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Gerardo Romano: "Me hice actor para poder decir lo que pensaba"

El nombre de Gerardo Romano aparece a menudo entre los destacados en el mundo del teatro y cine argentino. También se lo asocia con las posturas políticas e ideológicas que el actor defiende públicamente.

En una charla con Agustina Kämpfer para Algo que contar, el también abogado y exfuncionario del Ministerio de Justicia se refirió a su presente familiar. "Es difícil ser un buen padre, una buena persona, en una sociedad deshonesta. En mi paternidad soy bastante exigente", señaló.

Consultado sobre episodios de persecución en su contra por afinidad política, recordó su participación en la serie Zona de Riesgo.

"Tuve todo tipo de ataques siempre, en general. La homofobia la había visto, no la había padecido", recordó, y relató una situación en la que intervino judicialmente ante un acto de homoodio por parte de autoridades policiales.

Comienzos en la actuación

Antes de convertirse en actor, Romano ejerció la abogacía y se desempeñó como funcionario del Ministerio de Justicia de la Nación. "No había ido al teatro. Era un tipo intelectual, universitario. Pero no le encontraba la vuelta al teatro. Fui a los 28 años porque me invitó una chica que me gustaba", rememoró.

A continuación, contó por qué se inclinó por una carrera artística.

"Tenía muchas aptitudes como actor. Las descubrí cuando me metí en un curso. Todos opinaron, y los que podían envidiarme o descalificarme, me elogiaban, los que tenían empatía conmigo, también. El profesor me eligió para hacer una obra y acerté. Entonces no podía resistir a esto que fluía tan fácilmente, y que era más copado que andar con expedientes y escribiendo".

La actualidad del país y la democracia

"La democracia está siempre en riesgo porque la codicia, motor del capitalismo, nos puede llevar a algo como: 'quiero más, dale, sacá la cana a la calle'", sintetizó el actor. 

En esa línea, se refirió a la indigencia y la relación con la democracia: "Con gente tirada en la calle, tenemos plata afuera, fugada, evadida, y la gente con hambre; ¿eso es democracia? No lo quiero", sostuvo.

Por último, dio su punto de vista respecto del principal partido de la coalición opositora al gobierno del Frente de Todos:

"Me fustiga lo difícil que se va poniendo. Que haya un partido que dirija el país como es el PRO, que es una agencia de publicidad. No son políticos formados, cultos, con capacidad intelectual acendrada en el plano político y un ejercicio de la ética. Los reyes de la codicia en la Política, diciendo lo que hay que pagar o no hay que pagar", advirtió.

Podés ver Algo que contar con Agustina Kämpfer de lunes a viernes a las 23.30 por la pantalla de IP.

Gerardo Romano: "Me hice actor para poder decir lo que pensaba"

El nombre de Gerardo Romano aparece a menudo entre los destacados en el mundo del teatro y cine argentino. También se lo asocia con las posturas políticas e ideológicas que el actor defiende públicamente.

En una charla con Agustina Kämpfer para Algo que contar, el también abogado y exfuncionario del Ministerio de Justicia se refirió a su presente familiar. "Es difícil ser un buen padre, una buena persona, en una sociedad deshonesta. En mi paternidad soy bastante exigente", señaló.

Consultado sobre episodios de persecución en su contra por afinidad política, recordó su participación en la serie Zona de Riesgo.

"Tuve todo tipo de ataques siempre, en general. La homofobia la había visto, no la había padecido", recordó, y relató una situación en la que intervino judicialmente ante un acto de homoodio por parte de autoridades policiales.

Comienzos en la actuación

Antes de convertirse en actor, Romano ejerció la abogacía y se desempeñó como funcionario del Ministerio de Justicia de la Nación. "No había ido al teatro. Era un tipo intelectual, universitario. Pero no le encontraba la vuelta al teatro. Fui a los 28 años porque me invitó una chica que me gustaba", rememoró.

A continuación, contó por qué se inclinó por una carrera artística.

