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Romper las reglas: los desafíos del fútbol mixto

Paula Bolaños tiene 10 años, juega al fútbol en Cañuelas Fútbol Club con sus compañeros varones y sueña con algún día convertirse en una futbolista profesional. Sin embargo, un artículo de la Liga de Buenos Aires para las categorías infantiles le impide hacerlo.

Reglamentos que excluyen

El artículo 1 del reglamento de La Liga de Buenos Aires remarca que se trata de un torneo "exclusivamente para varones". Es una regla sexista: las niñas pueden aprender, jugar y divertirse pero cuando el ámbito se vuelve competitivo ya no pueden seguir y, para hacerlo, deben esperar a las ligas de fútbol femenino, lo que implica hasta los 12 o 14 años en algunos casos.

El Cañuelas Fútbol Club le puso un condimento interesante a la discusión: denunciaron que Paula no podía jugar con varones y la liga de Buenos Aires respondió con una sanción al equipo que consiste en quitarle los puntos obtenidos hasta el momento por partidos ganados o empatados. La postura del Club marcó un hito en el debate en torno al fútbol mixto: que Paula siga jugando, aunque le saquen los puntos al equipo.

"A mis compañeros no les importó, dijeron que los puntos le daban lo mismo y que ellos querían seguir jugando conmigo. A mi me puso feliz, porque sentí que ellos me querían", contó Paula a IP Noticias. 

El apoyo que recibe Paula 

"Cuando el Club planteó la situación, los compañeros de Paula decidieron que jugaban todos o no jugaba ninguno. Paula pasó por todos los estados de anímo, primero no quería que se tocara el tema, después estuvo muy sensible y lloraba, hasta que dudó de seguir jugando porque se sintió responsable de sus compañeros pierdan los puntos por ella", contó Gabriela de Santo, mamá de la niña. 

Y destadó: "Ahora transformó todo eso en juego y despliegue y pisa la cancha como nunca. Muchos me dijeron que no importa si no compite, pero es feo tener la responsabilidad de entrenar, cumplir y después quedarte mirando cómo juegan los varones. Nuestro objetivo es que la sligas pongan sobre la mesa el fútbol mixto".

Martín Yusti, coordinador de fútbol infantil de Cañuela, remarcó: "El fútbol femenino viene tomando mucha fuerza y para potenciarlo hay que formar a las chicas desde chiquitas. La liga tendría que aggionarse, el hecho de que Paula haya llegado hasta la fecha 13 y que ningún club se haya quejado significan que apoyan su juego". 

La jugadora Martina Iraola empatizó: "Me da bronca por Paula. Si cuando tenía su edad me hubieran dicho que no podía jugar, me hubiera puesto re mal". 

Romper las reglas: los desafíos del fútbol mixto

Paula Bolaños tiene 10 años, juega al fútbol en Cañuelas Fútbol Club con sus compañeros varones y sueña con algún día convertirse en una futbolista profesional. Sin embargo, un artículo de la Liga de Buenos Aires para las categorías infantiles le impide hacerlo.

Reglamentos que excluyen

El artículo 1 del reglamento de La Liga de Buenos Aires remarca que se trata de un torneo "exclusivamente para varones". Es una regla sexista: las niñas pueden aprender, jugar y divertirse pero cuando el ámbito se vuelve competitivo ya no pueden seguir y, para hacerlo, deben esperar a las ligas de fútbol femenino, lo que implica hasta los 12 o 14 años en algunos casos.

El Cañuelas Fútbol Club le puso un condimento interesante a la discusión: denunciaron que Paula no podía jugar con varones y la liga de Buenos Aires respondió con una sanción al equipo que consiste en quitarle los puntos obtenidos hasta el momento por partidos ganados o empatados. La postura del Club marcó un hito en el debate en torno al fútbol mixto: que Paula siga jugando, aunque le saquen los puntos al equipo.

"A mis compañeros no les importó, dijeron que los puntos le daban lo mismo y que ellos querían seguir jugando conmigo. A mi me puso feliz, porque sentí que ellos me querían", contó Paula a IP Noticias. 

