El legado de D10S: el mundo sigue llorando por Maradona

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Diego Maradona murió el miércoles 25 de noviembre al mediodía.  Se descompensó tras sufrir un paro cardíaco en su casa del barrio San Andrés, en Tigre. Desde que era simplemente "Pelusa", ese bajito, zurdo, con una porra llena de rulos y el sueño de jugar un mundial hizo lo que quiso. Diego -así, sin apellido porque Diego a secas es el único- vivió a su manera. Un rebelde llevando una pelota. Un distinto, nacido y criado en Villa Fiorito, en el pobre conurbano bonaerense, que llegó a lo más alto del fútbol mundial. Y junto con él, llevó a todos los argentinos.

Maradona es tan inabarcable como el amor que genera. El gol a Inglaterra en México 1986, su máximo hit, es la metáfora más acabada de su vida. Solo contra todos, en una corrida mágica llena de tironeos, cuidándose siempre de los que lo rodean y de los excesos en las gambetas, en la definición de una vida mediatizada como ninguna.

Alguna vez el escritor Eduardo Galeano dijo que a Diego lo adoran porque es "el más humano de todos los dioses" y que, por muy humanos que sean, los dioses no se jubilan.

Diego fue el dios del fútbol y lo seguirá siendo. Como cantó Juanse: "Diego para siempre".

El primer capítulo de la serie "Maradona: Sueño Bendito" se estrena el 28 de octubre a las 22 en la pantalla de Canal 9.

El legado de D10S: el mundo sigue llorando por Maradona

Diego Maradona murió el miércoles 25 de noviembre al mediodía.  Se descompensó tras sufrir un paro cardíaco en su casa del barrio San Andrés, en Tigre. Desde que era simplemente "Pelusa", ese bajito, zurdo, con una porra llena de rulos y el sueño de jugar un mundial hizo lo que quiso. Diego -así, sin apellido porque Diego a secas es el único- vivió a su manera. Un rebelde llevando una pelota. Un distinto, nacido y criado en Villa Fiorito, en el pobre conurbano bonaerense, que llegó a lo más alto del fútbol mundial. Y junto con él, llevó a todos los argentinos.

Maradona es tan inabarcable como el amor que genera. El gol a Inglaterra en México 1986, su máximo hit, es la metáfora más acabada de su vida. Solo contra todos, en una corrida mágica llena de tironeos, cuidándose siempre de los que lo rodean y de los excesos en las gambetas, en la definición de una vida mediatizada como ninguna.

Alguna vez el escritor Eduardo Galeano dijo que a Diego lo adoran porque es "el más humano de todos los dioses" y que, por muy humanos que sean, los dioses no se jubilan.

Diego fue el dios del fútbol y lo seguirá siendo. Como cantó Juanse: "Diego para siempre".

El primer capítulo de la serie "Maradona: Sueño Bendito" se estrena el 28 de octubre a las 22 en la pantalla de Canal 9.

Diego Maradona murió el miércoles 25 de noviembre al mediodía.  Se descompensó tras sufrir un paro cardíaco en su casa del barrio San Andrés, en Tigre. Desde que era simplemente "Pelusa", ese bajito, zurdo, con una porra llena de rulos y el sueño de jugar un mundial hizo lo que quiso. Diego -así, sin apellido porque Diego a secas es el único- vivió a su manera. Un rebelde llevando una pelota. Un distinto, nacido y criado en Villa Fiorito, en el pobre conurbano bonaerense, que llegó a lo más alto del fútbol mundial. Y junto con él, llevó a todos los argentinos.

Maradona es tan inabarcable como el amor que genera. El gol a Inglaterra en México 1986, su máximo hit, es la metáfora más acabada de su vida. Solo contra todos, en una corrida mágica llena de tironeos, cuidándose siempre de los que lo rodean y de los excesos en las gambetas, en la definición de una vida mediatizada como ninguna.

Alguna vez el escritor Eduardo Galeano dijo que a Diego lo adoran porque es "el más humano de todos los dioses" y que, por muy humanos que sean, los dioses no se jubilan.

Diego fue el dios del fútbol y lo seguirá siendo. Como cantó Juanse: "Diego para siempre".

El primer capítulo de la serie "Maradona: Sueño Bendito" se estrena el 28 de octubre a las 22 en la pantalla de Canal 9.

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