Abuso en grupo: por qué se habla de una cultura de la violación

El caso de la joven víctima de abuso en grupo reaviva el pedido de una Justicia con perspectiva de género y condenas ejemplares para terminar con la "cultura de la violación".

Placeholder del video

Una joven fue violada por un grupo de seis hombres en el barrio porteño de Palermo. Los acusados fueron detenidos por agentes de la Policía, luego que dos hombres y una mujer se dieran cuenta de lo que estaba sucediendo y rescataran a la joven. 

Natalia, la dueña de la panadería que socorrió a la víctima, había observado junto a su marido un comportamiento extraño de dos jóvenes que se habían apostado en la puerta de su local. Luego de estudiarlos por un momento, comprendieron que estaban haciendo "de campana" de otros cuatro jóvenes que se turnaban para abusar a una muchacha dentro de un auto blanco.

La víctima después aclaró a los agentes de Policía que no conocía a ninguno de los hombres que estaban con ella y que lo último que recordaba era que estaba esperando el colectivo

El vecino que había comenzado a grabar el hecho con el fin de obtener pruebas fue atacado salvajemente por los presuntos violadores. Mientras su marido intentaba ayudarlo, Natalia y rescató a la víctima.

"El abusador me la quita del brazo y me la tironea. Después vienen dos y se la empiezan a llevar arrastrada. Ella estaba totalmente desorientada y en estado de shock. Los violadores bajaban acomodándose los pantalones, muy impunemente", contó indignada Natalia.

El episodio ocurrió a horas de la tarde en la calle Serrano al 1300. Según dijeron fuentes policiales a los medios de comunicación, los presuntos violadores fueron identificados como  Ramón Ángel Pascual, domiciliado en Laferrere; Tomás Fabián Domínguez, de San Miguel; Lautaro Dante Ciongo Pasotti, con domicilio en San Martín; Ignacio Retondo, de Munro; Steven Alexis Cuzzoni, con dirección en Villa Crespo, y Franco Jesús Lykan, domiciliado Vicente López. 

La importancia de la Educación Sexual Integral

En una manifestación autoconvocada en reclamo por el accionar concreto de la policía, las consignas repiten la necesidad de una reforma estructural que incluyan a todos los sectores de la Justicia para implementar una perspectiva de género.

"Esta realidad no es un hecho asilado; esta violación en grupo es una noticia que tenemos todos los años. Creemos fuertemente que la Justicia tiene que actuar con perspectiva de género y las resoluciones judiciales deben ser ejemplares", remarcó Geraldine trabajadora social parte de la entidad que convocó el reclamo en el barrio de Munro.

Geraldine, trabajadora social especialista en perspectiva de género, apunto que desde el Estado se encuentran las herramientas para integrar la Educación Sexual Integral en los programas en Educación, pero que es trabajo de la sociedad entera en implementar una perspectiva de género que defienda a las víctimas de la "cultura de violación".

"La realidad es que nos falta trabajar mucho desde las bases, la institución familiar. Recordemos que hay personas que cometen delitos sexuales que no pertenecen a los sectores populares, que son de clases sociales medias y medias altas. Hay un hermetismo en determinadas clases que nos impide trabajar la ESI y no hay que dudar que es urgente", dijo la trabajadora social.

Términos deshumanizantes: ¿Por qué no "violación en manada" y sí "violación en grupo"?

"No violan en manda, violan en grupo. No son animales, son varones", tuiteó Paula Giménez, comunicadora sobre Género en IP Noticias. Según la especialista, es importante enfatizar que los victimarios no deben ser catalogados como "enfermos" ni "animales" porque sus acciones son deliberadas y avaladas por una cultura que los habilita a actuar con impunidad.

"Manada se asocia a animales, así figura en el diccionario. Hay que correrlo de lo natural y socializar estos actos que tienen que terminarse", explicó Giménez en redes sociales. 

"¿Y si en vez de pensar que son unos enfermos nos preguntamos en qué se parecen a nosotros o nuestros amigos?", compartió un usuario de Twitter cuya reflexión se viralizó.

El término de "cultura de la violación" se popularizó en la década de 1970, cuando desde la militancia feminista se definió el término como la apología cultural generalizada a los hechos de violencia de género. Desde entonces, este concepto cuestiona la culpabilización de las víctimas de violencia, la cosificación y deshumanización de quienes denuncian abuso y la normalización de las ofensas sexuales.

