ARSAT dio marcha atrás con la designación de Claudia Bello

El proyecto satelital decidió frenar la designación de Claudia Bello como miembro del directorio por su desempeño durante el gobierno de Carlos Menem.

La asamblea de la Empresa Argentina de Soluciones Satelitales Sociedad Anónima (ARSAT) frenó la designación Claudia Bello como parte del directorio. La decisión se tomó luego del cuestionamiento que generó su nombramiento, dado a su desempeño durante el Gobierno de Carlos Menem.

Bello fue procesada por la Justicia y luego absuelta por irregularidades en las contrataciones durante manejo del efecto “Y2K”, el conflicto informático de 2000. Durante ese período, la funcionaria estaba designada como secretaria de Función Pública y debía encargarse de la licitación de las empresas de software que garantizaran la actualización de los sistemas estatales para evitar un colapso durante el cambio del milenio.

La exfuncionaria había sido propuesta para ocupar el directorio de la empresa nacional de telecomunicaciones a través de la convocatoria publicada el 26 de enero en el Boletín Oficial, mediante la resolución 17/2022 de la Jefatura de Gabinete, con la firma de Juan Manzur.

El rol de Bello durante el menemismo

Claudia Bello fue subsecretaria de la Juventud Peronista porteña en 1987, función desde donde participó y apoyó la campaña presidencial de Carlos Menem. En ese período fue designada subsecretaria de Acción Pública y Derechos Humanos y más tarde, secretaria de Relaciones con la Comunidad del Ministerio del Interior, e interventora de la provincia de Corrientes (1992).

Su actuación en esa función terminó en escándalo y rodeada de sospechas de sobornos en el marco de las elecciones para elegir Gobernador en Corrientes. Los comicios fueron anulados por la Justicia y se nombró a otra interventora, Ideler Tonelli, en cuya gestión se reformó la Constitución provincial y llamó nuevamente a elecciones. Raúl Romero Feris fue el ganador y también quien demandó a Bello por haber endeudado a la provincia por 70 millones de pesos/dólares en plena convertibilidad.

A pesar de ese mal paso, fue nombrada como secretaria de la Función Pública, cargo donde fue denunciada por casos de corrupción referidos a contrataciones directas en el proyecto "Efecto Y2K". Un plan del Estado Nacional para evitar un colapso por ese "Efecto", que −según los especialistas informáticos− se iba a producir con el cambio de milenio: del año 1999 a 2000. Los contratos directos denunciados eran por 9 millones de pesos/dólares.

Se la acusó de incumplimiento de los deberes de funcionario público y negociaciones incompatibles con la función, con lo que quedaría fuera de carrera para ejercer cargos públicos. En 2011 fue el juicio oral, pero fue absuelta por el Tribunal Oral federal Nro 1. Tres años después, en la Cámara de Casación Penal revocó esa decisión, pero al volver la causa al Tribunal, los jueces determinaron que ya estaba prescripta. Bello y otros funcionarios denunciados quedaron absueltos, y listos para volver a la función pública. 

¿Por qué el Y2K traería problemas en los sistemas de software?

El temor se generó a finales de la década del 90 a raíz de un supuesto error de programación, en el que las computadoras solo admitían fechas que iniciaban con el número 19. Durante el cambio de año, las computadoras corrían el peligro de reiniciar su reloj interno y colapsar la interconexión sincronizada de las redes.

Por temor a que el colapso significara un desastre técnico a gran escala, muchas administraciones decidieron realizar concursos para la selección de empresas de software para asegurarse de la fiabilidad de sus sistemas operativos.

ARSAT dio marcha atrás con la designación de Claudia Bello

La asamblea de la Empresa Argentina de Soluciones Satelitales Sociedad Anónima (ARSAT) frenó la designación Claudia Bello como parte del directorio. La decisión se tomó luego del cuestionamiento que generó su nombramiento, dado a su desempeño durante el Gobierno de Carlos Menem.

Bello fue procesada por la Justicia y luego absuelta por irregularidades en las contrataciones durante manejo del efecto “Y2K”, el conflicto informático de 2000. Durante ese período, la funcionaria estaba designada como secretaria de Función Pública y debía encargarse de la licitación de las empresas de software que garantizaran la actualización de los sistemas estatales para evitar un colapso durante el cambio del milenio.

La exfuncionaria había sido propuesta para ocupar el directorio de la empresa nacional de telecomunicaciones a través de la convocatoria publicada el 26 de enero en el Boletín Oficial, mediante la resolución 17/2022 de la Jefatura de Gabinete, con la firma de Juan Manzur.

El rol de Bello durante el menemismo

Claudia Bello fue subsecretaria de la Juventud Peronista porteña en 1987, función desde donde participó y apoyó la campaña presidencial de Carlos Menem. En ese período fue designada subsecretaria de Acción Pública y Derechos Humanos y más tarde, secretaria de Relaciones con la Comunidad del Ministerio del Interior, e interventora de la provincia de Corrientes (1992).

