La joven que denunció a Bussi por abuso sexual dice que la Justicia no quiere investigar

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Lupe, la tucumana de 26 años que había denunciado al legislador Ricardo Bussi por violencia física y sexual, se encadenó frente a la Quinta de Olivos y la Casa Rosada para pedir por el desafuero del titular. Además, la joven apuntó que la causa a cargo del juez Francisco Pisa y la jueza Alicia Freindenberg está frenada porque "ni quieren investigar".

Desde que hizo pública su denuncia por violencia sexual las amenazas de muerte hicieron cotidianas: "Allá vivo encerrada, ni al patio puedo salir", relató la mujer y dijo que se sentía presa mientras que el político "camina libremente". "Yo hace más de un año que no voy ni al médico", indicó y marcó que desde el inicio de la causa nunca le ofrecieron contención psicológica. Por el contrario, referentes del espacio político liderado por Bussi la acosaban todo el tiempo y la amedrentaban aún con una consigna de la Policía Federal en la puerta de su casa.

"La justicia no está haciendo nada", apuntó Lupe y contó que también existe otra denuncia por parte de otra mujer que declaró haber sido abusada por Ricardo Bussi. Sin embargo, advirtió que no había registro que la denuncia comenzara algún proceso y que solo había quedado registrada en la mesa de entrada.

El ataque de Bussi

Dos años atrás, Lupe se acercó al partido Fuerza Republicana, liderado por Bussi, con la promesa de conseguir un trabajo. El primer mes que fue a cobrar su salario, descubrió que le habían creado una cuenta paralela y que en ella había depositados 600 mil pesos.

El 11 de mayo del 2020 se acercó a la Legislatura para conversar con el titular pero Bussi respondió con violencia física y sexual sobre la joven. Cuando Lupe se acercó al hospital de la zona, punteros políticos del espacio del político la golpearon violentamente. "Si mi provincia no me da garantías de seguridad tendré que quedarme a vivir en Buenos Aires", aseguró la víctima.

La joven que denunció a Bussi por abuso sexual dice que la Justicia no quiere investigar

Lupe, la tucumana de 26 años que había denunciado al legislador Ricardo Bussi por violencia física y sexual, se encadenó frente a la Quinta de Olivos y la Casa Rosada para pedir por el desafuero del titular. Además, la joven apuntó que la causa a cargo del juez Francisco Pisa y la jueza Alicia Freindenberg está frenada porque "ni quieren investigar".

Desde que hizo pública su denuncia por violencia sexual las amenazas de muerte hicieron cotidianas: "Allá vivo encerrada, ni al patio puedo salir", relató la mujer y dijo que se sentía presa mientras que el político "camina libremente". "Yo hace más de un año que no voy ni al médico", indicó y marcó que desde el inicio de la causa nunca le ofrecieron contención psicológica. Por el contrario, referentes del espacio político liderado por Bussi la acosaban todo el tiempo y la amedrentaban aún con una consigna de la Policía Federal en la puerta de su casa.

"La justicia no está haciendo nada", apuntó Lupe y contó que también existe otra denuncia por parte de otra mujer que declaró haber sido abusada por Ricardo Bussi. Sin embargo, advirtió que no había registro que la denuncia comenzara algún proceso y que solo había quedado registrada en la mesa de entrada.

El ataque de Bussi

Dos años atrás, Lupe se acercó al partido Fuerza Republicana, liderado por Bussi, con la promesa de conseguir un trabajo. El primer mes que fue a cobrar su salario, descubrió que le habían creado una cuenta paralela y que en ella había depositados 600 mil pesos.

El 11 de mayo del 2020 se acercó a la Legislatura para conversar con el titular pero Bussi respondió con violencia física y sexual sobre la joven. Cuando Lupe se acercó al hospital de la zona, punteros políticos del espacio del político la golpearon violentamente. "Si mi provincia no me da garantías de seguridad tendré que quedarme a vivir en Buenos Aires", aseguró la víctima.

Lupe, la tucumana de 26 años que había denunciado al legislador Ricardo Bussi por violencia física y sexual, se encadenó frente a la Quinta de Olivos y la Casa Rosada para pedir por el desafuero del titular. Además, la joven apuntó que la causa a cargo del juez Francisco Pisa y la jueza Alicia Freindenberg está frenada porque "ni quieren investigar".

Desde que hizo pública su denuncia por violencia sexual las amenazas de muerte hicieron cotidianas: "Allá vivo encerrada, ni al patio puedo salir", relató la mujer y dijo que se sentía presa mientras que el político "camina libremente". "Yo hace más de un año que no voy ni al médico", indicó y marcó que desde el inicio de la causa nunca le ofrecieron contención psicológica. Por el contrario, referentes del espacio político liderado por Bussi la acosaban todo el tiempo y la amedrentaban aún con una consigna de la Policía Federal en la puerta de su casa.

"La justicia no está haciendo nada", apuntó Lupe y contó que también existe otra denuncia por parte de otra mujer que declaró haber sido abusada por Ricardo Bussi. Sin embargo, advirtió que no había registro que la denuncia comenzara algún proceso y que solo había quedado registrada en la mesa de entrada.

El ataque de Bussi

Dos años atrás, Lupe se acercó al partido Fuerza Republicana, liderado por Bussi, con la promesa de conseguir un trabajo. El primer mes que fue a cobrar su salario, descubrió que le habían creado una cuenta paralela y que en ella había depositados 600 mil pesos.

El 11 de mayo del 2020 se acercó a la Legislatura para conversar con el titular pero Bussi respondió con violencia física y sexual sobre la joven. Cuando Lupe se acercó al hospital de la zona, punteros políticos del espacio del político la golpearon violentamente. "Si mi provincia no me da garantías de seguridad tendré que quedarme a vivir en Buenos Aires", aseguró la víctima.

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