Se aguarda el veredicto para el israelí Gilad Pereg, acusado del homicidio de su madre y su tía

El juicio a Gilad Pereg -conocido mediáticamente como el "hombre gato"- por los crímenes de su madre y de su tía está en su etapa final. El fiscal pidió que el acusado sea declarado culpable.

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El fiscal mendocino Fernando Guzzo solicitó al jurado popular la culpabilidad del ciudadano israelí Gilad Pereg, acusado por los femicidios de su madre y tía, en 2019. Los asesinatos salieron a la luz en Guaymallén, Mendoza, cuando un allanamiento en la casa de Pereg descubrió a los cuerpos enterrados de los familiares en el fondo de su domicilio. La fiscalía consideró al acusado como el autor de "un asesinato despiadado, con plena consciencia de la criminalidad de sus actos". 

"No es inimputable"

Guzzo también aclaró que Pereg "no es inimputable" y que debe ser juzgado como cualquier persona racional en la concurrencia de sus acciones. Si bien el fiscal aclaró que el acusado "padece una patología", fue claro en remarcar su total raciocinio a la hora de cometer los femicidios. "Nunca negamos que tiene una enfermedad, que padece una patología" pero "no es inimputable", indicó Guzzo en el alegato de clausura frente al jurado popular. Pereg estuvo presente en la sala de audiencias, vestido igual que las imágenes en las que días atrás se lo vio maullando en el recinto: pantalón corto, sandalias y remera roja. Los familiares de las víctimas siguieron el proceso desde Australia e Israel, en vivo, junto con sus representantes legales. El acusado había declarado ayer, que la policía le había puesto los cadáveres en el jardín de su casa y que su madre "no está muerta". "Yo veo a mi madre que me habla en la cabeza. Me dice que está secuestrada en un lugar oscuro. Que mi vieja está muerta es mentira. No vi una foto, no vi nada", explicó Pereg. 

A su turno, la defensa de Pereg, en manos del abogado Maximiliano Legrand, señaló que su rol era "ayudar" a su cliente y "no imponerle nada". Asimismo, insistió en la inimputabilidad de su defendido. "La causa es compleja y para resolverla hay que responder cuatro preguntas. Si Pereg cometió el hecho, si es una persona sana o insana y si esa insanía le impidió comprender la criminalidad del acto", dijo. "Está probado por varios especialistas que Pereg es una persona insana mentalmente" aseveró Legrand. 

Los detalles del caso

De acuerdo con la investigación, en enero de 2019, la madre y la tía de Pereg habían arribado a Mendoza para visitarlo. En esos momentos, el acusado vivía en un predio con una casa muy precaria,  llena de gatos y algunos perros en estado de abandono. Las hermanas israelíes fueron vistas con vida por última vez el 12 de ese mes en ese domicilio de Pereg, donde 14 días después la Policía Científica encontró sus cuerpos mutilados y tapados con piedras y tierra. Tras ser descubierto el doble crimen, el ciudadano israelí quedó detenido y durante su estadía en la cárcel mostró comportamientos extraños y aseguró ser "un gato".

 

Se aguarda el veredicto para el israelí Gilad Pereg, acusado del homicidio de su madre y su tía

El fiscal mendocino Fernando Guzzo solicitó al jurado popular la culpabilidad del ciudadano israelí Gilad Pereg, acusado por los femicidios de su madre y tía, en 2019. Los asesinatos salieron a la luz en Guaymallén, Mendoza, cuando un allanamiento en la casa de Pereg descubrió a los cuerpos enterrados de los familiares en el fondo de su domicilio. La fiscalía consideró al acusado como el autor de "un asesinato despiadado, con plena consciencia de la criminalidad de sus actos". 

"No es inimputable"

Guzzo también aclaró que Pereg "no es inimputable" y que debe ser juzgado como cualquier persona racional en la concurrencia de sus acciones. Si bien el fiscal aclaró que el acusado "padece una patología", fue claro en remarcar su total raciocinio a la hora de cometer los femicidios. "Nunca negamos que tiene una enfermedad, que padece una patología" pero "no es inimputable", indicó Guzzo en el alegato de clausura frente al jurado popular. Pereg estuvo presente en la sala de audiencias, vestido igual que las imágenes en las que días atrás se lo vio maullando en el recinto: pantalón corto, sandalias y remera roja. Los familiares de las víctimas siguieron el proceso desde Australia e Israel, en vivo, junto con sus representantes legales. El acusado había declarado ayer, que la policía le había puesto los cadáveres en el jardín de su casa y que su madre "no está muerta". "Yo veo a mi madre que me habla en la cabeza. Me dice que está secuestrada en un lugar oscuro. Que mi vieja está muerta es mentira. No vi una foto, no vi nada", explicó Pereg. 

