Anabel Cherubito: "Sobreviví a la televisión de los noventa"

Anabel Cherubito trabaja en la quinta temporada teatral de Ser Ellas, en la que actúa junto a Ana Celentano y Fabiana García Lago. La actriz nacida en Argentina y criada en España es una de las creadoras de la obra que representa diálogos imaginarios entre Simone de Beauvoir, Eva Perón y Frida Kahlo.

En una charla con Agustina Kämpfer para Algo que contar, la artista comentó sobre las idas y vueltas entre los dos países y dio su punto de vista sobre la realidad política.

Antes de empezar con la obra que lleva años en carteleras porteñas, Anabel sufrió la pérdida de un embarazo. Después, cuando ya interpretaba a la pensadora y escritora francesa, gestó a su primera hija, Simona.

"Arranqué la obra diciendo que no quería ser madre. Yo elegía ser Simone de Beauvoir porque la leo desde muy chica y la amo, me ha acompañado toda la vida. En el transcurso de estos años ha pasado de todo; terminé embarazada siendo Simone, disimulando la panza hasta el quinto mes porque ni ella ni las otras dos estuvieron nunca embarazadas", relató.

Acerca del tono y la temática de Ser Ellas, Cherubito consideró que la obra "desromantiza la maternidad", y que las tres figuras que se representan son "madres de todas las mujeres".

Crisis de la democracia

Desde que se expone públicamente a través de la actuación y por periodos en la televisión, Anabel Cherubito expresa convicciones políticas que, según comentó, iniciaron durante su crianza. En la actualidad forma parte del colectivo feminista Actrices Argentinas.

"No se ha logrado una verdadera democracia en el mundo. El sistema, como se ha propuesto hasta ahora, capitalista, patriarcal, machista, ha fracasado: la mitad de la humanidad es pobre y de esa mitad de la humanidad, las mujeres y niños mucho más. Entonces hay algo que no está funcionando. Si la mitad de la humanidad es pobre, ¿dónde está la democracia y la libertad?", reflexionó.

A continuación, se expresó preocupada por la radicalización, la intolerancia política y el avance de las corrientes de ultraderecha. "Deberíamos empezar a pensarnos como humanidad, no como naciones ni patria. Para llevar una vida armoniosa dentro de la Tierra, que va a seguir adelante, pero estamos terminando con la biodiversidad y ya están aquí las consecuencias", sostuvo.

Argentina y España

Basada en la experiencia sobre una parte de su carrera hecha en Argentina, Anabel dijo que se considera "una sobreviviente de la televisión en los 90".

"Todo lo que tenías para decir había que decirlo desnuda. Todo pasaba por lo físico, y me costó mucho. Yo nunca me sentí una bomba sexual. Lo pasé mal, me fui de programas, me echaron de ficciones por no querer estar en ropa interior, o discutí con productores porque querían que haga algo que no quería", recordó.

Por otra parte, reflexionó sobre la identidad que se construye al dividir la vida en dos países. "Tengo una doble identidad en todo. El lugar donde te crías, donde aprendes todo, te desarrollas, compartes, es lo más importante. A mi me tuvieron y a los 15 días ya no estaba más en Argentina", dijo.

Y agregó: "A veces no me siento de ninguno de los dos, y ¿por qué me tengo que sentir de un lado de otro? Tenemos que pensarnos como humanidad, ya no importa el acento que tengas, de donde eres; importa qué haces con tu vida y qué generas a tu alrededor". 

Podés ver Algo que contar con Agustina Kämpfer de lunes a viernes a las 23.30 por la pantalla de IP.