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La historia de Wiegand Gotschlich, el artesano que hace "juguetes económicos"

Wiegand Gotschlich es un artesano chileno que durante la pandemia descubrió la pasión por hacer juguetes artesanales económicos. El artista dialogó con Paula D´Ambrosio para +IP, sobre esta pasión que empezó como un hobby y despertó su fanatismo. “Son juguetes decorativos para colocar en una biblioteca o coleccionar más que para jugar” explicó Wiegand, que muestra sus creaciones por redes sociales y ya tiene varios compradores coleccionistas.

La historia de Wiegand y sus "juguetes económicos"

“Estaba aburrido en la pandemia, sin nada que hacer, y empecé a fabricar estos juguetes. Se me hizo algo hermoso, casi adictivo y terminé toda una colección de muñecos que también me sirvieron de terapia. Estuve un poco deprimido y frustrado por el encierro pero cuando empecé a mostrar los juguetes las cosas cambiaron y en las redes realmente gustaron mucho”, detalló Wiegand a +IP. Además, el artesano sube videos confeccionando sus creaciones con el objetivo de que otros también aprendan a realizar sus propios juguetes. “Son baratísimos, se hacen con una base de aserrín, harina y agua. Luego se forran y cada uno puede pintarlos con el material que les guste. Lo bueno es que su costo final no llega a los 100 pesos", dijo el artesano. 

¿Cómo aprendió a hacerlos?

El artista indicó que aprendió a hacer los juguetes en Chile, en el taller de un colega. “Al principio no los vendía, solamente los empecé a hacer como un hobby, pero la repercusión fue muy buena y la gente empezó a pedirme que los vendiera”, explicó Wiegand que se radicó en Argentina este año. El artesano trabajaba la masa de los muñecos a mano, de la misma manera en la que se realiza el pan, hasta que se cruzó de casualidad con una “Pastalinda”. Esta máquina para hacer pastas caseras lo cautivó de inmediato y la sumó para optimizar el proceso de amasado. “La Pastalinda tiene la ventaja de acelerar el amasado y dejar muy lisa la masa que sirve para forrar los juguetes”, explicó el artesano. Además, aclaró que no es necesario contar con una de estas máquinas, y que todo puede confeccionarse a mano. 

Podés ver IP+, conducido por Paula D´Ambrosio, los sábados a las 15 hs.


 

La historia de Wiegand Gotschlich, el artesano que hace "juguetes económicos"

Wiegand Gotschlich es un artesano chileno que durante la pandemia descubrió la pasión por hacer juguetes artesanales económicos. El artista dialogó con Paula D´Ambrosio para +IP, sobre esta pasión que empezó como un hobby y despertó su fanatismo. “Son juguetes decorativos para colocar en una biblioteca o coleccionar más que para jugar” explicó Wiegand, que muestra sus creaciones por redes sociales y ya tiene varios compradores coleccionistas.

La historia de Wiegand y sus "juguetes económicos"

“Estaba aburrido en la pandemia, sin nada que hacer, y empecé a fabricar estos juguetes. Se me hizo algo hermoso, casi adictivo y terminé toda una colección de muñecos que también me sirvieron de terapia. Estuve un poco deprimido y frustrado por el encierro pero cuando empecé a mostrar los juguetes las cosas cambiaron y en las redes realmente gustaron mucho”, detalló Wiegand a +IP. Además, el artesano sube videos confeccionando sus creaciones con el objetivo de que otros también aprendan a realizar sus propios juguetes. “Son baratísimos, se hacen con una base de aserrín, harina y agua. Luego se forran y cada uno puede pintarlos con el material que les guste. Lo bueno es que su costo final no llega a los 100 pesos", dijo el artesano. 

¿Cómo aprendió a hacerlos?

El artista indicó que aprendió a hacer los juguetes en Chile, en el taller de un colega. “Al principio no los vendía, solamente los empecé a hacer como un hobby, pero la repercusión fue muy buena y la gente empezó a pedirme que los vendiera”, explicó Wiegand que se radicó en Argentina este año. El artesano trabajaba la masa de los muñecos a mano, de la misma manera en la que se realiza el pan, hasta que se cruzó de casualidad con una “Pastalinda”. Esta máquina para hacer pastas caseras lo cautivó de inmediato y la sumó para optimizar el proceso de amasado. “La Pastalinda tiene la ventaja de acelerar el amasado y dejar muy lisa la masa que sirve para forrar los juguetes”, explicó el artesano. Además, aclaró que no es necesario contar con una de estas máquinas, y que todo puede confeccionarse a mano. 

Podés ver IP+, conducido por Paula D´Ambrosio, los sábados a las 15 hs.


 

Wiegand Gotschlich es un artesano chileno que durante la pandemia descubrió la pasión por hacer juguetes artesanales económicos. El artista dialogó con Paula D´Ambrosio para +IP, sobre esta pasión que empezó como un hobby y despertó su fanatismo. “Son juguetes decorativos para colocar en una biblioteca o coleccionar más que para jugar” explicó Wiegand, que muestra sus creaciones por redes sociales y ya tiene varios compradores coleccionistas.

La historia de Wiegand y sus "juguetes económicos"

“Estaba aburrido en la pandemia, sin nada que hacer, y empecé a fabricar estos juguetes. Se me hizo algo hermoso, casi adictivo y terminé toda una colección de muñecos que también me sirvieron de terapia. Estuve un poco deprimido y frustrado por el encierro pero cuando empecé a mostrar los juguetes las cosas cambiaron y en las redes realmente gustaron mucho”, detalló Wiegand a +IP. Además, el artesano sube videos confeccionando sus creaciones con el objetivo de que otros también aprendan a realizar sus propios juguetes. “Son baratísimos, se hacen con una base de aserrín, harina y agua. Luego se forran y cada uno puede pintarlos con el material que les guste. Lo bueno es que su costo final no llega a los 100 pesos", dijo el artesano. 

¿Cómo aprendió a hacerlos?

El artista indicó que aprendió a hacer los juguetes en Chile, en el taller de un colega. “Al principio no los vendía, solamente los empecé a hacer como un hobby, pero la repercusión fue muy buena y la gente empezó a pedirme que los vendiera”, explicó Wiegand que se radicó en Argentina este año. El artesano trabajaba la masa de los muñecos a mano, de la misma manera en la que se realiza el pan, hasta que se cruzó de casualidad con una “Pastalinda”. Esta máquina para hacer pastas caseras lo cautivó de inmediato y la sumó para optimizar el proceso de amasado. “La Pastalinda tiene la ventaja de acelerar el amasado y dejar muy lisa la masa que sirve para forrar los juguetes”, explicó el artesano. Además, aclaró que no es necesario contar con una de estas máquinas, y que todo puede confeccionarse a mano. 

Podés ver IP+, conducido por Paula D´Ambrosio, los sábados a las 15 hs.


 

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