidemocráticos. "Debemos determinar que todos los presos políticos sean puestos en libertad", dijo en referencia a Jefferson, sin precisar cómo adoptaría una decisión de ese tipo desde el Ejecutivo.

Después de anunciar que no cumplirá con las decisiones de la Justicia, que lo investiga por varias razones, Bolsonaro insinuó una serie de amenazas a la democracia. "El alma de la democracia es el voto. No podemos admitir un sistema electoral que no proporciona ninguna seguridad (...). No podemos tener elecciones si hay dudas de los votantes", dijo.

Exigió la implementación de una reforma electoral ya rechazada por el Congreso que consiste en la impresión de los votos electrónicos para que los votos puedan ser contados físicamente y no solo por las urnas electrónicas. Enseguida pasó a atacar al Tribunal Supremo Electoral, responsable de supervisar las elecciones de 2022, y a su presidente, Luís Roberto Barroso.

"Nadie nos va a decir que el proceso (de conteo de votos) es seguro y confiable, porque no lo es", aseguró. "No puedo participar de una farsa como esa", agregó Bolsonaro que, sin embargo, no manejó la opción de no presentarse a la reelección. En otras ocasiones, el mandatario ha dicho que las elecciones no serán convocadas si no se implementa el voto impreso, algo que no repitió expresamente este martes.

Bolsonaro sí repitió que hay tres opciones para su futuro, "preso, muerto, o victorioso". Enseguida agregó: "Les digo a los canallas que nunca seré preso (...) les digo a los que quieren hacerme inelegible que solo Dios me saca".

El discurso del presidente, que en las próximas horas regresará a Brasilia, era el evento principal de las movilizaciones a favor de su gobierno celebradas desde temprano este martes, día en el que se conmemora el 199º aniversario de la independencia de Brasil. Al mediodía Bolsonaro habló ante sus seguidores en Brasilia, donde también amenazó al Supremo Tribunal Federal (STF) y dijo que la concurrencia era un "ultimátum" para todos los poderes.

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