 

Si sufrís o conocés a alguien que sufra violencia de género, podés comunicarte a la línea 144. Es anónima, gratuita y nacional, disponible las 24 horas del día, los 365 días del año.

Abuso en grupo: por qué se habla de una cultura de la violación

Una joven fue violada por un grupo de seis hombres en el barrio porteño de Palermo. Los acusados fueron detenidos por agentes de la Policía, luego que dos hombres y una mujer se dieran cuenta de lo que estaba sucediendo y rescataran a la joven. 

Natalia, la dueña de la panadería que socorrió a la víctima, había observado junto a su marido un comportamiento extraño de dos jóvenes que se habían apostado en la puerta de su local. Luego de estudiarlos por un momento, comprendieron que estaban haciendo "de campana" de otros cuatro jóvenes que se turnaban para abusar a una muchacha dentro de un auto blanco.

La víctima después aclaró a los agentes de Policía que no conocía a ninguno de los hombres que estaban con ella y que lo último que recordaba era que estaba esperando el colectivo

El vecino que había comenzado a grabar el hecho con el fin de obtener pruebas fue atacado salvajemente por los presuntos violadores. Mientras su marido intentaba ayudarlo, Natalia y rescató a la víctima.

"El abusador me la quita del brazo y me la tironea. Después vienen dos y se la empiezan a llevar arrastrada. Ella estaba totalmente desorientada y en estado de shock. Los violadores bajaban acomodándose los pantalones, muy impunemente", contó indignada Natalia.

El episodio ocurrió a horas de la tarde en la calle Serrano al 1300. Según dijeron fuentes policiales a los medios de comunicación, los presuntos violadores fueron identificados como  Ramón Ángel Pascual, domiciliado en Laferrere; Tomás Fabián Domínguez, de San Miguel; Lautaro Dante Ciongo Pasotti, con domicilio en San Martín; Ignacio Retondo, de Munro; Steven Alexis Cuzzoni, con dirección en Villa Crespo, y Franco Jesús Lykan, domiciliado Vicente López. 

La importancia de la Educación Sexual Integral

En una manifestación autoconvocada en reclamo por el accionar concreto de la policía, las consignas repiten la necesidad de una reforma estructural que incluyan a todos los sectores de la Justicia para implementar una perspectiva de género.

"Esta realidad no es un hecho asilado; esta violación en grupo es una noticia que tenemos todos los años. Creemos fuertemente que la Justicia tiene que actuar con perspectiva de género y las resoluciones judiciales deben ser ejemplares", remarcó Geraldine trabajadora social parte de la entidad que convocó el reclamo en el barrio de Munro.

Geraldine, trabajadora social especialista en perspectiva de género, apunto que desde el Estado se encuentran las herramientas para integrar la Educación Sexual Integral en los programas en Educación, pero que es trabajo de la sociedad entera en implementar una perspectiva de género que defienda a las víctimas de la "cultura de violación".

"La realidad es que nos falta trabajar mucho desde las bases, la institución familiar. Recordemos que hay personas que cometen delitos sexuales que no pertenecen a los sectores populares, que son de clases sociales medias y medias altas. Hay un hermetismo en determinadas clases que nos impide trabajar la ESI y no hay que dudar que es urgente", dijo la trabajadora social.

Términos deshumanizantes: ¿Por qué no "violación en manada" y sí "violación en grupo"?

"No violan en manda, violan en grupo. No son animales, son varones", tuiteó Paula Giménez, comunicadora sobre Género en IP Noticias. Según la especialista, es importante enfatizar que los victimarios no deben ser catalogados como "enfermos" ni "animales" porque sus acciones son deliberadas y avaladas por una cultura que los habilita a actuar con impunidad.

"Manada se asocia a animales, así figura en el diccionario. Hay que correrlo de lo natural y socializar estos actos que tienen que terminarse", explicó Giménez en redes sociales. 

"¿Y si en vez de pensar que son unos enfermos nos preguntamos en qué se parecen a nosotros o nuestros amigos?", compartió un usuario de Twitter cuya reflexión se viralizó.

El término de "cultura de la violación" se popularizó en la década de 1970, cuando desde la militancia feminista se definió el término como la apología cultural generalizada a los hechos de violencia de género. Desde entonces, este concepto cuestiona la culpabilización de las víctimas de violencia, la cosificación y deshumanización de quienes denuncian abuso y la normalización de las ofensas sexuales.

 

Si sufrís o conocés a alguien que sufra violencia de género, podés comunicarte a la línea 144. Es anónima, gratuita y nacional, disponible las 24 horas del día, los 365 días del año.

