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Ley de Identidad de Género: a 10 años de la sanción

Este 9 de mayo se cumplen 10 años de la sanción de la Ley de Identidad de Género en Argentina. Una normativa que cambió la cotidianeidad de las personas trans, por ejemplo, en la simpleza de que su nombre legal coincida con su apariencia física.

Para estas identidades, ser llamados en espacios públicos como una sala de espera de un centro de salud o en un establecimiento educativo dejó de ser una incomodidad.

Con la sanción de la ley, el Estado argentino por fin reconoció los derechos del colectivo LGBTQI. Además, marcó un hito histórico ya que fue la primera normativa del mundo que no patologizó las identidades trans. Es decir, que una persona que se autopercibe con un género distinto al de su nacimiento no requiere pasar por atención psicológica o psiquiátrica para iniciar el cambio de DNI.

Ley 26.743

Los detalles del texto aprobado hace una década:

  • Establece el derecho de las personas travestis trans a modificar nombre, imagen y sexo del DNI sin necesidad de iniciar un proceso judicial
  • Garantiza el acceso a los tratamientos hormonales e intervenciones quirúrgicas para adecuar el cuerpo a la identidad autopercibida
  • Asegura el derecho a ser tratados de acuerdo a esa percepción.
  • Ordena que todos los tratamientos médicos de adecuación del cuerpo a la expresión del género sean incluidos en el Programa Médico Obligatorio para que se garantice la cobertura de las prácticas en todo el sistema de salud del país, tanto público como privado.

Según el Registro Nacional de las Personas (RENAPER) desde la sanción de la ley hasta abril de 2021 unas 9.383 personas rectificaron sus datos en el DNI de acuerdo a su identidad de género autopercibida. De ese total, menos del 1% corresponde a menores de 9 años, casi el 15% a niños y niñas de entre 10 y 19 años y el 67% a personas de 20 a 39 años. 

Infancias trans

Una identidad de género no se forja de manera instantánea, se trata de un largo recorrido. En muchos casos, las personas travestis trans desarrollan su autopercepción de género en la infancia o adolescencia. De acuerdo a los datos que el RENAPER relevó hasta 2018 estos son los cambios de DNI en niños y niñas trans:

  • 1 a 5 años: cinco niños y niñas.
  • 6 a 12 años: 30 niños y niñas.
  • 13 a 15 años: 66 adolescentes.

En cuanto a estas estadísticas, la Asociación Infancias Libres informó que durante 2018 y 2021 el 36% de las familias tuvieron dificultades para realizar el trámite de rectificación de género y el 60% de las familias totales declararon no conocer ninguna experiencia de niñez travesti trans anterior a la de su hijo o hija. 

Por otro lado, una estadística realizada por la Red latinoamericana y del caribe de personas trans (RED LAC) durante el 2020 da cuenta el 70% de las expulsiones del hogar a las personas trans se realiza durante la adolescencia, entre una edad que ronda los 13 y 17 años.

Los derechos que faltan

A pesar de que la ley está vigente desde hace 10 años, la expectativa de vida de las personas trans continúa siendo de 40 años. Un informe del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo señaló que casi todas las personas trans de Argentina viven en la pobreza, y que el 90% de las mujeres trans subsisten ejerciendo el trabajo sexual.

Organizaciones de derechos humanos y activistas trans denuncian que la normativa no se cumple en su totalidad a nivel federal. Además, aseguran que las obras sociales y prepagas no aceptan a personas travestis trans como afiliados. 

Ley de Identidad de Género: a 10 años de la sanción

Este 9 de mayo se cumplen 10 años de la sanción de la Ley de Identidad de Género en Argentina. Una normativa que cambió la cotidianeidad de las personas trans, por ejemplo, en la simpleza de que su nombre legal coincida con su apariencia física.

Para estas identidades, ser llamados en espacios públicos como una sala de espera de un centro de salud o en un establecimiento educativo dejó de ser una incomodidad.

Con la sanción de la ley, el Estado argentino por fin reconoció los derechos del colectivo LGBTQI. Además, marcó un hito histórico ya que fue la primera normativa del mundo que no patologizó las identidades trans. Es decir, que una persona que se autopercibe con un género distinto al de su nacimiento no requiere pasar por atención psicológica o psiquiátrica para iniciar el cambio de DNI.

Ley 26.743

Los detalles del texto aprobado hace una década:

  • Establece el derecho de las personas travestis trans a modificar nombre, imagen y sexo del DNI sin necesidad de iniciar un proceso judicial
  • Garantiza el acceso a los tratamientos hormonales e intervenciones quirúrgicas para adecuar el cuerpo a la identidad autopercibida
  • Asegura el derecho a ser tratados de acuerdo a esa percepción.
  • Ordena que todos los tratamientos médicos de adecuación del cuerpo a la expresión del género sean incluidos en el Programa Médico Obligatorio para que se garantice la cobertura de las prácticas en todo el sistema de salud del país, tanto público como privado.

Según el Registro Nacional de las Personas (RENAPER) desde la sanción de la ley hasta abril de 2021 unas 9.383 personas rectificaron sus datos en el DNI de acuerdo a su identidad de género autopercibida. De ese total, menos del 1% corresponde a menores de 9 años, casi el 15% a niños y niñas de entre 10 y 19 años y el 67% a personas de 20 a 39 años. 