Su actuación en esa función terminó en escándalo y rodeada de sospechas de sobornos en el marco de las elecciones para elegir Gobernador en Corrientes. Los comicios fueron anulados por la Justicia y se nombró a otra interventora, Ideler Tonelli, en cuya gestión se reformó la Constitución provincial y llamó nuevamente a elecciones. Raúl Romero Feris fue el ganador y también quien demandó a Bello por haber endeudado a la provincia por 70 millones de pesos/dólares en plena convertibilidad.

A pesar de ese mal paso, fue nombrada como secretaria de la Función Pública, cargo donde fue denunciada por casos de corrupción referidos a contrataciones directas en el proyecto "Efecto Y2K". Un plan del Estado Nacional para evitar un colapso por ese "Efecto", que −según los especialistas informáticos− se iba a producir con el cambio de milenio: del año 1999 a 2000. Los contratos directos denunciados eran por 9 millones de pesos/dólares.

Se la acusó de incumplimiento de los deberes de funcionario público y negociaciones incompatibles con la función, con lo que quedaría fuera de carrera para ejercer cargos públicos. En 2011 fue el juicio oral, pero fue absuelta por el Tribunal Oral federal Nro 1. Tres años después, en la Cámara de Casación Penal revocó esa decisión, pero al volver la causa al Tribunal, los jueces determinaron que ya estaba prescripta. Bello y otros funcionarios denunciados quedaron absueltos, y listos para volver a la función pública. 

¿Por qué el Y2K traería problemas en los sistemas de software?

El temor se generó a finales de la década del 90 a raíz de un supuesto error de programación, en el que las computadoras solo admitían fechas que iniciaban con el número 19. Durante el cambio de año, las computadoras corrían el peligro de reiniciar su reloj interno y colapsar la interconexión sincronizada de las redes.

Por temor a que el colapso significara un desastre técnico a gran escala, muchas administraciones decidieron realizar concursos para la selección de empresas de software para asegurarse de la fiabilidad de sus sistemas operativos.

La asamblea de la Empresa Argentina de Soluciones Satelitales Sociedad Anónima (ARSAT) frenó la designación Claudia Bello como parte del directorio. La decisión se tomó luego del cuestionamiento que generó su nombramiento, dado a su desempeño durante el Gobierno de Carlos Menem.

Bello fue procesada por la Justicia y luego absuelta por irregularidades en las contrataciones durante manejo del efecto “Y2K”, el conflicto informático de 2000. Durante ese período, la funcionaria estaba designada como secretaria de Función Pública y debía encargarse de la licitación de las empresas de software que garantizaran la actualización de los sistemas estatales para evitar un colapso durante el cambio del milenio.

La exfuncionaria había sido propuesta para ocupar el directorio de la empresa nacional de telecomunicaciones a través de la convocatoria publicada el 26 de enero en el Boletín Oficial, mediante la resolución 17/2022 de la Jefatura de Gabinete, con la firma de Juan Manzur.

El rol de Bello durante el menemismo

Claudia Bello fue subsecretaria de la Juventud Peronista porteña en 1987, función desde donde participó y apoyó la campaña presidencial de Carlos Menem. En ese período fue designada subsecretaria de Acción Pública y Derechos Humanos y más tarde, secretaria de Relaciones con la Comunidad del Ministerio del Interior, e interventora de la provincia de Corrientes (1992).

Su actuación en esa función terminó en escándalo y rodeada de sospechas de sobornos en el marco de las elecciones para elegir Gobernador en Corrientes. Los comicios fueron anulados por la Justicia y se nombró a otra interventora, Ideler Tonelli, en cuya gestión se reformó la Constitución provincial y llamó nuevamente a elecciones. Raúl Romero Feris fue el ganador y también quien demandó a Bello por haber endeudado a la provincia por 70 millones de pesos/dólares en plena convertibilidad.

A pesar de ese mal paso, fue nombrada como secretaria de la Función Pública, cargo donde fue denunciada por casos de corrupción referidos a contrataciones directas en el proyecto "Efecto Y2K". Un plan del Estado Nacional para evitar un colapso por ese "Efecto", que −según los especialistas informáticos− se iba a producir con el cambio de milenio: del año 1999 a 2000. Los contratos directos denunciados eran por 9 millones de pesos/dólares.

Se la acusó de incumplimiento de los deberes de funcionario público y negociaciones incompatibles con la función, con lo que quedaría fuera de carrera para ejercer cargos públicos. En 2011 fue el juicio oral, pero fue absuelta por el Tribunal Oral federal Nro 1. Tres años después, en la Cámara de Casación Penal revocó esa decisión, pero al volver la causa al Tribunal, los jueces determinaron que ya estaba prescripta. Bello y otros funcionarios denunciados quedaron absueltos, y listos para volver a la función pública. 

¿Por qué el Y2K traería problemas en los sistemas de software?

El temor se generó a finales de la década del 90 a raíz de un supuesto error de programación, en el que las computadoras solo admitían fechas que iniciaban con el número 19. Durante el cambio de año, las computadoras corrían el peligro de reiniciar su reloj interno y colapsar la interconexión sincronizada de las redes.

Por temor a que el colapso significara un desastre técnico a gran escala, muchas administraciones decidieron realizar concursos para la selección de empresas de software para asegurarse de la fiabilidad de sus sistemas operativos.

Ver más
Ver más