Gilda: a 25 años de la muerte de una cantante que se convirtió en mito popular

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El 7 de septiembre de 1996, un camión chocó de frente con el micro en donde viajaba Gilda para dar un show en Entre Ríos. Ella murió cuando estaba en la cresta de su ola de popularidad. Nacía el mito.

Miriam Alejandra Bianchi, su verdadero nombre, fue una mujer poderosa que desafió estereotipos y superó barreras. Dejó su profesión de maestra jardinera y se dedicó a la música, su pasión. No respondía al parámetro estético voluptuoso del ambiente de la música popular, pero aún así se impuso con la composición de sus propias canciones. Incorporó nuevos sonidos y letras a un género habitualmente conservador y transmitió un mensaje de igualdad: varias generaciones de mujeres comenzaron a ver en ella una auténtico símbolo de autonomía y determinación. 

Con sus letras hablaba de los tópicos habituales -amor, desamor, desengaño, traición- pero también de mujeres que se plantaban y decían basta, que se hacían valer, capaces de escaparse por la ventana para gozar una noche de cumbia. “Te cerraré la puerta en la cara”. “Todo eso fuiste, pero perdiste”. “Pasito a pasito yo voy a dejarte”. Frases que se volvieron pequeñas máximas de resistencia y autodeterminación. Cantaba lo que muchas no se animaban a decir

Tributo a Gilda

El disco tributo Por siempre Gilda, que se publica en plataformas digitales en el día del 25° aniversario de su muerte, presenta nueve de sus clásicos interpretados por Soledad y una selección de artistas de la nueva generación: Zoe Gotusso, Feli Colina, An Espil, India Marte, Rocío Igarzábal, Emme, Brenda Asnicar y Natalie Pérez. La dirección artística es de Lito Vitale y en cada una de las versiones -algunas de ellas, claramente por fuera de la cumbia ortodoxa- revive el espíritu de una mujer que dejó huella en la historia de la música popular argentina

 

Gilda: a 25 años de la muerte de una cantante que se convirtió en mito popular

El 7 de septiembre de 1996, un camión chocó de frente con el micro en donde viajaba Gilda para dar un show en Entre Ríos. Ella murió cuando estaba en la cresta de su ola de popularidad. Nacía el mito.

Miriam Alejandra Bianchi, su verdadero nombre, fue una mujer poderosa que desafió estereotipos y superó barreras. Dejó su profesión de maestra jardinera y se dedicó a la música, su pasión. No respondía al parámetro estético voluptuoso del ambiente de la música popular, pero aún así se impuso con la composición de sus propias canciones. Incorporó nuevos sonidos y letras a un género habitualmente conservador y transmitió un mensaje de igualdad: varias generaciones de mujeres comenzaron a ver en ella una auténtico símbolo de autonomía y determinación. 

Con sus letras hablaba de los tópicos habituales -amor, desamor, desengaño, traición- pero también de mujeres que se plantaban y decían basta, que se hacían valer, capaces de escaparse por la ventana para gozar una noche de cumbia. “Te cerraré la puerta en la cara”. “Todo eso fuiste, pero perdiste”. “Pasito a pasito yo voy a dejarte”. Frases que se volvieron pequeñas máximas de resistencia y autodeterminación. Cantaba lo que muchas no se animaban a decir

Tributo a Gilda

El disco tributo Por siempre Gilda, que se publica en plataformas digitales en el día del 25° aniversario de su muerte, presenta nueve de sus clásicos interpretados por Soledad y una selección de artistas de la nueva generación: Zoe Gotusso, Feli Colina, An Espil, India Marte, Rocío Igarzábal, Emme, Brenda Asnicar y Natalie Pérez. La dirección artística es de Lito Vitale y en cada una de las versiones -algunas de ellas, claramente por fuera de la cumbia ortodoxa- revive el espíritu de una mujer que dejó huella en la historia de la música popular argentina

 

El 7 de septiembre de 1996, un camión chocó de frente con el micro en donde viajaba Gilda para dar un show en Entre Ríos. Ella murió cuando estaba en la cresta de su ola de popularidad. Nacía el mito.

Miriam Alejandra Bianchi, su verdadero nombre, fue una mujer poderosa que desafió estereotipos y superó barreras. Dejó su profesión de maestra jardinera y se dedicó a la música, su pasión. No respondía al parámetro estético voluptuoso del ambiente de la música popular, pero aún así se impuso con la composición de sus propias canciones. Incorporó nuevos sonidos y letras a un género habitualmente conservador y transmitió un mensaje de igualdad: varias generaciones de mujeres comenzaron a ver en ella una auténtico símbolo de autonomía y determinación. 

Con sus letras hablaba de los tópicos habituales -amor, desamor, desengaño, traición- pero también de mujeres que se plantaban y decían basta, que se hacían valer, capaces de escaparse por la ventana para gozar una noche de cumbia. “Te cerraré la puerta en la cara”. “Todo eso fuiste, pero perdiste”. “Pasito a pasito yo voy a dejarte”. Frases que se volvieron pequeñas máximas de resistencia y autodeterminación. Cantaba lo que muchas no se animaban a decir

Tributo a Gilda

El disco tributo Por siempre Gilda, que se publica en plataformas digitales en el día del 25° aniversario de su muerte, presenta nueve de sus clásicos interpretados por Soledad y una selección de artistas de la nueva generación: Zoe Gotusso, Feli Colina, An Espil, India Marte, Rocío Igarzábal, Emme, Brenda Asnicar y Natalie Pérez. La dirección artística es de Lito Vitale y en cada una de las versiones -algunas de ellas, claramente por fuera de la cumbia ortodoxa- revive el espíritu de una mujer que dejó huella en la historia de la música popular argentina

 

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