A su turno, la defensa de Pereg, en manos del abogado Maximiliano Legrand, señaló que su rol era "ayudar" a su cliente y "no imponerle nada". Asimismo, insistió en la inimputabilidad de su defendido. "La causa es compleja y para resolverla hay que responder cuatro preguntas. Si Pereg cometió el hecho, si es una persona sana o insana y si esa insanía le impidió comprender la criminalidad del acto", dijo. "Está probado por varios especialistas que Pereg es una persona insana mentalmente" aseveró Legrand. 

Los detalles del caso

De acuerdo con la investigación, en enero de 2019, la madre y la tía de Pereg habían arribado a Mendoza para visitarlo. En esos momentos, el acusado vivía en un predio con una casa muy precaria,  llena de gatos y algunos perros en estado de abandono. Las hermanas israelíes fueron vistas con vida por última vez el 12 de ese mes en ese domicilio de Pereg, donde 14 días después la Policía Científica encontró sus cuerpos mutilados y tapados con piedras y tierra. Tras ser descubierto el doble crimen, el ciudadano israelí quedó detenido y durante su estadía en la cárcel mostró comportamientos extraños y aseguró ser "un gato".

 

El fiscal mendocino Fernando Guzzo solicitó al jurado popular la culpabilidad del ciudadano israelí Gilad Pereg, acusado por los femicidios de su madre y tía, en 2019. Los asesinatos salieron a la luz en Guaymallén, Mendoza, cuando un allanamiento en la casa de Pereg descubrió a los cuerpos enterrados de los familiares en el fondo de su domicilio. La fiscalía consideró al acusado como el autor de "un asesinato despiadado, con plena consciencia de la criminalidad de sus actos". 

"No es inimputable"

Guzzo también aclaró que Pereg "no es inimputable" y que debe ser juzgado como cualquier persona racional en la concurrencia de sus acciones. Si bien el fiscal aclaró que el acusado "padece una patología", fue claro en remarcar su total raciocinio a la hora de cometer los femicidios. "Nunca negamos que tiene una enfermedad, que padece una patología" pero "no es inimputable", indicó Guzzo en el alegato de clausura frente al jurado popular. Pereg estuvo presente en la sala de audiencias, vestido igual que las imágenes en las que días atrás se lo vio maullando en el recinto: pantalón corto, sandalias y remera roja. Los familiares de las víctimas siguieron el proceso desde Australia e Israel, en vivo, junto con sus representantes legales. El acusado había declarado ayer, que la policía le había puesto los cadáveres en el jardín de su casa y que su madre "no está muerta". "Yo veo a mi madre que me habla en la cabeza. Me dice que está secuestrada en un lugar oscuro. Que mi vieja está muerta es mentira. No vi una foto, no vi nada", explicó Pereg. 

A su turno, la defensa de Pereg, en manos del abogado Maximiliano Legrand, señaló que su rol era "ayudar" a su cliente y "no imponerle nada". Asimismo, insistió en la inimputabilidad de su defendido. "La causa es compleja y para resolverla hay que responder cuatro preguntas. Si Pereg cometió el hecho, si es una persona sana o insana y si esa insanía le impidió comprender la criminalidad del acto", dijo. "Está probado por varios especialistas que Pereg es una persona insana mentalmente" aseveró Legrand. 

Los detalles del caso

De acuerdo con la investigación, en enero de 2019, la madre y la tía de Pereg habían arribado a Mendoza para visitarlo. En esos momentos, el acusado vivía en un predio con una casa muy precaria,  llena de gatos y algunos perros en estado de abandono. Las hermanas israelíes fueron vistas con vida por última vez el 12 de ese mes en ese domicilio de Pereg, donde 14 días después la Policía Científica encontró sus cuerpos mutilados y tapados con piedras y tierra. Tras ser descubierto el doble crimen, el ciudadano israelí quedó detenido y durante su estadía en la cárcel mostró comportamientos extraños y aseguró ser "un gato".

 

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