9 de julio: el rol de las mujeres que gestaron la patria

El rol de las mujeres en la Independencia fue fundamental. Sin embargo, quedaron invisibilizadas por el relato oficial y patriarcal.

El rol de las mujeres en la gesta de la Independencia fue fundamental. Aquel proceso político y social, que conformó el primer gobierno patrio de la historia argentina, contó con la participación de diferentes mujeres que con ideas y hechos dejaron una huella imborrable en la historia del país. Sin embargo, quedaron invisibilizadas por el relato oficial y patriarcal, e inclusive muchas de ellas murieron sumidas en la pobreza.

Para contextualizar, 200 años atrás las mujeres no podían participar de la política y la vida pública: su figura estaba relegada únicamente a los cuidados de hogar y la familia. En este contexto, sólo las esposas o familiares de los revolucionarios pudieron ponerse en acción y formar parte de la gesta de la independencia.

Mujeres que hicieron la patria

María Remedios del Valle 

Nació en la ciudad de Buenos Aires en 1767, que en ese entonces era la capital de la gobernación del Río de la Plata, en el Virreinato del Perú. Era afrodescendiente e integró el Ejército del Alto Perú, participando en varias batallas independentistas. En la batalla de Tucumán en 1812 los soldados la apodaron “la madre de la patria” por salvar cientos de vidas en pleno combate. Un año después fue tomada prisionera por los españoles, que la azotaron durante más de una semana. Pudo escapar y se incorporó a las fuerzas de Martín Miguel de Güemes. Cuando terminaron las guerras vivió durante muchos años en la indigencia, obligada a pedir comida en las iglesias para sobrevivir.

A mediados de 1827, el general y diputado Juan José Viamonte la reconoció pidiendo limosna y la ayudó a obtener una pensión que le permitió pasar sus últimos años con dignidad. Más tarde se le otorgó el rango de Sargenta Mayor de Caballería del Ejército. Además, en su honor en 2012 se sancionó la Ley N°26.852 que conmemora cada 8 de noviembre el “Día Nacional de los y las Afroargentinas y de la Cultura Afro”. Su cara estará en uno de los billetes moneda de curso legal en el país.

Juana Azurduy

Fue una patriota del Alto Perú que luchó activamente en las batallas por la independencia. Se sumó al Ejército del Norte, liderado por Manuel Belgrano, reclutó a 10 mil indígenas, conformó el grupo "Las amazonas", comandó tropas y colaboró con Martín Miguel de Güemes en más de 30 combates que culminaron con la liberación de las ciudades de Arequipa, Puno, Cusco y La Paz.

Belgrano le regaló su sable y exigió que fuera nombrada Teniente Coronel del Ejército, grado que recién alcanzó 100 años más tarde tras morir en el olvido y la pobreza. Próximamente, su cara estará en uno de los billetes moneda de curso legal en el país, al igual que ya lo están los de las figuras masculinas de la historia.

 

Mariquita Sánchez de Thompson

Reconocida por ser una de las creadoras del Himno Nacional y por ceder su casa para que los principales personajes políticos de la época pudieran debatir sobre política e ideología. María Josefa Petrona de Todos los Santos Sánchez de Velasco y Trillo nació en una familia acomodada que la obligó a casarse con un hombre pese a estar enamorada de su primo, Martín Jacobo Thompson.

A los 15 años se presentó ante el virrey Sobremonte para pedirle que dejara sin efecto el arreglo matrimonial que hicieron sus padres y le permitiera casarse con Thompson. Desde ese momento, abrazó la causa independentista y fue una referente entre las mujeres de la elite rioplatense. Distinguida por ser una gran observadora y crítica de la época, colaboró financieramente con todos los organismos que trabajaban por la independencia y alzó la voz en contra de muchos de los principios culturales de la época, en particular los vinculados a los derechos de las mujeres.

La “Quinta de los Ombúes”, ubicada en lo que conocemos como San Isidro, fue el lugar donde Mariquita brilló con su personalidad y participación en los debates más controversiales. El lugar fue declarado Monumento Histórico Nacional en 2007 para su preservación como testimonio de pasado local y nacional.

Macacha Güemes

Era hermana del general Martín Miguel de Güemes y tuvo un rol fundamental en la política de la época. A pesar de pertenecer a la alta sociedad salteña, al igual que su hermano y su marido, no estaba de acuerdo con el maltrato a los empleados y así consiguió la lealtad y el respeto de los peones de sus haciendas, con quienes conformaría luego su ejército. Cuando el general Güemes, asignado en la gobernación de Salta, partía a una guerra, era Macacha quien quedaba al frente del Gobierno local.

Macacha se unió a la causa de la independencia, convirtió su casa en un taller para la confección de uniformes del ejército y cuando la corona española sitió la ciudad, coordinó y llevó adelante las tareas de espionaje y las misiones del ejército de “Los infernales”, el ejército de gauchos. Como muchas otras mujeres fue olvidada por la historia a pesar de haber sido parte fundamental. En 2014 se buscó que sus restos fueran trasladados al Panteón de las Glorias del Norte, donde se encuentran los de su hermano, pero la iniciativa no prosperó.

Guadalupe Cuenca

Nació en el actual territorio de Chuquisaca, Bolivia. Estudiaba abogacía y teología en la universidad local. Se casó con Mariano Moreno y ambos se instalaron en Buenos Aires. Las cartas que le envió a Moreno durante el viaje en el que murió evidenciaron su gran capacidad de análisis y estrategia y su interés por los acontecimientos políticos. Cuando enviudó le pidió ayuda económica al Triunvirato para subsistir. Sus restos descansan junto con los de su marido en el Cementerio de Héroes del barrio porteño de Recoleta.

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