"Tenía muchas aptitudes como actor. Las descubrí cuando me metí en un curso. Todos opinaron, y los que podían envidiarme o descalificarme, me elogiaban, los que tenían empatía conmigo, también. El profesor me eligió para hacer una obra y acerté. Entonces no podía resistir a esto que fluía tan fácilmente, y que era más copado que andar con expedientes y escribiendo".

La actualidad del país y la democracia

"La democracia está siempre en riesgo porque la codicia, motor del capitalismo, nos puede llevar a algo como: 'quiero más, dale, sacá la cana a la calle'", sintetizó el actor. 

En esa línea, se refirió a la indigencia y la relación con la democracia: "Con gente tirada en la calle, tenemos plata afuera, fugada, evadida, y la gente con hambre; ¿eso es democracia? No lo quiero", sostuvo.

Por último, dio su punto de vista respecto del principal partido de la coalición opositora al gobierno del Frente de Todos:

"Me fustiga lo difícil que se va poniendo. Que haya un partido que dirija el país como es el PRO, que es una agencia de publicidad. No son políticos formados, cultos, con capacidad intelectual acendrada en el plano político y un ejercicio de la ética. Los reyes de la codicia en la Política, diciendo lo que hay que pagar o no hay que pagar", advirtió.

Podés ver Algo que contar con Agustina Kämpfer de lunes a viernes a las 23.30 por la pantalla de IP.

El nombre de Gerardo Romano aparece a menudo entre los destacados en el mundo del teatro y cine argentino. También se lo asocia con las posturas políticas e ideológicas que el actor defiende públicamente.

En una charla con Agustina Kämpfer para Algo que contar, el también abogado y exfuncionario del Ministerio de Justicia se refirió a su presente familiar. "Es difícil ser un buen padre, una buena persona, en una sociedad deshonesta. En mi paternidad soy bastante exigente", señaló.

Consultado sobre episodios de persecución en su contra por afinidad política, recordó su participación en la serie Zona de Riesgo.

"Tuve todo tipo de ataques siempre, en general. La homofobia la había visto, no la había padecido", recordó, y relató una situación en la que intervino judicialmente ante un acto de homoodio por parte de autoridades policiales.

Comienzos en la actuación

Antes de convertirse en actor, Romano ejerció la abogacía y se desempeñó como funcionario del Ministerio de Justicia de la Nación. "No había ido al teatro. Era un tipo intelectual, universitario. Pero no le encontraba la vuelta al teatro. Fui a los 28 años porque me invitó una chica que me gustaba", rememoró.

A continuación, contó por qué se inclinó por una carrera artística.

"Tenía muchas aptitudes como actor. Las descubrí cuando me metí en un curso. Todos opinaron, y los que podían envidiarme o descalificarme, me elogiaban, los que tenían empatía conmigo, también. El profesor me eligió para hacer una obra y acerté. Entonces no podía resistir a esto que fluía tan fácilmente, y que era más copado que andar con expedientes y escribiendo".

La actualidad del país y la democracia

"La democracia está siempre en riesgo porque la codicia, motor del capitalismo, nos puede llevar a algo como: 'quiero más, dale, sacá la cana a la calle'", sintetizó el actor. 

En esa línea, se refirió a la indigencia y la relación con la democracia: "Con gente tirada en la calle, tenemos plata afuera, fugada, evadida, y la gente con hambre; ¿eso es democracia? No lo quiero", sostuvo.

Por último, dio su punto de vista respecto del principal partido de la coalición opositora al gobierno del Frente de Todos:

"Me fustiga lo difícil que se va poniendo. Que haya un partido que dirija el país como es el PRO, que es una agencia de publicidad. No son políticos formados, cultos, con capacidad intelectual acendrada en el plano político y un ejercicio de la ética. Los reyes de la codicia en la Política, diciendo lo que hay que pagar o no hay que pagar", advirtió.

Podés ver Algo que contar con Agustina Kämpfer de lunes a viernes a las 23.30 por la pantalla de IP.

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