Julio Cortázar, vida, pasiones y obra de un escritor revolucionario en más de un sentido

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Julio Cortázar (24 de agosto de 1914-12 de febrero de 1984) fue escritor argentino para el mundo, parte relevante de la narrativa latinoamericana que explotó como boom en los años 60. Su obra es extensa y diversa; escribió cuentos, novelas, poemas, artículos periodísticos, comics y también hizo teoría sobre su propia obra. Patentó un estilo que parte de cuestionamientos vitales, del sentido profundo de la vida y del mundo, siempre presentes en sus obras -de marcado carácter experimental. Como tal, es considerado uno de los mayores innovadores de la lengua y la narrativa en lengua castellana. 

En Buenos Aires fue vecino de los barrios de Palermo y Agronomía, aunque la mayor parte de su vida vivió en París. Fue maestro de escuela y profesor universitario, amaba el jazz, el boxeo, los viajes y los gatos. Tenía un gran sentido del humor y asumió un importante compromiso político con los movimientos revolucionarios del continente. 

"El perseguidor" y la marihuana

El escritor y periodista Martín Caparrós tuvo el privilegio de haber entrevistado por última vez a Cortázar, en su visita a Buenos Aires en diciembre de 1983, poco antes de morir. En una extensa crónica publicada en la versión en español del diario The New York Times contó detalles de aquella conversación y también, una divertida anécdota. "Cuando nos íbamos —compartimos un taxi— le pregunté por algo que siempre me había intrigado: ¿por qué se le ocurrió escribir que Johnny Carter, el protagonista de El perseguidor, se hace adicto incurable, sufre terribles abstinencias y por fin muere de una imposible sobredosis de marihuana? Cortázar se rio y me dijo que sí, que era un error, que en 1958, cuando escribió la historia, no tenía ni idea de ninguna droga y puso marihuana como podía haber puesto lavandina".

Investigado por la dictadura militar

De reconocida militancia política de izquierda, a Cortázar no le resultó ajena la cruel realidad que impuso la dictadura cívico-militar que gobernó Argentina entre 1976 y 1983. Los servicios de inteligencia de aquel gobierno de facto recogieron información sobre su participación internacional en la denuncia de los crímenes perpetrados por el terrorismo de Estado en Latinoamérica. La ficha del escritor fue hallada entre "las 217.000 fichas personales" del archivo de la Dirección de Inteligencia de la Policía de la Provincia de Buenos Aires (DIPPBA) que decidió investigar a Cortázar en esos años, reveló Samanta Salvatori, directora del programa de investigación de la Comisión Provincial por la Memoria (CPM). 

Julio Cortázar, vida, pasiones y obra de un escritor revolucionario en más de un sentido

Julio Cortázar (24 de agosto de 1914-12 de febrero de 1984) fue escritor argentino para el mundo, parte relevante de la narrativa latinoamericana que explotó como boom en los años 60. Su obra es extensa y diversa; escribió cuentos, novelas, poemas, artículos periodísticos, comics y también hizo teoría sobre su propia obra. Patentó un estilo que parte de cuestionamientos vitales, del sentido profundo de la vida y del mundo, siempre presentes en sus obras -de marcado carácter experimental. Como tal, es considerado uno de los mayores innovadores de la lengua y la narrativa en lengua castellana. 

En Buenos Aires fue vecino de los barrios de Palermo y Agronomía, aunque la mayor parte de su vida vivió en París. Fue maestro de escuela y profesor universitario, amaba el jazz, el boxeo, los viajes y los gatos. Tenía un gran sentido del humor y asumió un importante compromiso político con los movimientos revolucionarios del continente. 

"El perseguidor" y la marihuana

El escritor y periodista Martín Caparrós tuvo el privilegio de haber entrevistado por última vez a Cortázar, en su visita a Buenos Aires en diciembre de 1983, poco antes de morir. En una extensa crónica publicada en la versión en español del diario The New York Times contó detalles de aquella conversación y también, una divertida anécdota. "Cuando nos íbamos —compartimos un taxi— le pregunté por algo que siempre me había intrigado: ¿por qué se le ocurrió escribir que Johnny Carter, el protagonista de El perseguidor, se hace adicto incurable, sufre terribles abstinencias y por fin muere de una imposible sobredosis de marihuana? Cortázar se rio y me dijo que sí, que era un error, que en 1958, cuando escribió la historia, no tenía ni idea de ninguna droga y puso marihuana como podía haber puesto lavandina".

Investigado por la dictadura militar

De reconocida militancia política de izquierda, a Cortázar no le resultó ajena la cruel realidad que impuso la dictadura cívico-militar que gobernó Argentina entre 1976 y 1983. Los servicios de inteligencia de aquel gobierno de facto recogieron información sobre su participación internacional en la denuncia de los crímenes perpetrados por el terrorismo de Estado en Latinoamérica. La ficha del escritor fue hallada entre "las 217.000 fichas personales" del archivo de la Dirección de Inteligencia de la Policía de la Provincia de Buenos Aires (DIPPBA) que decidió investigar a Cortázar en esos años, reveló Samanta Salvatori, directora del programa de investigación de la Comisión Provincial por la Memoria (CPM). 

Julio Cortázar (24 de agosto de 1914-12 de febrero de 1984) fue escritor argentino para el mundo, parte relevante de la narrativa latinoamericana que explotó como boom en los años 60. Su obra es extensa y diversa; escribió cuentos, novelas, poemas, artículos periodísticos, comics y también hizo teoría sobre su propia obra. Patentó un estilo que parte de cuestionamientos vitales, del sentido profundo de la vida y del mundo, siempre presentes en sus obras -de marcado carácter experimental. Como tal, es considerado uno de los mayores innovadores de la lengua y la narrativa en lengua castellana. 

En Buenos Aires fue vecino de los barrios de Palermo y Agronomía, aunque la mayor parte de su vida vivió en París. Fue maestro de escuela y profesor universitario, amaba el jazz, el boxeo, los viajes y los gatos. Tenía un gran sentido del humor y asumió un importante compromiso político con los movimientos revolucionarios del continente. 

"El perseguidor" y la marihuana

El escritor y periodista Martín Caparrós tuvo el privilegio de haber entrevistado por última vez a Cortázar, en su visita a Buenos Aires en diciembre de 1983, poco antes de morir. En una extensa crónica publicada en la versión en español del diario The New York Times contó detalles de aquella conversación y también, una divertida anécdota. "Cuando nos íbamos —compartimos un taxi— le pregunté por algo que siempre me había intrigado: ¿por qué se le ocurrió escribir que Johnny Carter, el protagonista de El perseguidor, se hace adicto incurable, sufre terribles abstinencias y por fin muere de una imposible sobredosis de marihuana? Cortázar se rio y me dijo que sí, que era un error, que en 1958, cuando escribió la historia, no tenía ni idea de ninguna droga y puso marihuana como podía haber puesto lavandina".

Investigado por la dictadura militar

De reconocida militancia política de izquierda, a Cortázar no le resultó ajena la cruel realidad que impuso la dictadura cívico-militar que gobernó Argentina entre 1976 y 1983. Los servicios de inteligencia de aquel gobierno de facto recogieron información sobre su participación internacional en la denuncia de los crímenes perpetrados por el terrorismo de Estado en Latinoamérica. La ficha del escritor fue hallada entre "las 217.000 fichas personales" del archivo de la Dirección de Inteligencia de la Policía de la Provincia de Buenos Aires (DIPPBA) que decidió investigar a Cortázar en esos años, reveló Samanta Salvatori, directora del programa de investigación de la Comisión Provincial por la Memoria (CPM). 

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