Una joven fue violada por un grupo de seis hombres en el barrio porteño de Palermo. Los acusados fueron detenidos por agentes de la Policía, luego que dos hombres y una mujer se dieran cuenta de lo que estaba sucediendo y rescataran a la joven. 

Natalia, la dueña de la panadería que socorrió a la víctima, había observado junto a su marido un comportamiento extraño de dos jóvenes que se habían apostado en la puerta de su local. Luego de estudiarlos por un momento, comprendieron que estaban haciendo "de campana" de otros cuatro jóvenes que se turnaban para abusar a una muchacha dentro de un auto blanco.

La víctima después aclaró a los agentes de Policía que no conocía a ninguno de los hombres que estaban con ella y que lo último que recordaba era que estaba esperando el colectivo

El vecino que había comenzado a grabar el hecho con el fin de obtener pruebas fue atacado salvajemente por los presuntos violadores. Mientras su marido intentaba ayudarlo, Natalia y rescató a la víctima.

"El abusador me la quita del brazo y me la tironea. Después vienen dos y se la empiezan a llevar arrastrada. Ella estaba totalmente desorientada y en estado de shock. Los violadores bajaban acomodándose los pantalones, muy impunemente", contó indignada Natalia.

El episodio ocurrió a horas de la tarde en la calle Serrano al 1300. Según dijeron fuentes policiales a los medios de comunicación, los presuntos violadores fueron identificados como  Ramón Ángel Pascual, domiciliado en Laferrere; Tomás Fabián Domínguez, de San Miguel; Lautaro Dante Ciongo Pasotti, con domicilio en San Martín; Ignacio Retondo, de Munro; Steven Alexis Cuzzoni, con dirección en Villa Crespo, y Franco Jesús Lykan, domiciliado Vicente López. 

La importancia de la Educación Sexual Integral

En una manifestación autoconvocada en reclamo por el accionar concreto de la policía, las consignas repiten la necesidad de una reforma estructural que incluyan a todos los sectores de la Justicia para implementar una perspectiva de género.

"Esta realidad no es un hecho asilado; esta violación en grupo es una noticia que tenemos todos los años. Creemos fuertemente que la Justicia tiene que actuar con perspectiva de género y las resoluciones judiciales deben ser ejemplares", remarcó Geraldine trabajadora social parte de la entidad que convocó el reclamo en el barrio de Munro.

Geraldine, trabajadora social especialista en perspectiva de género, apunto que desde el Estado se encuentran las herramientas para integrar la Educación Sexual Integral en los programas en Educación, pero que es trabajo de la sociedad entera en implementar una perspectiva de género que defienda a las víctimas de la "cultura de violación".

"La realidad es que nos falta trabajar mucho desde las bases, la institución familiar. Recordemos que hay personas que cometen delitos sexuales que no pertenecen a los sectores populares, que son de clases sociales medias y medias altas. Hay un hermetismo en determinadas clases que nos impide trabajar la ESI y no hay que dudar que es urgente", dijo la trabajadora social.

Términos deshumanizantes: ¿Por qué no "violación en manada" y sí "violación en grupo"?

"No violan en manda, violan en grupo. No son animales, son varones", tuiteó Paula Giménez, comunicadora sobre Género en IP Noticias. Según la especialista, es importante enfatizar que los victimarios no deben ser catalogados como "enfermos" ni "animales" porque sus acciones son deliberadas y avaladas por una cultura que los habilita a actuar con impunidad.

"Manada se asocia a animales, así figura en el diccionario. Hay que correrlo de lo natural y socializar estos actos que tienen que terminarse", explicó Giménez en redes sociales. 

"¿Y si en vez de pensar que son unos enfermos nos preguntamos en qué se parecen a nosotros o nuestros amigos?", compartió un usuario de Twitter cuya reflexión se viralizó.

El término de "cultura de la violación" se popularizó en la década de 1970, cuando desde la militancia feminista se definió el término como la apología cultural generalizada a los hechos de violencia de género. Desde entonces, este concepto cuestiona la culpabilización de las víctimas de violencia, la cosificación y deshumanización de quienes denuncian abuso y la normalización de las ofensas sexuales.

 

Si sufrís o conocés a alguien que sufra violencia de género, podés comunicarte a la línea 144. Es anónima, gratuita y nacional, disponible las 24 horas del día, los 365 días del año.

Ver más
Ver más