Infancias trans

Una identidad de género no se forja de manera instantánea, se trata de un largo recorrido. En muchos casos, las personas travestis trans desarrollan su autopercepción de género en la infancia o adolescencia. De acuerdo a los datos que el RENAPER relevó hasta 2018 estos son los cambios de DNI en niños y niñas trans:

  • 1 a 5 años: cinco niños y niñas.
  • 6 a 12 años: 30 niños y niñas.
  • 13 a 15 años: 66 adolescentes.

En cuanto a estas estadísticas, la Asociación Infancias Libres informó que durante 2018 y 2021 el 36% de las familias tuvieron dificultades para realizar el trámite de rectificación de género y el 60% de las familias totales declararon no conocer ninguna experiencia de niñez travesti trans anterior a la de su hijo o hija. 

Por otro lado, una estadística realizada por la Red latinoamericana y del caribe de personas trans (RED LAC) durante el 2020 da cuenta el 70% de las expulsiones del hogar a las personas trans se realiza durante la adolescencia, entre una edad que ronda los 13 y 17 años.

Los derechos que faltan

A pesar de que la ley está vigente desde hace 10 años, la expectativa de vida de las personas trans continúa siendo de 40 años. Un informe del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo señaló que casi todas las personas trans de Argentina viven en la pobreza, y que el 90% de las mujeres trans subsisten ejerciendo el trabajo sexual.

Organizaciones de derechos humanos y activistas trans denuncian que la normativa no se cumple en su totalidad a nivel federal. Además, aseguran que las obras sociales y prepagas no aceptan a personas travestis trans como afiliados. 

Este 9 de mayo se cumplen 10 años de la sanción de la Ley de Identidad de Género en Argentina. Una normativa que cambió la cotidianeidad de las personas trans, por ejemplo, en la simpleza de que su nombre legal coincida con su apariencia física.

Para estas identidades, ser llamados en espacios públicos como una sala de espera de un centro de salud o en un establecimiento educativo dejó de ser una incomodidad.

Con la sanción de la ley, el Estado argentino por fin reconoció los derechos del colectivo LGBTQI. Además, marcó un hito histórico ya que fue la primera normativa del mundo que no patologizó las identidades trans. Es decir, que una persona que se autopercibe con un género distinto al de su nacimiento no requiere pasar por atención psicológica o psiquiátrica para iniciar el cambio de DNI.

Ley 26.743

Los detalles del texto aprobado hace una década:

  • Establece el derecho de las personas travestis trans a modificar nombre, imagen y sexo del DNI sin necesidad de iniciar un proceso judicial
  • Garantiza el acceso a los tratamientos hormonales e intervenciones quirúrgicas para adecuar el cuerpo a la identidad autopercibida
  • Asegura el derecho a ser tratados de acuerdo a esa percepción.
  • Ordena que todos los tratamientos médicos de adecuación del cuerpo a la expresión del género sean incluidos en el Programa Médico Obligatorio para que se garantice la cobertura de las prácticas en todo el sistema de salud del país, tanto público como privado.

Según el Registro Nacional de las Personas (RENAPER) desde la sanción de la ley hasta abril de 2021 unas 9.383 personas rectificaron sus datos en el DNI de acuerdo a su identidad de género autopercibida. De ese total, menos del 1% corresponde a menores de 9 años, casi el 15% a niños y niñas de entre 10 y 19 años y el 67% a personas de 20 a 39 años. 

Infancias trans

Una identidad de género no se forja de manera instantánea, se trata de un largo recorrido. En muchos casos, las personas travestis trans desarrollan su autopercepción de género en la infancia o adolescencia. De acuerdo a los datos que el RENAPER relevó hasta 2018 estos son los cambios de DNI en niños y niñas trans:

  • 1 a 5 años: cinco niños y niñas.
  • 6 a 12 años: 30 niños y niñas.
  • 13 a 15 años: 66 adolescentes.

En cuanto a estas estadísticas, la Asociación Infancias Libres informó que durante 2018 y 2021 el 36% de las familias tuvieron dificultades para realizar el trámite de rectificación de género y el 60% de las familias totales declararon no conocer ninguna experiencia de niñez travesti trans anterior a la de su hijo o hija. 

Por otro lado, una estadística realizada por la Red latinoamericana y del caribe de personas trans (RED LAC) durante el 2020 da cuenta el 70% de las expulsiones del hogar a las personas trans se realiza durante la adolescencia, entre una edad que ronda los 13 y 17 años.

Los derechos que faltan

A pesar de que la ley está vigente desde hace 10 años, la expectativa de vida de las personas trans continúa siendo de 40 años. Un informe del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo señaló que casi todas las personas trans de Argentina viven en la pobreza, y que el 90% de las mujeres trans subsisten ejerciendo el trabajo sexual.

Organizaciones de derechos humanos y activistas trans denuncian que la normativa no se cumple en su totalidad a nivel federal. Además, aseguran que las obras sociales y prepagas no aceptan a personas travestis trans como afiliados. 

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