El apoyo que recibe Paula 

"Cuando el Club planteó la situación, los compañeros de Paula decidieron que jugaban todos o no jugaba ninguno. Paula pasó por todos los estados de anímo, primero no quería que se tocara el tema, después estuvo muy sensible y lloraba, hasta que dudó de seguir jugando porque se sintió responsable de sus compañeros pierdan los puntos por ella", contó Gabriela de Santo, mamá de la niña. 

Y destadó: "Ahora transformó todo eso en juego y despliegue y pisa la cancha como nunca. Muchos me dijeron que no importa si no compite, pero es feo tener la responsabilidad de entrenar, cumplir y después quedarte mirando cómo juegan los varones. Nuestro objetivo es que la sligas pongan sobre la mesa el fútbol mixto".

Martín Yusti, coordinador de fútbol infantil de Cañuela, remarcó: "El fútbol femenino viene tomando mucha fuerza y para potenciarlo hay que formar a las chicas desde chiquitas. La liga tendría que aggionarse, el hecho de que Paula haya llegado hasta la fecha 13 y que ningún club se haya quejado significan que apoyan su juego". 

La jugadora Martina Iraola empatizó: "Me da bronca por Paula. Si cuando tenía su edad me hubieran dicho que no podía jugar, me hubiera puesto re mal". 

Paula Bolaños tiene 10 años, juega al fútbol en Cañuelas Fútbol Club con sus compañeros varones y sueña con algún día convertirse en una futbolista profesional. Sin embargo, un artículo de la Liga de Buenos Aires para las categorías infantiles le impide hacerlo.

Reglamentos que excluyen

El artículo 1 del reglamento de La Liga de Buenos Aires remarca que se trata de un torneo "exclusivamente para varones". Es una regla sexista: las niñas pueden aprender, jugar y divertirse pero cuando el ámbito se vuelve competitivo ya no pueden seguir y, para hacerlo, deben esperar a las ligas de fútbol femenino, lo que implica hasta los 12 o 14 años en algunos casos.

El Cañuelas Fútbol Club le puso un condimento interesante a la discusión: denunciaron que Paula no podía jugar con varones y la liga de Buenos Aires respondió con una sanción al equipo que consiste en quitarle los puntos obtenidos hasta el momento por partidos ganados o empatados. La postura del Club marcó un hito en el debate en torno al fútbol mixto: que Paula siga jugando, aunque le saquen los puntos al equipo.

"A mis compañeros no les importó, dijeron que los puntos le daban lo mismo y que ellos querían seguir jugando conmigo. A mi me puso feliz, porque sentí que ellos me querían", contó Paula a IP Noticias. 

El apoyo que recibe Paula 

"Cuando el Club planteó la situación, los compañeros de Paula decidieron que jugaban todos o no jugaba ninguno. Paula pasó por todos los estados de anímo, primero no quería que se tocara el tema, después estuvo muy sensible y lloraba, hasta que dudó de seguir jugando porque se sintió responsable de sus compañeros pierdan los puntos por ella", contó Gabriela de Santo, mamá de la niña. 

Y destadó: "Ahora transformó todo eso en juego y despliegue y pisa la cancha como nunca. Muchos me dijeron que no importa si no compite, pero es feo tener la responsabilidad de entrenar, cumplir y después quedarte mirando cómo juegan los varones. Nuestro objetivo es que la sligas pongan sobre la mesa el fútbol mixto".

Martín Yusti, coordinador de fútbol infantil de Cañuela, remarcó: "El fútbol femenino viene tomando mucha fuerza y para potenciarlo hay que formar a las chicas desde chiquitas. La liga tendría que aggionarse, el hecho de que Paula haya llegado hasta la fecha 13 y que ningún club se haya quejado significan que apoyan su juego". 

La jugadora Martina Iraola empatizó: "Me da bronca por Paula. Si cuando tenía su edad me hubieran dicho que no podía jugar, me hubiera puesto re mal". 

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